jueves, 23 de enero de 2014

Domenico Scarlatti, as you like it

Domenico Scarlatti (Napoles, 1685 - Madrid, 1757). Nacido el mismo año que otros dos grandes monstruos de la música, Bach y Haendel, inició su carrera como autor de ópera y de música religiosa en Italia, tras lo cual pasó a ser nombrado maestro de música de la Infanta Doña Bárbara de Braganza, gran amante de la música y buena instrumentista, según parece. Cuando la infanta vino a España a casarse con el futuro Fernando VI, Scarlatti vino con ella y se afincó en la corte española, residiendo en la castiza calle de Leganitos hasta su muerte. Durante todo este período se retiró de los escenarios y se concentró en la música para teclado, pasando a la posteridad por sus numerosas sonatas para clavecín en un solo movimiento. 


 Retrato de Domenico Scarlatti, por Domingo Antonio Velasco, 1738. Museu Casa dos Patudos, Alpiarça, Portugal. (El retrato fue pintado con ocasión de ser admitido el autor como miembro de la Orden de Santiago, cuya insignia muestra en el pecho)



Mis nulos conocimientos de música me impiden darles una descripción de lo maravillosas que son estas sonatas, pero a cambio les propongo una cosa más divertida: que elijan la versión que más les gusta. Scarlatti compuso su música para clavecín, del que era un consumado intérprete (se dice que en un legendario duelo contra Haendel fue él quien ganó), porque era el instrumento de teclado del momento, pero su música puede interpretarse perfectamente al piano, de hecho muchos prefieren esta sonoridad con la que estamos más familiarizados al sonido metálico del clavecín, pero también, dado que el autor investigó la música popular y el flamenco español, hay muchas de estas sonatas que parecen influidas por la música de guitarra y suenan muy bien a la guitarra.

Lo que les propongo es que escuchen estas tres versiones de la misma obra, la sonata K 1 y den su opinión ¿Cuál les ha gustado más? Éstas son las versiones:


La primera versión al clavecín es la más clásica y probablemente la más parecida a cómo la habría interpretado el propio autor, es la del genial clavecinista canadiense Scott Ross, quien grabó la integral de la obra de Scarlatti, proeza hasta el momento no igualada por nadie.



La segunda versión, al piano, es del joven intérprete canadiense Leonard Gilbert, que para mi gusto suena muy bien y con un tempo muy bonito.



La tercera, a la guitarra,  es la de un jovencísimo guitarrista francés, Thibaut Cauvin, y desde que la he oído hace muy poco me tiene cautivado.



Que ustedes lo disfruten. Casi les deseo que, como me pasa a mi, sean incapaces de elegir porque les gusten las tres, pero me encantaría conocer sus opiniones y sus reacciones ante esta música prodigiosa.



13 comentarios:

  1. Me encantó la versión en guitarra de Thibaut Cauvin..aunque en piano suena muy bien también esta obra. Saludos

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    1. La versión de Thibaut Cauvin le llevo oyendo desde hace una semana que compré el dico y me tiene enamorado, ¡Qué bien suena Scarlatti a la guitarra! Si parece que las sonatas se hubiesen pensado para ese instrumento...

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  2. Y ellos mismos trazadas sonidos musicales del instrumento, es bueno:), al igual que el pulso de la vida y su correlación:)

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    1. Como el pulso de la vida, así la música corre por nuestras venas, es el latido del mundo. El de Scarlatti sería un latido alegre y optimista. Un saludo, María.

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  3. Me quedo con la guitarra, tiene mucha sensibilidad (habilidad para ello) este joven intérprete. Luego me gusta más el clavecín; sólo soy aficionada, tampoco entiendo mucho de música. Saludos, José Miguel.

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    1. La versión para guitarra es muy bonita y muy íntima, para ser interpretación de una persona muy joven, tiene una comprensión profunda del autor. Gracias por tu comentario, un saludo

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  4. Dado que se trata de tres grandes "primeros" instrumentistas en representar a Scarlatti, la elección no resulta nada fácil, pues, en nuestra mentalidad, lo primero es el todo, y lo segundo ya nada significa. Me ha sorprendido mucho la versión del guitarrista francés. Tenías razón en cuanto al poder terapéutico de la melodía, fecundo vehículo para la salvaguardia de lo que impide nuestro acceso a la felicidad.

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    1. La música cura el alma, o eso decían los pitagóricos, y yo les creo. Un poco de buena música alivia mucho los males que la vida nos causa, es como un bálsamo, notas cómo te va calmando, cómo reconduce tu ánimo, es mágico.
      La interpretación del guitarrista me encanta, pero a la de Scott Ross le tengo un especial cariño por muchas razones, creo que es el intérprete que más y mejor ha sabido penetrar en los significados de la música de Scarlatti.

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  5. Particularment la interpretació que més m'agrada és la de piano. No podria explicar els motius, simplement m'agrada més que les altres 2.

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    1. A pesar del que diuen els puristes, hui dia s'escolta molt més, tant a Scarlatti com a Bach, al piano, que no pas al clavecí, i crec que a més de perquè estem més familiaritzats amb la sonoritat del piano, és també perquè és un intrument més flexible, amb més capacitat expressiva. En aquest cas, Leonard Gilbert li dona una marxa molt viva, molt com s'ha de tocar a Scarlatti, segons jo crec.

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  6. Difícil elección. Pero, sin desmerecer el resto, la de Scott Ross es una auténtica pasada. El sonido del clavecín me sigue pareciendo hermosísimo. Y eso a pesar de que soy pianista.

    PD. Y si me permites, te dejo una recomendación al hilo de esto que he descubierto hace poco: los 12 conciertos grossos tras D. Scarlatti, de Charles Avison. Una maravilla.

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    1. Scott Ross es un intérprete para mi gusto mejor que Gustav Leonhardt, probablemente el mejor de su tiempo, pude conseguir la grabación que hizo de las obras completas de Scarlatti en Alemania y te aseguro que es magnífico de principio a fin.

      Gracias por la recomendación. He estado oyendo algunos fragmentos de las interpretaciones que hace Avison y me parece buenísimo, voy a ver si lo pillo.
      ¡Thank you very much indeed!

      P. D. No sabía que fueras pianista, en eso me das una grandísima envidia. ;-)

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    2. Una grabación que no me importaría que cayera en mis manos, jejeje.

      Me alegro que te haya gustado Avison.

      PD. No me envidies como pianista, soy muy malo. En otros tiempos no niego que tocara algo mejor y diera mis conciertos, pero la movilidad de nuestro trabajo me alejó tanto del instrumento que finalmente tuve que claudicar y rendirme a la evidencia. Retomé la guitarra entonces (tampoco lo envidies, sólo toco por placer personal).

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