jueves, 7 de marzo de 2013

Emilio Ambasz


Emilio Ambasz (Resistencia, Argentina, 1943)

Debo comenzar reconociendo mi absoluto analfabetismo en cuestiones arquitectónicas: hasta hace poco desconocía la obra de este enorme artista; de hecho supe de él gracias a una noticia en el periódico donde se anunciaba que iba a donar un nuevo museo a Madrid en el paseo del Prado. 

Buscando información sobre él he descubierto algunas cosas, como que estudió con uno de los más grandes arquitectos argentinos, Amancio Williams, y eso mientras estudiaba el bachillerato por las noches, y que luego, gracias a su esfuerzo personal (su familia no tenía medios económicos para costearle los estudios), consiguió una beca para estudiar en Princeton, donde se graduó. Además de arquitecto también ha trabajado como diseñador y como comisario del MOMA de Nueva York. 

Ha sido el pionero de la arquitectura progresiva, también llamada arquitectura verde o arquitectura sostenible. Su filosofía es hacer una arquitectura que devuelva a la comunidad el terreno que el edificio le roba, o, con la frase que ha hecho fortuna en los medios, green over grey "el verde sobre el gris" en referencia a un tipo de arquitectura donde la vegetación se integra en el proyecto y éste se integra a su vez en su entorno.

La obra que que me ha enamorado por completo y por eso la traigo aquí, es su Casa de Retiro Espiritual, diseñada en 1974, por la que su autor ganó el Progressive Architecture Award en 1980 y que está enclavada unos 40 Km al norte de Sevilla, en el término municipal de El Ronquillo.

La parte visible de la obra está constituida por dos grandes muros en un ángulo de 90º, como un cubo abierto hacia un patio interior excavado bajo el nivel del suelo. Este patio al modo andaluz ilumina  las estancias que quedan protegidas de los elementos por la capa de césped bajo tierra, en un entorno introspectivo y calmado donde el visitante divisa el patio con la fuente y el gran paredón blanco. 

Al mismo tiempo que este aspecto de vivienda-dentro-de-la-Madre-Tierra, de caverna, el visitante puede también optar por la ascensión al mirador de lo alto del muro y divisar una amplia panorámica del entorno natural circundante. 

Es este contraste, este juego del fuera/dentro, del debajo/encima lo que me gusta de este edificio, que se levanta como una torre vigía y al mismo tiempo se hunde dentro del vientre de la Tierra, que bien constriñe el horizonte limitándolo, cerrándolo por el patio, bien quiere divisar las grandes panorámicas  colocando la obra en lo alto de un cerro. 

Se podría decir de él que es como un árbol, cuyas ramas tocan tanto más el cielo, cuanto más sus raíces se hunden en lo profundo de la tierra. Éste me parece que es el contenido espiritual y fuertemente simbólico que aporta el edificio más allá de su pura belleza.





















































































































































































Merece, y mucho, la pena echar un vistazo a la propia página que el autor dedica a esta obra donde hay muchas más fotos para poder apreciarla en toda su belleza. Dejo aquí el vínculo: http://www.ambasz.com/


Las fotografías de la Casa de Retiro Espiritual son obra de un gran fotógrafo italiano, Michele Alassio de cuya página personal también dejo el vínculo, ya que es una maravilla: http://www.michelealassio.com/


5 comentarios:

  1. ¡Es un edificio admirable!

    No conocía a este arquitecto. Me voy a su página.

    Gracias por esta interesante entrada. Saludos, José Miguel.

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    1. Gracias a tí por tu comentario y por la buena acogida en la comunidad.
      Un saludo, Enrique

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    2. Nada que agradecer. A ti por tu participación.

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  2. Construir es colaborar, de alguna manera, con la tierra para producir un resultado práctico o estético para el hombre, pero aquí resulta impresionante el original e insuperable contraste que se desprende de la perfecta integración de la arquitectura en el paisaje. ¡Menos mal que lo tuyo es el "analfabetismo en cuestiones arquitectónicas"!

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    1. Gracias a arquitectos como éste es posible imaginar un desarrollo de la urbanización que no continue afeando el paisaje, sino que integre lo artificial y lo natural como complementarios y ya no como enemigos. Por desgracia éste es un camino aún muy poco transitado por la arquitectura. Gracias por tu siempre valiosos comentarios.

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