miércoles, 10 de abril de 2013

Courbet: "Si dejo de escandalizar, dejo de existir"


Gustave Courbet (Ornans, Francia, 1819 - La Tour de Peilz, Suiza, 1877). Como hijo del romanticismo Courbet va a encarnar mejor que nadie el prototipo de artista excesivo, provocador, comprometido con la izquierda más radical, egocéntrico y de vida atormentada. En su caso lo de "épater le bourgeois" (escandalizar al burgués) va a ser un principio de acción que guiará toda su vida y su producción artística.

Este hijo de un rico propietario rural del Franco-Condado irá a París con veine años a estudiar Derecho en la Sorbona, pero pronto colga los estudios para dedicarse a pintar. En las colecciones del Louvre descubre a los maestros españoles, Velázquez, Zurbarán o Ribera a los que copia, como también a Rembrandt o a Frans Hals. Estos autores le transmiten su gusto por lo popular y le alejan de la mediocridad neoclásica de los seguidores franceses de Gérard David. 

Entre sus contemporáneos, cómo no, admira a Géricault y a Delacroix que parecen encarnar el ímpetu romántico que el joven Courbet anhela en su obra y para su vida.

Francia durante todo este período se ve sometida a convulsiones revolucionarias a las que Courbet no será ajeno: participa y simpatiza con la Revolución de 1848 y más tarde tendrá una señalada participación en la insurrección que instaura la Comuna de París en 1871

Estas simpatías por la causa socialista (es muy amigo del filósofo Pierre-Joseph Proudhon, padre del anarquismo, al que dedica un precioso retrato con sus hijos) le acercan al pueblo llano como sujeto artístico, lo que provocará el escándalo cuando en un cuadro como "Entierro en Ornans" pretenda dedicar un gran formato al tema banal de un entierro pueblerino, en vez de a un tema histórico, como decretaba la normativa académica.

Courbet aproxima la pintura al pueblo sin cursilerías folkloristas, sin paternalismos, con dignidad y al mismo tiempo es uno de los grandes reinventores de la pintura de paisaje, temática por la que siempre obtuvo un gran reconocimiento. 

Otra faceta polémica e interesante de su obra es su pintura erótica, parte de la cual pintó para un coleccionista particular. En ella pinta a la mujer, no según la idealizada tradición procedente de la pintura renacentista, con carnes nacaradas de pálido rosa y cuerpos de estatuaria clásica, sino a mujeres de verdad, con michelines, vello púbico (uno de sus cuadros más escandalosos "el origen del mundo" representa en primerísimo plano una vagina con su vello púbico bien frondoso) y en actitudes a veces provocativas y muy alejadas del decoro que la tradición exigía.

A mí es un pintor que me gusta mucho a veces y al que detesto otras, pero al que, incluso cuando lo detesto, le reconozco una enorme grandeza: amplió los límites de lo que se consideraba digno de ser representado, fue un defensor enfervorecido de la libertad y de la igualdad entre los seres humanos. Además de un gran artista intentó ser un gran ser humano.

En esta entrada me ha interesado una faceta que me lo hace un poco más humano, una cierta coquetería, llamémosle así, o un cierto narcisismo que le hace retratarse una y otra vez, seguramente es uno de los pintores de la historia del arte que más veces se ha pintado a sí mismo, y siempre en unas poses de guaperas que pueden resultarnos hasta un poco enternecedoras por la pequeña vanidad que contienen, un pecadillo que tire la primera piedra el que no lo haya cometido nunca.

¡LIBERTÉ, ÉGALITÉ, FRATERNITÉ!





 El desesperado, 1843-45. Colección privada







El hombre herido 1845. Musée d'Orsay, Paris







Autorretrato con perro negro, 1842. Musée du Petit Palais, Paris.







 El cellista, 1847. Nationalmuseum, Estocolmo.







Hombre con cinturón de cuero, ( ). Musée d'Orsay, Paris.















 Hombre con pipa, 1848. Musée Frabre, Montpellier.







 Los amantes, 1844. Musée des Beaux-Arts, Lyon















 Autorretrato con cuello a rayas, 1854. Musée Fabre, Montpellier.







 Autorretrato en Sainte Pélagie, 1872-3. Musée Maison Natale Gustave Courbet, Ornans.







 El muerto de miedo, 1844. Nasjonalgalleriet, Oslo































 El encuentro (Bonjour Monsieur Courbet), 1854. Musée Frabre, Montpellier.







El estudio del artista, 1855. Musée d'Orsay, París.





