jueves, 26 de diciembre de 2013

2013: La vuelta al año en 12 fotos.


Quería acabar el año con alguna entrada participativa que permita votar a los lectores y mostrar así sus gustos o sus opiniones, de modo que he seleccionado doce fotografías, una por cada mes del año, para que podáis elegir la que más os guste.

Esta selección de fotografías ha sido hecha entre todas las fotos que a lo largo del año 2013 me he ido descargando de internet de diversos lugares, blogs, webs de arte, diarios etc. y no pretende ser ninguna especie de resumen de lo ocurrido este año (no soy muy aficionado a la fotografía documental), sino entresacar, de todo el material gráfico que he, por así decirlo, coleccionado durante este período, las imágenes que más me han gustado.

Dos restricciones me he puesto como obligatorias: Que la fotografía que representa cada mes se eligiera entre las descargadas en ese mes, eso ocasiona que en algunos meses hay mucho material entre el que escoger, mientras que en otros es obligado escoger entre muy pocas. La otra restricción es que la imagen tuviese un autor identificable, dato que, como todos los que coleccionáis imágenes pilladas en la web sabéis, uno no siempre sabe, o no tiene la precaución de apuntar cuando la descarga.

Esta es mi selección; ahora toca a los lectores votar por la foto/mes que más les guste. Os animo a expresar vuestra opinión y a elegir la Foto del Año Ab laeva rite probatum.





ENERO

Tim Walker





FEBRERO

Denis Dailleux





MARZO

Fred Herzog





ABRIL

Pavel Kiselev





MAYO

Iván Aguirre





JUNIO

Irving Penn





JULIO

William James Broadhurst





AGOSTO

Erwin Blumenfeld





SEPTIEMBRE

Nick Knight





OCTUBRE

Bernard Plossu





NOVIEMBRE

Jimmy Nelson





DICIEMBRE

Calogero Cammalleri


En la margen derecha de la página del blog tenéis la encuesta para votar el mes que más os guste. Gracias por participar


martes, 24 de diciembre de 2013

...y navidad


La entrada anterior hablaba del significado de la Navidad, el misterio de Fe que se celebra en estos días. Pero junto a esa Navidad existe también otra navidad (que me váis a permitir que escriba sin mayúsculas), ese folklore que todos recordamos y que, pese a las críticas que le llueven desde todos lados, también merece celebrarse, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. 

Y no me refiero al consumista ritual de las compras en los grandes almacenes, de los anuncios de perfumes y de las ñoñas películas de Santa Claus. Me estoy refiriendo a la celebración familiar que nos hace juntarnos una vez al año, decorar la casa, montar el Belén o el árbol, hacer regalos a los pequeños, guisar una comida especial, todo eso que hacemos cada uno en la medida de nuestras posibilidades. 

Es verdad que cuando somos adultos todo ese ritual va perdiendo, como todo en la vida, parte de su brillo; pero intentad recordar cómo eran las navidades cuando érais niños. 

Yo me acuerdo de las navidades en casa de mis abuelos en Villarrobledo, en una casa que a mi me parecía enorme y que hoy ya no existe, con la cocina y sus fogones de carbón, del Belén enorme que mi abuelo Simón montaba en la mesa de la matanza (el que una vez entre mi prima y yo casi destrozamos subidos encima jugando con las figuritas de barro), recuerdo los rollos fritos que hacía mi abuela, y el frío terrible, los chuzos de punta en los tejados, y, un año, la nevada inmensa que nos dejó felizmente aislados sin poder volver a Madrid y al colegio. 

Recuerdo la noche de reyes y el montaje que nos organizaba el abuelo para hacernos "ver" a los propios Reyes Magos. Recuerdo también, en Madrid, las calles iluminadas del centro que nosotros, que viviamos en Carabanchel, íbamos a visitar como el que va de viaje a la Cólquida, maravillados y boquiabiertos, y recuerdo por fin aquel enorme coche de pedales que mis padres me regalaron una vez, que según dicen ellos no me gustó mucho, y sin embargo ahora veo la foto mía en ese coche y me parece la imagen misma de la Felicidad.


