miércoles, 26 de diciembre de 2012

Boris Kustodiev: la alegría del color.



Boris Kustodiev (Astrakán 1878 - San Petersburgo 1927)

Nuestro artista fue hijo de un profesor que murió joven, dejándolo huérfano a los dos años. Su madre y sus hermanos alquilaron un cuarto en la casa de un comerciante, hecho que dejó una importante huella en el imaginario infantil y que plasmará en numerosos cuadros. 
Estudia en un seminario, pero pronto sus aptitudes artísticas llaman la atención y comienza a estudiar con el pintor Vlasov, por consejo del cual deja el seminario y consigue entrar en la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo.
 Allí es admitido como discípulo de Ilya Repin, el gran retratista de la época y uno de los mejores pintores rusos, gracias a cuyo patrocinio celebra su primera exposición en 1896, con sólo 18 años. La carrera de Boris Kustodiev al amparo de Ilya Repin irá afianzándose y se convertirá en un importante retratista.
Es curioso, por lo que a nosotros respecta, que este pintor ruso visitó España en 1903, gracias a una beca estatal recibida el mismo año de su boda. El caso es que, en un cierto período de su trayectoria artística, la pincelada y el modo de trabajar los temas de Kustodiev se parecen bastante a los de Sorolla ¿llegarían estos dos artistas a conocerse? ¿o al menos a conocer la obra el uno del otro? Quién sabe.
Lo que me parece más interesante de la obra de Kustodiev es su continua búsqueda del color, y del deseo de expresar alegría y optimismo a través de unos colores vivos y vibrantes. Ésta es una constante en toda su obra, pero que, si os fijáis, va intensificándose en los años de madurez y llega a un deleite casi naïf en los cuadros que tratan el erotismo femenino: sus mujeres rusas son deliciosamente gordas, sensuales, de piel blanca y cabellos dorados y se muestran rodeadas de vivos colores, como un canto a la vida y al placer.
Justamente el autor no pasaba por su mejores momentos cuando pintaba estos cuadros. Kustodiev acogió con entusiasmo la llegada de la Revolución Rusa, pero el cambio social pone en peligro su fuente de ingresos, ya que el retrato al óleo se asociaba a un estilo de vida burgués, con lo que tuvo que ganarse la vida como ilustrador y dibujante para diversas revistas y como escenógrafo.
A partir de 1916 el artista queda parapléjico y pierde totalmente la movilidad, viéndose reducido a una vida de clausura. Sin embargo estos reveses personales no parecen en absoluto afectar a su pintura, que en todo momento refleja una intensa alegría y optimismo y un gran amor por su patria rusa y sus gentes. He querido mostrar aquí sobre todo su faceta como retratista, pero tiene muchas otras vetas interesantes por explorar.
Que lo disfrutéis.





Retrato del escritor D. L. Mordotsev, 1901






Retrato de Vasily Kastalsky, 1903






Retrato de Yulia Yestafievna Kustodieva, esposa del pintor, 1903






En la terraza, 1906






Retrato de la escritora Alexandra Vasilevny Schwartz, 1906






Retrato de sacerdote y diácono, 1907






Retrato de R. I. Notgaft, 1909






Retrato de la esposa del artista, 1909






Retrato de Y. I. Lavrin, 1909






La mañana, 1910






Retrato de L. S. Bakst, 1910






Un comerciante, 1912






Autorretrato 1912






Retrato del Barón von Mecca, 1912






Los hijos del artista, 1913






Belleza, 1915






En el bosque de abedules, 1915 (¿?)






La mujer del comerciante, 1915






La mujer del comerciante tomando el té, 1918







Retrato de la esposa del artista, 1920






Retrato de Fyodor Chaliapin, 1921






Retrato de Peter Kapitza y Nikolai Semyonov, 1921






Retrato de I. Zolotarevsky, 1921






Retrato de K. B. Kustodiev, hijo del aritsta, 1922






La mujer del comerciante tomando el té, 1923






Retrato de Anisimov Alexander Ivanovich, 1924 (¿?)






Retrato de Maximilian Voloshin, 1924 






Retrato de I. B. Kustodieva, hija del artista, 1926






Retrato de L. P. Albrecht, 1926 (¿?)






Venus rusa, 1926






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