lunes, 6 de agosto de 2012

Albert Anker

Albert Anker (Anet, cantón de Berna, Suiza 1831-1910)

Este pintor suizo, hijo de un veterinario, empezó  estudiando teología para convertirse en pastor, pero al poco de empezar los estudios pidió permiso a su padre para dedicarse a la pintura y marchó a París a estudiar con otro suizo que en aquel tiempo tenía allí escuela, Charles Gleyre. Como otros muchos artistas de la época viaja a Italia para completar su formación y sobre la treintena se casa con Ana Ruefli, con quien tendrá seis hijos.
Simultaneará la vida en París con los veranos en su tierra natal la mayor parte de su vida adulta, hasta 1890 cuando se retiró finalmente a vivir en Anet una vida más tranquila.
A lo largo de su vida hace muchas cosas además de pintar: hace diseños para un fabricante de lozas, trabaja para diversas revistas suizas, organiza el pabellón suizo de la Exposición Universal de París de 1878, participa en política, siendo miembro del Gran Consejo del cantón de Berna. Hasta recibió la Legión de Honor.
Fue un hombre de vida laboriosa y con una intensa vida social, pero a la vez un sentido padre de familia y un ciudadano participativo.
Lo que  a mi más me gusta de Anker, si uno tiene en cuenta en qué época vivió y trabajó, en un tiempo en que predominaban movimientos artísticos como el orientalismo, la pintura historicista, las perfecciones técnicas empalagosas del pompier, los simbolistas, los vanguardistas, etc, es que se mantuviese fiel a una visión alejada de efectismos, de esteticismos amanerados, de sentimentalismo. Su visión aparece como una mirada fundamentalemnte honrada, alejada tanto del llamado realismo social, como de la idealización del neo-ruralismo.
Se ha dicho que Albert Anker es uno de los pocos pintores que ha sabido pintar a los niños con ternura, pero sin cursilería. Igualmente es uno de los pintores que mejor se ha sabido aproximar a los ancianos.
También me parecen muy interesantes sus pinturas dedicadas a las escuelas. Creo que reflejan una convicción de una persona que cree en la enseñanza, en la instrucción; si uno se fija en sus cuadros con mucha frecuencia aparece alguien leyendo, en la línea de los pintores protestantes, pero creo, con un significado más contemporáneo.
Otra vía expresiva muy interesante la constituyen sus bodegones, que rehuyen el efectismo técnico y buscan unas discretas armonías tonales y espaciales.






























































































































































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