13 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho, no conocía a este artista. Te agrego a mi blog para seguirte regularmente :)

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    1. Me alegro mucho de que te haya gustado y de que me hayas agregado. Seguiremos en contacto, un saludo, Juan Román ;)

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  2. Impresionante post !!!!!!!
    Además me ha encantado tu sección de Webs solidarias, Enhorabuena !
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias Laura, me alegro de que te haya gustado, a mi también me encanta tu blog, por eso me he hecho seguidor.
      Un abrazo

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  3. Exquisita originalidad la de "El estudio del artista", aunque resulte inevitable la evocación a "Las Meninas". En cambio, la amalgama de géneros pictóricos (retrato de grupo, desnudo, paisaje, bodegón,...), el protagonismo artístico cedido a la figura del propio pintor, la representación del pueblo (izquierda) frente a la clase burguesa y la intelectualidad francesa de la época, fácilmente identificable en las figuras de sus amigos Baudelaire y Champfleury, dan lugar a una iconoclasta escena costumbrista.

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    1. En efecto, el pintor transgrede el tipo de "retrato de grupo" al que los intelectuales románticos eran tan aficionados, introduciendo una turbamulta de personajes varios y de paso, muy modesto él, se coloca en el pleno centro de la composición. Un maravilloso cuadro sin embargo, que si no recuerdo mal es enorme.

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  4. Estupenda entrada. Resulta interesantísimo ver como un pintor se refleja a sí mismo cuando se autorretrata. Es una faceta que he estudiado mucho en mi faceta de pintor de retratos. Incluso, en el único que he hecho de mi mismo, podría asimilarse al primero que presentas. Felicidades

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    1. Aunque me gustan también mucho sus paisajes, no temo decir que lo que más me gusta de Courbet son sus aoutorretratos, son muy expresivos y exploran, o más bien, interrogan sobre el propio yo del artista, recuerdo que de joven estaba fascinado con "el hombre herido" y cuando por fin lo ví en el Louvre (entonces estaba allí) me emocionó muchísimo. Gracias

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  5. El trabajar tanto con cierto peligroso director de instituto(Jorge Juan, para más señas)que posiblemente conozcas, me ha impedido hacer más comentarios en tu blog, que como sabes considero estupendo. Me encantó la de EMILIO AMBAST y su Casa de Retiro Espiritual, para mi, una obra absolutamente genial. Espero conocerla personalmente algún día. Otra vez felicidades!!!!

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    1. Ese peligroso director sin duda debe ser un cabronazo por hacerte trabajar tanto. Me alegro de que te gustase la de Emilio Ambasz, a mi también me gustaría alguna vez poder ver el edificio en persona. Un abrazo

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  6. A propósito de una de las obras que referencia de Courbet: "El muerto de miedo". HOY ES DÍA DE SOLIDARIZARNOS CON TODO EL PUEBLO FRANCÉS y en especial con los parisinos, por el salvaje e inhumano atentado de los comandos asesinos del Estado Islámico. No olvidemos que entre las reivindicaciones de su supuesto Califato, estos fanáticos "sueñan" con recuperar Al-Andalus.

    Cambiando de tercio: sobre los últimos comentarios vertidos en este spot, difiero de los epítetos ("peligroso" y "cabronazo") que dirigen a un sufrido director de Instituto. Tenemos en Málaga -los introducidos en el mundillo de los blogs de Arte- conocimiento de la existencia de un director de instituto alicantino, filólogo por más señas y esforzado profesor de Latín, con más que señalada vocación pedagógica, tan buen administrador de su tiempo y que atiende tantos frentes a la vez, que sólo le faltaría que se le ocurriera crear un blog en Internet, bien diiseñado y mejor redactado, dirigido a los amantes de las Humanidades, para que se fijaran en él como sucesor del Ministro Werth. Aunque creo que tal individuo, caso de que realmente existiera, no sucumbiría a la vanidad de un cargo así, dejando huérfano su Instituto.
    Lo dicho: ni una palabra malsonante más para ese Director al que hacéis referencia, por muy "peligroso" que os parezca...
    Su anónimo defensor y novel compañero en las lides divulgativas, Gonzalo de Amarante.

    En Málaga, al día siguiente de los execrables atentados en París.

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    1. Estoy todavía consternado por el terrible atentado contra la humanidad que sucedió el viernes en París. Contra esa sinrazón sólo podemos hacer lo que hacemos cada día, construir futuro mediante la educación y seguir cada uno en nuestro puesto. El mal no debe prevalecer y para eso sólo hay el trabajo de todas las personas honradas y de buena voluntad.

      En referencia a ese director de instituto, latinista y bloguero aficionado, lo que desearía cada vez con más ansia es que le dejen dar clase de latín y le permitan vivir un poco más desahogado y libre de inquietudes, lo que de momento no sé si podrá ser. Algín día quizás.

      Gracias, un saludo.

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  7. Le comprendo de todo corazón, pues aunque ya peino un pelo muy blanco, recuerdo los tiempos en que hube también de renunciar a cargos de alta responsabilidad -contra el criterio de familiares y amigos- en pos del bien más preciado: la libertad de trabajar en lo que nos gusta, administrando con satisfacción el breve tiempo que la vida nos tenga designado.
    Le deseo la mejor de las suertes y poder seguir disfrutando con la lectura de sus artículos.
    Un cordial y atentísimo saludo.

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