¡Feliz navidad!




Viggo Johansen, pintor danés (1851 -1935): "Noche de Navidad". Galleri Draupner.






William Holbrook Beard: "Santa Claus", 1862. Jesse Metcalf Fund Museum of Art, Rhode Island School of Design, Providence.




Navidad...

Permitidme que hoy, para hablar de qué entiendo yo que es la Navidad, coja un atajo un poco sinuoso y, por así decirlo, me vaya por los cerros de Úbeda, o de Córdoba en esta ocasión, que para el caso es lo mismo.

Don Luis de Góngora y Argote (Córdoba 1561 - ibidem 1627), uno de los mayores poetas de nuestro Siglo de Oro, era también clérigo, miembro del cabildo de la Catedral de su ciudad, con el cargo de racionero. Todo lo que Don Luis tenía de óptimo, excelso poeta, lo tenía también de pésimo clérigo, de cristiano tibio, por decirlo suavemente. Aficionado al juego (vicio de los naipes al que Quevedo aludía diciendo que "la sotana éste la traía por sota"), superficial, derrochador, con humos de hidalgo y vanidad de literato, cuando murió cargado de deudas nadie pensó en hacerlo santo. 

De hecho, pese a su profesión eclesiástica, los poemas de Góngora de asunto religioso son una inmensa minoría en su obra. Pero a veces, así como una persona sin gran inteligencia puede acertar a expresar una verdad profunda, también una persona sin una gran fe puede acertar a desvelar un importante misterio de fe. 

Así, en un soneto que Don Luis dedica al nacimiento de Cristo, incide en un hecho que puede pasar desapercibido, enterrado por el ropaje adherido a la superficie del relato del Nacimiento: Lo importante de la Navidad no es que el niño Jesús naciera en un pobre portal, la historia del burro y los pastores y todo ese folklore, eso es el atrezzo necesario, lo importante de la historia es el gran misterio de la Encarnación: Dios se ha hecho hombre. El autor lo expresa con barroca precisión en los dos últimos versos, y eso es lo que hace que la Pascua de la Navidad sea, como mínimo, tan importante como la de la Pasión: "porque hay distancia más inmensa/ de Dios a hombre, que de hombre a muerte". 

O, como dice el Evangelista Juan (I, 14): "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros", ése es el gran misterio que bien merece celebrarse ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.




Al nacimiento de Cristo Nuestro Señor

Pender de un leño, traspasado el pecho
Y de espinas clavadas ambas sienes,
Dar tus mortales penas en rehenes
De nuestra gloria, bien fue heroico hecho;
Pero más fue nacer en tanto estrecho
Donde, para mostrar en nuestros bienes
A dónde bajas y de dónde vienes,
No quiere un portalillo tener techo.
No fue ésta más hazaña, oh gran Dios mío,
Del tiempo, por haber la helada ofensa
Vencido en flaca edad con pecho fuerte
(Que más fue sudar sangre que haber frío),
Sino porque hay distancia más inmensa
De Dios a hombre, que de hombre a muerte.

                                                    D. Luis de Góngora y Argote.




Rembrandt van Rijn : "La Sagrada Familia en la noche" (ca. 1642-48) Rijksmuseum, Amsterdam


En este cuadro Rembrandt construye una poderosa y expresiva visión de la Sagrada Familia un tanto diferente de aquellas a las que estamos acostumbrados. Los personajes son: la Virgen María, que es la mujer que lee a la luz de la vela que ilumina la habitación, Santa Ana es la anciana sentada frente a ella y junto al niño Jesús, finalmente San José se encuentra debajo de la escalera, trabajando, casi indistinguible entre las sombras.




FELIZ NAVIDAD
(Especialmente para aquellos que no pueden permitírselo)



lunes, 16 de diciembre de 2013

No sé muy bien si fue sueño...


