lunes, 17 de junio de 2013

Picasso, el Minotauro


1933 va a ser el año del nacimiento del Minotauro, el nuevo avatar, o alter ego de Picasso, que va a permitir al artista expresar de forma gráfica, por medio de un icono poderoso, la angustia y la euforia que el autor personalmente y creativamente está viviendo en esos años.

Picasso lleva casado con Olga Koklova, con quien ha tenido a su hijo Pablo, desde 1918. Su crecimiento como artista de vanguardia, pero también su matrimonio y las relaciones de su mujer, le han ganado un puesto como pintor de éxito, reconocido por la alta burguesía, con importantes encargos y altas relaciones sociales. Esto convierte a Picasso, antaño un bohemio y un marginal, en un hombre respetable que encarna al nuevo tipo de artista cosmopolita, adorado por la crítica y que cobra cifras fastuosas. Todo este "aburguesamiento" no es gratuito; su matrimonio con Olga no va bien, la vida de corte entre marquesas y empresarios le cansa y Pablo, hombre de carácter difícil, se resiente de ello. 

En 1927, a sus 46 años, conoce a la salida de las Galerías La Fayette a Marie Thérese Walter, una joven de 17 años con quien comenzará una apasionada historia de amor a espaldas de su mujer, de hecho Olga no se enterará hasta 1935 y el matrimonio se separará definitivamente, aunque no sin una infinidad de conflictos. Picasso vive esta historia con una mezcla de angustia y culpabilidad por un lado (el engaño a su mujer con la que lleva 10 años de matrimonio, el hecho de ser Marie Thérese una menor), y por otro lado como una liberación y un renacer de la sexualidad, de potencia creativa, de alegría.

Toda esta mezcla de sentimientos de pasión, sexo, bestialidad, penitencia, castigo, muerte, están expresadas en todo el ciclo del Minotauro, que en el caso de Picasso tiene apenas un  vago eco del hijo de Pasífae de la mitología griega y encarna más bien un ser que un español como Picasso, aficionado a la fiesta taurina, con su ritual de lucha, castigo y muerte del toro, podía asimilar de una forma mucho más intuitiva y vital y verse a sí mismo como ese hombre-toro, por lo tanto un ser monstruoso, pero al mismo tiempo una especie de superhombre con su faceta animal potenciada al máximo.

Además de esta situación personal en la vida de Pablo Picasso, creo que no debe olvidarse otro hecho que quizás contribuye a explicar la iconografía recurrente esos años del Minotauro: España desde 1936 vive una guerra civil, las noticias de su tierra preocupan seriamente al artista, quien se siente involucrado y pinta por encargo del Gobierno de la República el conocido cuadro del Guernica para ser presentado en el pabellón español en la Exposición Universal de 1937 que se celebra en París. 

Desde 1936 el autor pinta una serie de escenas de Minotauro herido o muriendo junto a figuras de caballos y esta iconografía llega hasta el propio Guernica, donde una figura taurina, junto a un caballo, justamente como en las corridas, aparece en el propio centro de la composición.

Como odio explicar la imágenes, porque creo que la iconografía, aunque es susceptible de buscar vías que aporten luz sobre su significado, más bien debe ser entendida de un modo más intuitivo o emocional, no seguiré por este camino. 

Creo que esta entrada aporta algunas pistas para entender estas poderosas imágenes que Picasso crea en los años 30 entorno a la figura del Minotauro, dando a su manera nueva vida a un mito al contarlo mediante su pintura, pues eso es lo que el mito necesita, nuevas voces que lo cuenten una y otra vez para elucidar nuevos significados, para seguir vivo a través de los tiempos.





Fauno, caballo y pájaro, 1936





Minotauro, 1933





Dora y el Minotauro, 1936






El Minotauro y Marie Thérese, 1934





Minotauro y desnudo, 1933





Minotauro acariciando a una mujer dormida, 1933





Minotauromaquia, 1935





Minotauro herido, 1933





Minotauro herido, caballo y personajes, 1936





Minotauro muriendo, 1936





Fauno desvelando a una joven durmiente (Júpiter y Antiope, Rembrandt) 1936





Marie Thérese como vestal contempla al Minotauro dormido, 1933





Minotauro y escena báquica, 1933





Minotauro bebedor y mujeres, 1933





Los despojos de Minotauro vestido de arlequin, 1934





Minotauro ciego guiado por una niña, 1934





Minotauro ciego guiado por una niña, 1934





Sin título, 1938





Minotauro tirando de un carro, 1936





Minotauro y caballo muerto ante una gruta, 1936




10 comentarios:

  1. Compartimos admiración por mi paisano. Entre otras y muchas cosas,por sacar de su angostamiento los mitos clásicos y darles una actualidad viva.

