domingo, 28 de abril de 2013

Noches de vino y rosas.


"Cubrió de rosas los triclinios, los lechos y los pórticos y, una vez que estaban adornados así, caminaba sobre ellos; y los cubrió también con todo tipo de flores, con lirios, violetas, jacintos y narcisos. [...] En sus triclinios de artesonado giratorio cubría a sus invitados de violetas y flores, hasta el punto de que algunos de ellos murieron por no poder salir al exterior."
Historia Augusta: Elio Lampridio, vida de Antonino Heliogábalo, 19, 7 y 21, 5.


Sir Robert Alma Tadema (1836 - 1912) pintó este cuadro, perteneciente a una colección privada, en 1888 titulándolo "Las rosas de Heliogábalo" para ilustrar el pasaje que acabo de citar de la Historia Augusta. En otra ocasión publicaré una entrada en condiciones sobre este magnífico pintor que tanto ha contribuído a nuestro imaginario visual sobre el mundo romano. Hoy me basta dejaros el aroma de las rosas ahogando a unos tardíos convidados después de una larga noche de copas, ¡Dulce muerte! ¡Salvete sodales!


miércoles, 24 de abril de 2013

Miguel Cabrera y la pintura de castas


Miguel Mateo Maldonado y Cabrera (Antequera de Oaxaca 1695 - México 1769)

En el Museo de América de Madrid pude ver por primera vez algunas de las bellísimas y curiosísimas pinturas de esta serie que pintara en 1763 el pintor Miguel Cabrera siguiendo la moda entonces vigente de la pintura de castas. La serie está hoy algo desperdigada, ya que en Madrid hay sólo ocho, otras tres están en Monterrey, una en EEUU, habiendo desaparecido otras dos, la número 3, que debía corresponder a la mezcla entre español y castiza, que da de nuevo español, y la número 6 que correspondería a la mezcla entre español y morisca, que da albino, según las taxonomías de la época.

Estas pinturas de castas solían presentarse en series, como un muestrario de la mezcla racial, una especie de catálogo, como puede verse en la imagen que cierra el presente artículo, de un autor anónimo y que se encuentra en un museo mexicano. Según la moda de este "género" los matrimonios son representados con las vestimentas correspondientes sus oficios y a su categoría social, en una especie de cuadro costumbrista.

Hay que poner en contexto este tipo de pinturas para poder entenderlas: las sociedad del virreinato de Nueva España (el actual México) está dirigida por una casta de españoles que han heredado la ideología nobiliaria hispana de la "limpieza de sangre", según la cual un español con sangre morisca o judía en su árbol genealógico no es un cristiano viejo, es un español de segunda. 

Frente a esta pretensión de pureza de sangre de la élite gobernante española está la realidad vigente del enorme y universal mestizaje de la sociedad civil, en la que la mezcla de razas es un hecho fehaciente. 

En ese contexto estas pinturas de algún modo sirven para legitimar las pretensiones de la élite gobernante y sostener sus reivindicación del poder como "españoles puros", probablemente frente a los intentos de criollos bien situados económicamente que pugnan por situarse en los aledaños del poder o de ingresar en sus filas (piénsese que esta pintura se produce en el reinado de Carlos III, una época de ofensiva del gobierno central en lo tocante a imponer gobernantes de la metrópoli, frente a las pretensiones de los criollos). Se podría decir que esta pintura sirve para poner a cada uno en su sitio, según la ideología racista y colonial del momento.

En cualquier caso, de un modo invertido, el arte a veces expresa más de lo que la ideología dominante pretende hacerle decir, y estas pinturas pueden hoy verse y leerse como una muestra de la diversidad racial y cultural de la sociedad del virreinato, es decir como muestra de su riqueza y mestizaje, rasgos que hoy, libres del prejuicio racista que dominaba en su día, contemplamos como positivos y propios de sociedades vivas y dinámicas. 

El hecho además de que Miguel Cabrera fuera probablemente de origen mestizo (se crió con sus tíos, de los que se nos dice que eran mulatos) añade un elemento de ironía a esta obras, que merecen quedar para la posteridad, tanto por sus valores estéticos innegables, como por ser un testimonio histórico de una sociedad que podría ser vista como un ejemplo para estos tiempos: una sociedad cuyos miembros no temieron mezclarse entre sí, aprendiendo los unos de los otros y creando una cultura y una raza mixtas, en definitiva abriendo perspectivas.

Os recomiendo hacer clic en las imágenes para verlas a tamaño natural, ya que me parece que merecen ser vistas en toda su belleza. Que las disfrutéis. 

