viernes, 3 de enero de 2014

¿Realidad, fotorrealidad, hiperrealidad? Richard Estes

El Arte imita a la Realidad, decían los teóricos del arte en el lejano siglo XVIII. Mucho ha llovido desde entonces sin embargo y nuestra mirada se ha vuelto mucho más problemática, tanto al mirar el arte, como al mirar la realidad, sea eso lo que fuere. En la pintura se ha hecho y probado de todo: hemos tenido pintura realista, expresionista, impresionista, hiperrealista, surrealista, cubista, pintura abstracta de diversos tipos, geométrica, expresionismo abstracto, etc. En una cierta época las Vanguardias asumieron que la Historia del Arte, como la de la Sociedad, era una historia lineal, la historia de un Progreso, el que las propias Vanguardias decían representar. 

Por ello, cuando en los Estados Unidos unos cuantos inconformistas, hartos del aburrido panorama del Expresionismo Abstracto (tan políticamente correcto, tan vanguardista, tan moderno), se pusieron de nuevo a pintar las cosas tal como las veían, no sólo eso, sino que comenzaron a utilizar la fotografía como auxiliar en su trabajo, y cuando estos pintores se empeñaron en representar la realidad con tanto enojoso detalle, los críticos modernos, almas piadosas, se les echaron encima para lanzarles todos los anatemas que su repertorio léxico y crítico les permitía: que esa praxis artística era retrógrada, que ni siquiera se podía considerar arte, copiar de fotografías, qué herejía, hacer imágenes reconocibles, y, además, sin tan siquiera algún comentario crítico/críptico escondido tras la imagen representada ¡Quel horreur!

En realidad, tras esta praxis artística hay una mirada mucho menos ingenua de lo que parece, se esconde una deconstrucción de la realidad auténticamente postmoderna, que los críticos del momento no alcanzaron a ver (hoy en día aún hay quien rezonga sus maldiciones). Como se puede ver en la obra de Richard Estes (Kewanee, Illinois, USA 1932), las imágenes que el autor construye son cualquier cosa menos simples, su utilización del reflejo, de la superposición de imágenes, la imagen real, la imagen reflejada y el intencionado caos resultante en ocasiones de su interferencia continua, tiene mucha más enjundia artística de lo que parece, de algún modo nos está diciendo que lo que el ojo ve en el mundo real, lo que el pintor pinta en la superficie del cuadro, lo que ves en el espejo o a través del cristal es todo igual, ¿es real, es ficticia? ¿Qué diferencia hay?: It's just an image, stupid!

A mí en particular, lo que me gusta, y me gusta muchísimo de Richard Estes, es su representación de la gran ciudad, de los paisajes urbanos, sus luces, sus superficies, su peculiar naturaleza. La ciudad: esa maravilla de acero y asfalto, ese ecosistema único enteramente creado por los humanos, cielo prefabricado en cemento y cristal, Laberinto moderno del que no sabemos, no queremos salir.




Richard Estes, Paris, street scene, 1972.






 Richard Estes, Café Express, Paris, 1975.






 Richard Estes, Central Savings, 1975.






 Richard Estes, "560", 1972, gouache on paper.






 Richard Estes, Ginger man, 1979.






 Richard Estes, Big diamonds, 1979.






 Richard Estes, Times Square, 2005.






 Richard Estes, The L train , 2009.






 Richard Estes, Times Square, 2005.






 Richard Estes, Broad Street NYC, 2003.






 Richard Estes, Tom McAn clothing store New York City, 1974.






 Richard Estes, Diner, 1971.






 Richard Estes, Grand Luncheonette New York City, 1969.






 Richard Estes, Supermarket Columbus Avenue NY, 2008.






 Richard Estes, Broadway bus stop, near Lincoln Center, 2010.






 Richard Estes, View of Columbus Circle subway entrance, 2012.






 Richard Estes, Brooklyn Bridge, 1993.






Richard Estes, Cabinas telefónica, 1967. Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza.



(Os remito a una entrada del blog dibujando arquitecturas, donde los aspectos técnicos de este tipo de pintura, así como la biografía del autor están muy bien detallados. Éste es el vínculo: http://trazosybosquejos.blogspot.com.es/2011/01/richard-estes-pinta-los-reflejos.html)

4 comentarios:

  1. Sí, nuestra mirada se ha vuelto mucho más problemática. En cuanto a Estes, de simplicidad, nada; vaya reflejos, las imágenes casi son como esmaltes, tal es la utilización del color. Un limpio registro de la ciudad. Saludos, José Miguel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las imágenes que consigue Estes son fruto de una intensa elaboración: primero mediante la captura de multitud de fotografías que le permiten sintetizar los aspectos que desea mostrar y poner de relevancia, y segundo con un trabajo minucioso, que comienza con pintura acrílica y es rematado con óleo, que permite mayor transparencia y profundidad al color. Es un gran trabajo de la mente y de una concienzuda planificación, pero en cualquier caso la obra producida es asombrosa.
      Un saludo, Esther

      Eliminar
  2. Muy buenas todas..!!! Esto es lo que pasaría si prestásemos más atención a los reflejos que a la realidad..Toda una experiencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por eso, creo, se ayuda de la fotografía, nuestro ojo discrimina lo que es "real" y lo reflejado, la cámara lo registra todo por igual, de ese modo trabajar con apoyo de la fotografía permite juntar y superponer ambas imágenes creando una imagen nueva más compleja y más interesante, toda una experiencia en efecto.

      Eliminar