miércoles, 24 de abril de 2013

Miguel Cabrera y la pintura de castas


Miguel Mateo Maldonado y Cabrera (Antequera de Oaxaca 1695 - México 1769)

En el Museo de América de Madrid pude ver por primera vez algunas de las bellísimas y curiosísimas pinturas de esta serie que pintara en 1763 el pintor Miguel Cabrera siguiendo la moda entonces vigente de la pintura de castas. La serie está hoy algo desperdigada, ya que en Madrid hay sólo ocho, otras tres están en Monterrey, una en EEUU, habiendo desaparecido otras dos, la número 3, que debía corresponder a la mezcla entre español y castiza, que da de nuevo español, y la número 6 que correspondería a la mezcla entre español y morisca, que da albino, según las taxonomías de la época.

Estas pinturas de castas solían presentarse en series, como un muestrario de la mezcla racial, una especie de catálogo, como puede verse en la imagen que cierra el presente artículo, de un autor anónimo y que se encuentra en un museo mexicano. Según la moda de este "género" los matrimonios son representados con las vestimentas correspondientes sus oficios y a su categoría social, en una especie de cuadro costumbrista.

Hay que poner en contexto este tipo de pinturas para poder entenderlas: las sociedad del virreinato de Nueva España (el actual México) está dirigida por una casta de españoles que han heredado la ideología nobiliaria hispana de la "limpieza de sangre", según la cual un español con sangre morisca o judía en su árbol genealógico no es un cristiano viejo, es un español de segunda. 

Frente a esta pretensión de pureza de sangre de la élite gobernante española está la realidad vigente del enorme y universal mestizaje de la sociedad civil, en la que la mezcla de razas es un hecho fehaciente. 

En ese contexto estas pinturas de algún modo sirven para legitimar las pretensiones de la élite gobernante y sostener sus reivindicación del poder como "españoles puros", probablemente frente a los intentos de criollos bien situados económicamente que pugnan por situarse en los aledaños del poder o de ingresar en sus filas (piénsese que esta pintura se produce en el reinado de Carlos III, una época de ofensiva del gobierno central en lo tocante a imponer gobernantes de la metrópoli, frente a las pretensiones de los criollos). Se podría decir que esta pintura sirve para poner a cada uno en su sitio, según la ideología racista y colonial del momento.

En cualquier caso, de un modo invertido, el arte a veces expresa más de lo que la ideología dominante pretende hacerle decir, y estas pinturas pueden hoy verse y leerse como una muestra de la diversidad racial y cultural de la sociedad del virreinato, es decir como muestra de su riqueza y mestizaje, rasgos que hoy, libres del prejuicio racista que dominaba en su día, contemplamos como positivos y propios de sociedades vivas y dinámicas. 

El hecho además de que Miguel Cabrera fuera probablemente de origen mestizo (se crió con sus tíos, de los que se nos dice que eran mulatos) añade un elemento de ironía a esta obras, que merecen quedar para la posteridad, tanto por sus valores estéticos innegables, como por ser un testimonio histórico de una sociedad que podría ser vista como un ejemplo para estos tiempos: una sociedad cuyos miembros no temieron mezclarse entre sí, aprendiendo los unos de los otros y creando una cultura y una raza mixtas, en definitiva abriendo perspectivas.

Os recomiendo hacer clic en las imágenes para verlas a tamaño natural, ya que me parece que merecen ser vistas en toda su belleza. Que las disfrutéis. 

1.- De Español y de India, Mestiza                                  2.- De Español y Mestiza, Castiza



4.- De Español y Negra, Mulata                                     5.- De Español y Mulata, Morisca



7.- De Español y Albina, Torna atrás                                8.- De Español y Torna atrás, Tente en el aire



9.- De Negro y de India, China Cambuja                      10.- De Chino Cambujo y de India, Loba



11.- De Lobo y de India, Albarazado                              12.- De Albarazado y Mestiza, Barcino



13.- De Indio y Barcina, Zambaiga                                 14.- de Castizo y Mestiza, Chamizo



15.- De Mestizo y d India, Coyote                                   16.- Indios Gentiles




Pintura de castas, anónimo siglo XVIII. Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.



4 comentarios:

  1. La mezcla de europeos, africanos y americanos en las colonias debió de ser terreno abonado para el arraigo del racismo y el abuso, por parte de las clases sociales elevadas en la jerarquía social, pero también creo que es esta simbiosis étnica la semilla que germinará literariamente mucho después justificando el misterio inherente al "realismo mágico" de la narrativa sudamericana.
    Preciosas pinturas, pero soy incapaz de retener el caudaloso léxico aprendido en esta entrada. ¡Y nosotros hablamos de atención a la diversidad!

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    1. Sí, apenas quedan unas pocas hoy en día aún en uso, me gustaría saber si en el español de las américas se usan más términos de estos todavía y si conservan parte del sentido que se les daba en el siglo XVIII, un coyote, por ejemplo ¿seguirá designando un tipo de mezcla racial ¿o ya todo eso ha desaparecido para siempre jamás?

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  2. el racismo y la "blancura" no son cuestión de colores de piel, es la naturalización de la superioridad social o económica, de tal manera que los términos utilizados en nuestros tiempos presentan su concepción original, por ejemplo: "conciencia negra", los "ángeles blancos", "ab-origen", "cholas",etc la raza nunca ha existido pero el racismo está tan interiorizado que será mucho el tiempo y las generaciones que lo expresarán en sus lenguas

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    1. Estoy completamente de acuerdo contigo, Gustavo. El racismo es una transposición en términos pretendidamente "biológicos" de un sentimiento de superioridad de unos, los ricos, sobre otros, los pobres, los diferentes, a los que se quiere subhumanizar de un modo definitivo, suponiéndoles unos caracteres raciales inferiores.
      Ese racismo biológico, creo que afortunadamente está ya bastante desacreditado, pero hoy en día persiste una especie de "racismo cultural" en virtud del cual unas culturas, o más bien UNA cultura, la occidental, se cree superior a las demás.
      Como tú bien dices, ese hecho está aún muy interiorizado y deben pasar aún generaciones para su superación.
      Un saludo, gracias por tu comentario

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