viernes, 12 de octubre de 2012

Iván Aivazovsky



Iván Konstantínovich Aivazovsky (Feodosia, Crimea 1817- idem 1900)

Este pintor ruso nació de una familia perteneciente a la influyente burguesía armenia, aunque sus años de niñez pasaron entre estrecheces, ya que la guerra que había devatado la región arruinó a su familia.
Pronto destaca por sus dotes artísticas y es enviado primero al liceo de Simferopol y  muy pronto a la Academia de Arte de San Petersburgo, donde tendrá su primer éxito al ganar, a los 18 años, en un certamen la medalla de plata con su obra titulada "Estudio aéreo sobre el mar", obra que decorará el palacio de invierno.
A partir de ahí se sigue una larga y exitosa carrera en la que se alternan viajes por Europa, el Caucaso e incluso Egipto,  con exposiciones con excelente acogida del público y de la crítica en la capital y con estancias prolongadas en su Feodosia natal, donde estaba su taller y en el que se encerraba a pintar a destajo por largas temporadas.
Su producción es ingente: llegó a pintar unos 6000 cuadros en el transcurso de su extensa vida. Naturalmente no todos ellos son obras maestras; muchos son apenas ligeras variaciones unos de otros sobre unos trucos que domina a la perfección. Es la maldición del pintor de éxito, obligado a satisfacer a un público que reclama un producto muy específico (en el caso español piénsese en el caso parecido de Sorolla).
Como hijo de su época, está empapado del espíritu romático y sus visiones del mar acusan mucho esta visión épica e idealizada de la Naturaleza propia del Romanticismo. De ahí, creo yo, esa preferencia por los mares agitados, donde la Naturaleza aparece como una fuerza majestuosa y avasalladora.
Curiosamente el autor no solía pintar, al menos en su etapa de madurez, al aire libre, sino que con los apuntes y esbozos que tenía tomados del natural, se encerraba en su estudio y componía su obra como el poeta la suya; para él la pintura no quiere ser esclava del natural, sino que es un medio para expresar el sentimiento o la intuición del artista.
Algunas de sus obras siguen siendo aclamadas por la crítica y son hoy día monumentos nacionales de la pintura rusa: así la titulada "El Arco Iris" era la pintura favorita de Dostoyevsky, o la que es probablemente la obra más famosa de este autor: "La novena ola", hoy en el Museo Estatal de San Petersburgo, obra de enormes dimensiones (221x332 cm) que ha sido descrita como la pintura más bella de Rusia, donde describe con gran lirismo el momento del amanecer tras una tormenta, donde los rosados dedos de la Aurora parecen traer un halo de esperanza a los supervivientes que se agarran a los frágiles restos del naufragio. De su última época es también la titulada "Entre las olas", donde el autor abandona la anécdota para centrarse en las calidades diversas de tranparencias y volúmenes que crea el oleaje llegando a una maestría inalcanzable.
Me gusta muchísimo este pintor de escenas marinas, a mí, que soy más bien hombre de tierra adentro. Algún día, cuando mis obligaciones actuales me dejen un poco de vida humana disponible, me gustaría poder ver con mis propios ojos "La novena ola" y disfrutar de lo que dicen que es una experiencia transfiguradora.
Espero que vosotros también lo disfrutéis tanto como yo.





































































































































Entre las olas 1898










 El Arco Iris 1873











El Mar Negro 1881












La novena ola 1850









4 comentarios:

  1. El gran asombro que me produce la contemplación de estas maravillas me confirma que no hay escollo para una mente creativa, capaz de hacer interesante tanto lo cotidiano y como las más violentas escenas que exaltan majestuosamente la fuerza de la naturaleza. Razón tenía Bécquer:" Mientras haya un misterio para el hombre/¡habrá poesía!"

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  2. Yo estuve hace un año en San Petersburgo, y si la vida no te da respiro, datelo vos, porque es sensacional caminar por el costado del Neva, o ir a visitar las catedrales más bellas de Rusia, o como decías, ir a ver las obras de Ivan Aivazovsky Salu, y muy buen post!

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  3. Respuestas
    1. Tiene algo de los dos en su búsqueda por un lado de los efectos de la luz en el agua, y por otro del dramatismo de la Naturaleza como un ser animado ese panteísmo romántico.

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