No sé muy bien si fue sueño, o si recuerdo, si viví mi vida o la soñé. El recuerdo, igual que el sueño, me hace sentir profundamente la irrealidad, la evanescencia del mundo, imagen fugitiva en el agua movediza, humo coloreado. ¿Cómo todo lo que resiste entre firmes contornos puede apagarse? La realidad es infinitamente frágil, precaria, todo lo que viví duramente se hace triste y suave. Quiero retener todo lo que nada puede retener. Los fantasmas: Soy un muñeco de nieve a punto de fundirse. Resbalo, no puedo retenerme, me separo de mí mismo. Estoy cada vez más lejos, soy una silueta y, luego, un punto negro.


El mundo va a helarse. Una insensibilidad polar ha empezado ya a extenderse sobre nosotros. Y luego va a hacer un gran sol que hará fundirse a esos bloques de hielo, y luego habrá un vapor, la bruma misma se desvanecerá en la luz azul. No quedará ninguna huella.

EUGÈNE IONESCO  Diarios


 
Paul Caponigro. Ventana congelada Nº 2, 1961.




miércoles, 11 de diciembre de 2013

NoBODY is perfect: otros cuerpos son posibles


Hay una tiranía especialmente odiosa y empalagosa en el arte: la tiranía de lo bonito, la belleza obligatoria, entendiéndose por belleza ese estrecho y restrictivo concepto que exige que todo sea armonioso, elegante, sonriente, el CANON. Muchos artistas han luchado por liberarse de esta aburrida y adocenada tiranía, proponiendo otros modos de mirar, otros modos de expresarse, llegando incluso a abrazar el feísmo como un modo liberador de exploración estética. 

Concibo al artista en nuestros días como un investigador: un investigador de posibilidades estéticas; el artista no se preocupa de lo bonito o de lo feo, sino de buscar nuevas fuentes de expresividad, nuevos modos de crear significados a través de las formas plásticas.

Esto se puede observar de un modo especial en lo que Terry Rodgers llama la política del cuerpo. En nuestras sociedades contemporáneas hay una compulsión socialmente inducida por tener un determinado tipo de cuerpo: el cuerpo-deseable-standard, una  compleja receta compuesta por una base del Canon Clásico de la estatuaria griega, más un toque de Eterna Juventud, una cantidad generosa de Sex Appeal, una gota de Glamour, y muchísima Delgadez (más Tonificación ad libitum). 

El único problema es que esos Cuerpos Gloriosos, si existen, será después de la Resurrección del último día, pero en el mundo real no los hay, no debería haberlos, son sólo un espejismo, un holograma. El imperativo de adaptarse al cuerpo-deseable-standard nos ha llevado de cabeza a la anorexia, la bulimia, la talla 36, las clínicas de estética, los (odiosos) gimnasios, las tetas de silicona, los labios de silicona, el pelo implantado de Berlusconi y una infinita galería de los horrores.

Me rebelo contra esta dictatorial política del cuerpo. Es una tontería monumental, por eso hoy me apetecía enseñaros las visiones de varios artistas que bucean en las profundidades de este magma carnal para traernos otros tipos de belleza distintos, para mostrarnos otros cuerpos: el tullido, el viejo, el gordo, el canijo, a veces para denunciar, a veces para proponer, incluso para escandalizar, a veces simplemente para sonreírse con picardía y desenfado.

Junto a un grande entre los grandes, como Lucian Freud, veréis a dos pintores asiáticos con convenciones de belleza muy diferentes a las nuestras, a un pintora realista sudafricana y al incalificable y espléndido Odd Nerdrum. Que disfrutéis como yo con estos cuerpos, no quizás gloriosos, pero sí terrenales, carnales y maravillosamente humanos.




 Lucian Freud (Berlin 1922 - Londres 2011). Benefits supervisor resting, 1994






 Lucian Freud (Berlin 1922 - Londres 2011). Benefits supervisor sleeping, 1955.






 Lucian Freud (Berlin 1922 - Londres 2011). Naked man, back view, 1991-92






 Lucian Freud (Berlin 1922 - Londres 2011). Leigh Bowery (seated) 1990)






Lucian Freud (Berlin 1922 - Londres 2011).  Painter working. Reflection, 1957






 Terry Rodgers (Newark , New Jersey, USA 1947 -). Timepiece, 1995.