    El del minotauro es un mito fantástico, Borges le dotó de una maravillosa psicología. También Watts, en su fantástico lienzo. Y Picasso.

    Saludos, José Miguel. Una colección maravillosa con su explicación justa.

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    1. Tu paisano, como tú dices, es un monstruo de la pintura, al que, si quiséramos asimilarlo a alguna figura mitológica, habría que compararlo a Proteo, el que se metamorfoseaba a voluntad en cualquier ser viviente.

      Esa intuición gráfica, ese impulso por investigar y no quedarse en lo ya descubierto, ese revisitar los grandes temas de la pintura y darles nueva vida a las iconografías y a sus significados, entre ellos la mitología, le convierte en un genio sin discusión.

      Gracias, Enrique, por tu comentario y bienvenido como seguidor del blog. Saludos

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  2. Tu excelencia en el "enseñar deleitando" es insuperable. Enhorabuena.
    La identificación de Picasso con el "hombre-toro" me hace evocar - quizás también por su coetaneidad - la poesía amorosa-existencial de la obra hernandiana, poesía humanizada, de influjo clásico, que presenta al amor como experiencia real, carnal y erótica, siendo el toro el símbolo de la virilidad de los instintos naturales o, simplemente, símbolo de la pena amorosa.

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    1. Te respondo con una cita:

      "Como el toro he nacido para el luto
      y el dolor, como el toro estoy marcado
      por un hierro infernal en el costado
      y por varón en la ingle con un fruto.

      Como el toro lo encuentra diminuto
      todo mi corazón desmesurado,
      y del rostro del beso enamorado,
      como el toro a tu amor se lo disputo.

      Como el toro me crezco en el castigo,
      la lengua en corazón tengo bañada
      y llevo al cuello un vendaval sonoro.

      Como el toro te sigo y te persigo,
      y dejas mi deseo en una espada,
      como el toro burlado, como el toro."

      Miguel Hernández, El rayo que no cesa.

      Si Picasso no lo leyó es que se leían el uno al otro el pensamiento, porque...

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  3. Enhorabuena, te hemos concedido el premio “One Lovely Blog Award”, esta vez vamos a jugar al escondite, pero en mi territorio, así conocerás mi Reino, del que papá me quiere desterrar (dice que lo vende). Empezamos, se que juego con ventaja estoy en mi reino, pero me puedes ganar, para eso te dejo el enlace, para que comiences a jugar. Mucha suerte y que gane el mejor. Besitos babosos.

    http://anticrisis2013.blogspot.com.es/2013/06/capitulo-ccxxiii-premios-en-el-reino-de.html

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    1. Jejeje, muchísimas gracias Guillermo. He estado jugando hasta que me he encontrado. Es una idea muy chula, prometo pasar el testigo. Si no te parece vanidoso, me voy a poner el premio en el blog para que todos lo vean. Un besazo.

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  4. És impagable, o a mi m'agrada molt especialment, l'expressió d'alguns rostres, com el sense títol de 1938 i el del faune (Fauno, caballo y pájaro).

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    1. El del faune a mi també és dels que més m'agraden, per això el vaig posar el primer.
      És curiós com s'ho fa Picasso per transmetre la emotivitat o els estats d'ànim en la seua pintura; no ho fa només a través de les formes, les postures, la composició o el color, sino també fent servir les expressions dels rostres d'una manera molt colpidora i emotiva.

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  5. Tanto la serie "El Minotauro", tan bien representada en este spot, como las demás obras eróticas del genio malagueño, tuvieron ya un preludio en sus años de juventud: así hemos conocido -a través de las confidencias de una medio novia- cuáles eran las recónditas aficiones del Pablo que veraneaba en Málaga. Esas tendencias, originadas por desajustes hormonales, explican las tormentosas relaciones que mantuvo con las mujeres de su vida.
    Detalles en (PINTURA MALAGUEÑA DEL SIGLO XIX /misceláneas/"Pulsión sexual de Picasso").

    La calidad y capacidad recopilatoria de este blog "Ab laeva rite probatum", con clara vocación didáctica y divulgativa, explican su rápida difusión y fácil captación de adeptos. ENHORABUENA de nuevo.

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    1. Muchas gracias por su comentario y por las aportaciones. El blog pretende sólo ser una herramienta para compartir un gusto, el gusto por la pintura, o por las artes en general, con otras personas que a menudo no están físicamente a mano. Es lo bueno de estos tiempos de internet, que uno puede compartir reflexiones, aficiones y hallazgos con muchas personas lejanas y eso nos aproxima en cierto modo.

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