1.- De Español y de India, Mestiza                                  2.- De Español y Mestiza, Castiza



4.- De Español y Negra, Mulata                                     5.- De Español y Mulata, Morisca



7.- De Español y Albina, Torna atrás                                8.- De Español y Torna atrás, Tente en el aire



9.- De Negro y de India, China Cambuja                      10.- De Chino Cambujo y de India, Loba



11.- De Lobo y de India, Albarazado                              12.- De Albarazado y Mestiza, Barcino



13.- De Indio y Barcina, Zambaiga                                 14.- de Castizo y Mestiza, Chamizo



15.- De Mestizo y d India, Coyote                                   16.- Indios Gentiles




Pintura de castas, anónimo siglo XVIII. Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, México.



miércoles, 17 de abril de 2013

MEDUSA: una cabeza sin cuerpo


El mito nos dice que Medusa fue decapitada por Perseo con la ayuda de Atenea, pero ¿Y si Medusa nunca hubiese tenido cuerpo? ¿Y si hubiese sido desde el principio sólo una cabeza? ¿Una máscara? 

Los antropólogos nos dicen que primero fue el rito y después llegó el mito. El mito es así una especie de relato justificativo del ritual. Mirad lo que dice la arqueóloga Jane Ellen Harrison en su libro Prolegomena: To the Study of the Greek Religion: "Medusa, en una palabra, es una máscara con un cuerpo añadido más tarde; la base del Gorgoneion es un objeto de culto, una máscara ritual mal entendida."

¿Y qué tiene esa máscara, ese rostro, para ser tan eficaz, tan universal? El Gorgoneion, esa representación de la cabeza de Medusa en forma de tondo, es un amuleto. Tiene una enorme fuerza de protección mágica, lo que los expertos llaman amuleto apotropaico, es decir, que aleja las fuerzas malignas, ya sabéis, los malos espíritus, el mal de ojo...

¿Cuáles son sus poderes? o mejor dicho ¿Cuáles son los elementos que convierten a esta imagen en un poderoso amuleto? En realidad es una especie de imagen compuesta que acumula varios elementos de poder mágico, a saber (parafraseo aquí lo dicho por la profesora Ana María Vázquez Hoys, profesora titular de Historia Antigua de la UNED):
  • El ojo, lo de la mirada que convierte en piedra en realidad viene de un elemento mucho más antiguo, el ojo que fascina, que echa el "mal de ojo".
  •  La serpiente, los cabellos convertidos en serpientes. La serpiente desde el neolítico es un símbolo mágico de poder asociado a la Tierra.
  • Los nudos, las ataduras. En la magia el mago "ata" con sus encantamientos, los dioses usan sus ligaduras mágicas contra sus enemigos.
  • La fealdad de la máscara. En todas las culturas los encargados de ahuyentar a los malos espíritus presentan rasgos grotescos y exagerados.
  • Los órganos sexuales unidos, representados por su boca, que en ocasiones se representa como una boca con lengua y colmillos, simbolizando la unión de los órganos sexuales masculino y femenino (en las primitivas representaciones este rasgo aparece más a menudo, desapareciendo con posterioridad). Los órganos sexuales en muchas culturas, como en la romana (véanse los falos pompeyanos) tienen una función de amuleto.
  • La tríada. El número 3 es un número mágico que aparece en algunas representaciones de Medusa Trinacria.

Tú que lees, haz como Perseo, evita el terrible ojo de la Górgona, su mirada muerta. Contémplala a través del espejo, no sea que te convierta, también a tí, en piedra.

 

Medusa en pasta de vidrio, Paris


Gorgoneion, teatro romano de Aspendos, Truquía


Gorgoneion, Eretria


Medusa, reja del palacio de Versalles











Gorgoneion, vaso griego, París





Medusa con tres alas, Museo de Atenas


Medusa, clipeo romano


Medusa Trinacria, símbolo de Sicilia


Medusa, cisterna Yerebatán, Estambul 


Gorgoneion, British Museum





Medusa, escudo de Carlos V, Armería Real, Palacio de Oriente, Madrid





Medusa Rondanini, copia en marmol, Museo del Prado, Madrid


Medusa Rondanini, Glyptothek Munich 


Medusa Didyma, Museo Arqueológico de Estambul


Medusa, mosaico romano


Dejo el vínculo a la página de la Profesora Ana María Vázques Hoys sobre Medusa que me parece interesante para quien quiera profundizar en el tema: http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/MAGIA/GORGONA/Gorgona1texto.htm


miércoles, 10 de abril de 2013

Courbet: "Si dejo de escandalizar, dejo de existir"


Gustave Courbet (Ornans, Francia, 1819 - La Tour de Peilz, Suiza, 1877). Como hijo del romanticismo Courbet va a encarnar mejor que nadie el prototipo de artista excesivo, provocador, comprometido con la izquierda más radical, egocéntrico y de vida atormentada. En su caso lo de "épater le bourgeois" (escandalizar al burgués) va a ser un principio de acción que guiará toda su vida y su producción artística.