 Deborah Poynton (Durban, South Africa 1970 -). The keeper, 2005.






 Deborah Poynton (Durban, South Africa 1970 -). Untitled, 2007.






 Odd Nerdrum (Helsingborg, Suecia 1944 -). Unarmed man, 1995.






Odd Nerdrum (Helsingborg, Suecia 1944 -). Selfportrait in golden cape, 1997.






 Liu Xiaodong (Liaoning, China 1963 -). Three Gorges youngster, 2009.






 Liu Xiaodong (Liaoning, China 1963 -). Bathed in Sunlight, 2008.






 Liu Xiaodong (Liaoning, China 1963 -). Fat Grandson, 1996.






Liu Xiaodong (Liaoning, China 1963 -). Disobeying the rules, 1996






Lee, Chen-Dao (Taiwan 1982 -). Lunch






Lee, Chen-Dao (Taiwan 1982 -). Tea Time






Lee, Chen-Dao (Taiwan 1982 -). Enjoyed Couple






Lee, Chen-Dao (Taiwan 1982 -). Sushi







miércoles, 4 de diciembre de 2013

Visiones de Toledo


Como una balsa de piedra recortada por el Tajo, un peñasco erizado de torres, medina de calles estrechas, como una urbe neolítica, de edificios apoyados los unos en los otros, un poblachón manchego en medio de llanuras secas y ardientes, con tapiales de adobe y piedras calentándose al duro sol de la meseta; pero también está esa otra urbe imaginada o soñada, la capital imperial, la de las tres culturas, la sede más rica de España, la de la España eterna de los siglos de oro. Hoy apenas una capital de Comunidad Autónoma, la Castellano-Manchega y una Meca para hordas de turistas de cruceros de secano. No es posible mirar Toledo con una mirada neutra: esta ciudad es lo que vemos, lo que sabemos, lo que imaginamos, lo que proyectamos en ella de nuestra visión de España, demasiadas cosas para una sola ciudad.

Mi recuerdo particular de Toledo es una imagen desde el monte de al lado, donde está la Academia de Infantería. Durante el verano que estuve haciendo allí el servico militar en la IMEC, cada día madrugábamos para salir a los patios de la Academia a hacer instrucción de orden cerrado, ejercicio de lo más útil, según nos decían nuestros mandos. Pero el recuerdo que tengo grabado es la visión de la ciudad allá enfrente, como un ascua iluminada por el sol de las primeras horas de agosto, una particular hora de gracia y una sensación de silencio y de armonía que ni siquiera un ejercicio tan tonto como el que nosotros hacíamos conseguía estropear. Ésa es la imagen que me viene a la memoria siempre que pienso en Toledo: un monte como un relicario, con torreones de filigranas, refulgente y dorado a la luz del amanecer.

Inducido por ese recuerdo, he traido hoy a esta entrada unas cuantas visiones que pintores muy diferentes han transmitido de esta ciudad. Si uno habla de España y de la visión de España, no tiene más remedio que tropezarse con los dos grandes antagonistas: Sorolla y Zuloaga, yo me reconozco más del lado de Sorolla, pero al César lo que es del César. Junto a ellos me apetece reivindicar a uno de los más grandes paisajistas que ha tenido la pintura española: Aureliano de Beruete, un grande entre los grandes, hoy más olvidado de lo que es justo. Por supuesto no se puede pasar por alto la dramática imagen de El Greco, que es una pintura expresionista "avant la lettre". Una de las que más me gusta es la del pintor chileno Claudio Bravo, una grisalla intensa, esencial, con un ir al fondo de las cosas que emociona, casi asusta. Por acabar con un toque contemporáneo, me gusta mucho la obra de Tomás López Martínez, de quien lo desconozco todo salvo el nombre.





 Domenikos Theotokopoulos, El Greco (Candia 1541 - Toledo 1614) Vista de Toledo, 1604-14






 Anónimo siglo XVIII. Vista de Toledo






 Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia 1863 - Cercedilla 1923) Vista de Toledo, 1912.






 Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia 1863 - Cercedilla 1923) El puente de San Martín, Toledo, 1906.






 Aureliano de Beruete (Madrid 1845 - Madrid 1912) El puente de Alcántara, Toledo, 1906.






Aureliano de Beruete (Madrid 1845 - Madrid 1912) El Tajo, Toledo, ca. 1904.






 Ignacio Zuloaga Zabaleta (Eibar 1870 - Madrid 1945) Vista de Toledo, Academia de Bellas Artes de San Fernando.






 Ignacio Zuloaga Zabaleta (Eibar 1870 - Madrid 1945) Retrato de Maurice Barrés, 1913.






 Claudio Bravo Camus (Valparaíso 1936 - Taroudant, Marruecos 2011) Vista de Toledo






 Diego Rivera Rodríguez (Guanajuato 1886 - Ciudad de México 1957) Vista de Toledo, 1912.






Tomás López Martínez, autor español contemporáneo. Vista de Toledo.




domingo, 1 de diciembre de 2013

1 de diciembre, día mundial del SIDA

Hoy ya no se habla de SIDA (si acaso de VIH). Ya no es "cool" hablar del SIDA, es un verdadero coñazo seguir insistiendo con el tema del SIDA. Al fin y al cabo hoy ya no se muere nadie de SIDA ¿No? Bueno, en realidad sí que se muere, pero como es bien sabido eso sólo pasa en esos remotos países del tercer mundo donde la gente, puestos a morirse, se muere de cualquier cosa porque falta de todo. Hoy en nuestros países desarrollados ya no resulta educado, ni progresista, ni virtuoso hablar de estos temas: La epidemia ha pasado, feliz y victoriosamente vencida por los Laboratorios Farmacéuticos. Hoy no debe mencionarse, se ha hecho el silencio, ya es historia. 

En el ambiente homosexual se ha convertido en un segundo armario, mucho más hondo que el primero, del que no es recomendable salir. Entre los toxicómanos, con el cambio de la heroína por la cocaína o las drogas de síntesis, las infecciones por compartir jeringuillas suenan a batallitas del pasado, de aquellos aguerridos y folloneros heroinómanos de nuestro imaginario colectivo. El SIDA hoy es apenas el recuerdo de Rock Hudson, de Freddie Mercury, y de tantos otros, toda una generación exterminada. Y como todos los recuerdos dolorosos, como cuando hay una guerra, después se produce un pacto de silencio: no nos gusta acordarnos, nos duele acordarnos, es natural. 

Pero pienso que hoy un joven que contraiga el VIH se sentirá más sólo que nunca, al menos en los 80 o principios de los 90 era algo que existía y de lo que se hablaba. Pienso en todos esos jóvenes que acaban apenas de iniciar su vida sexual, y que un día cualquiera recibirán la noticia que les va a cambiar lo que les queda de vida. Pienso en que el Estado está en fase de recortes y en que las medicaciones para el VIH son prohibitivas, pienso en los inmigrantes sin tarjeta sanitaria que se pueden quedar ¿o se están quedando ya? sin medicación. Pienso en que el virus estará contenido, pero no así el estigma social adherido a la enfermedad, en estos tiempos tan supuestamente permisivos en la moral sexual, sigue siendo una enfermedad vergonzante y culpabilizadora de quien la porta. Pienso finalmente que sí, es verdad que los que mueren lo hacen mayormente en África, pero ¿acaso por eso debemos seguir contemplándolo con indiferencia?

EL SILENCIO MATA,  hablemos pues del SIDA, aunque sólo sea por hoy.



James Huctwith (Canadiense, n. 1967 South Ontario, reside en Toronto), "One half life"



P. S. Como este es un blog dedicado al arte, he querido ilustrar esta entrada de hoy con esta naturaleza muerta del canadiense James Huctwith, donde se muestra un pastillero con la medicación semanal, algo que, como dice el título de la obra, es media vida para cualquier seropositivo.