Este hijo de un rico propietario rural del Franco-Condado irá a París con veine años a estudiar Derecho en la Sorbona, pero pronto colga los estudios para dedicarse a pintar. En las colecciones del Louvre descubre a los maestros españoles, Velázquez, Zurbarán o Ribera a los que copia, como también a Rembrandt o a Frans Hals. Estos autores le transmiten su gusto por lo popular y le alejan de la mediocridad neoclásica de los seguidores franceses de Gérard David. 

Entre sus contemporáneos, cómo no, admira a Géricault y a Delacroix que parecen encarnar el ímpetu romántico que el joven Courbet anhela en su obra y para su vida.

Francia durante todo este período se ve sometida a convulsiones revolucionarias a las que Courbet no será ajeno: participa y simpatiza con la Revolución de 1848 y más tarde tendrá una señalada participación en la insurrección que instaura la Comuna de París en 1871

Estas simpatías por la causa socialista (es muy amigo del filósofo Pierre-Joseph Proudhon, padre del anarquismo, al que dedica un precioso retrato con sus hijos) le acercan al pueblo llano como sujeto artístico, lo que provocará el escándalo cuando en un cuadro como "Entierro en Ornans" pretenda dedicar un gran formato al tema banal de un entierro pueblerino, en vez de a un tema histórico, como decretaba la normativa académica.

Courbet aproxima la pintura al pueblo sin cursilerías folkloristas, sin paternalismos, con dignidad y al mismo tiempo es uno de los grandes reinventores de la pintura de paisaje, temática por la que siempre obtuvo un gran reconocimiento. 

Otra faceta polémica e interesante de su obra es su pintura erótica, parte de la cual pintó para un coleccionista particular. En ella pinta a la mujer, no según la idealizada tradición procedente de la pintura renacentista, con carnes nacaradas de pálido rosa y cuerpos de estatuaria clásica, sino a mujeres de verdad, con michelines, vello púbico (uno de sus cuadros más escandalosos "el origen del mundo" representa en primerísimo plano una vagina con su vello púbico bien frondoso) y en actitudes a veces provocativas y muy alejadas del decoro que la tradición exigía.

A mí es un pintor que me gusta mucho a veces y al que detesto otras, pero al que, incluso cuando lo detesto, le reconozco una enorme grandeza: amplió los límites de lo que se consideraba digno de ser representado, fue un defensor enfervorecido de la libertad y de la igualdad entre los seres humanos. Además de un gran artista intentó ser un gran ser humano.

En esta entrada me ha interesado una faceta que me lo hace un poco más humano, una cierta coquetería, llamémosle así, o un cierto narcisismo que le hace retratarse una y otra vez, seguramente es uno de los pintores de la historia del arte que más veces se ha pintado a sí mismo, y siempre en unas poses de guaperas que pueden resultarnos hasta un poco enternecedoras por la pequeña vanidad que contienen, un pecadillo que tire la primera piedra el que no lo haya cometido nunca.

¡LIBERTÉ, ÉGALITÉ, FRATERNITÉ!





 El desesperado, 1843-45. Colección privada







El hombre herido 1845. Musée d'Orsay, Paris







Autorretrato con perro negro, 1842. Musée du Petit Palais, Paris.







 El cellista, 1847. Nationalmuseum, Estocolmo.







Hombre con cinturón de cuero, ( ). Musée d'Orsay, Paris.















 Hombre con pipa, 1848. Musée Frabre, Montpellier.







 Los amantes, 1844. Musée des Beaux-Arts, Lyon















 Autorretrato con cuello a rayas, 1854. Musée Fabre, Montpellier.







 Autorretrato en Sainte Pélagie, 1872-3. Musée Maison Natale Gustave Courbet, Ornans.







 El muerto de miedo, 1844. Nasjonalgalleriet, Oslo































 El encuentro (Bonjour Monsieur Courbet), 1854. Musée Frabre, Montpellier.







El estudio del artista, 1855. Musée d'Orsay, París.