miércoles, 26 de marzo de 2014

La balsa de La Medusa: nacimiento de una obra


Jéan-Louis André Théodore Géricault (Rouen 1791 - Paris 1824) presenta en el Salón de París de 1819 esta pintura de gran formato, inspirada en la trágica historia del naufragio de la fragata La Méduse, un hecho reciente que había conmovido a la opinión pública francesa. 

El caso tenía todos los elementos para indignar: el mando de la fragata había sido encargado a un inepto aristócrata que consiguió embarrancarlo en unos bajíos. Cuando hubo que evacuar el barco, los mandos se fueron en los botes de salvamento y abandonaron a su suerte a los soldados y la tripulación en una balsa a la deriva. Durante el tiempo que la balsa estuvo en el mar se produjeron toda clase de tropelías: asesinatos, embriaguez, canibalismo, hasta el punto de que de 146 sólo sobrevivieron 15 personas. Para colmo el gobierno de Luis XVIII censuró sin piedad a la prensa para intentar acallar las críticas. 

Géricault, de simpatías notoriamente izquierdistas, se empeña en convertir esta pintura en una obra de denuncia del régimen y  para ello se implicará durante más de un año en un intensísimo trabajo. En este tiempo contacta con dos supervivientes del barco para que le cuenten sus vivencias, se hace construir en el estudio un modelo a escala de la balsa, visita la Morgue para estudiar el aspecto y el color de la piel de los cadáveres  y acomete un delicado proceso creativo mediante numerosos bocetos previos, tanto de los personajes, de los que nos ha dejado cantidad de dibujos de las sesiones de posado de los modelos, como del encaje progresivo de la composición. La obra finalmente será expuesta en el Salon de Paris de 1819, convirtiéndose inmediatamente en un escándalo gigantesco, justo lo que su autor pretendía. El pintor se convierte así en una celebridad inspiradora de la generación romántica y tras su dramática muerte la obra será adquirida por el Museo del Louvre.



La balsa de La Medusa. Théodore Géricault, 1818-19. Musée du Louvre [Óleo sobre lienzo 491 x 717 cm]


No pretendo en esta entrada contar la vida de Géricault, autor que murió muy joven de una penosísima enfermedad y que encarna, también por esto, al artista romántico, ni adentrarme en las influencias o la aportación de su obra en general a la pintura francesa. 

Sólo me gustaría mostraros en esta ocasión, gracias a los numerosos esbozos que el autor hizo para ir precisando sus ideas iniciales, el proceso de creación de la obra: Vamos a comenzar una visita guiada por el propio Géricault, dibujo a dibujo, hasta llegar a la obra definitiva ¿Os apuntáis?




 1- Escena de motín en la balsa de La Medusa. Plumilla sobre papel. Este dibujo parece un estudio muy preliminar, de fuertes influencias clásicas como el Miguel Angel de "El Juicio Final" o el Rubens de "Hero y Leandro". La escena está atiborrada y carece de vigor por exceso de personajes.





 2 - Dibujo a plumila. Observese que, a pesar de ser un esbozo muy general, se han corregido algunos defectos del anterior (la escena está más concentrada con menos personajes, y se ha corregido la orientación de la vela)





 3 - Salvamento de los naúfragos de La Medusa. Esta escena parece ser una versión alternativa centrada en el momento de la salvación. Los personajes aparecen emaciados y fatigados.





 4- La Esperanza. Tinta sepia sobre papel. Continuando con la escena del salvamento, aparece este estudio del momento en que los naúfragos están a punto de ser rescatados de fuerte expresividad.





 5 - Balsa de La Medusa, esbozo. Plumilla sobre papel. Géricault se hizo construir un modelo a escala de la balsa en su estudio. En este dibujo va concretando el ángulo en que aparecerá la balsa en el cuadro y los elementos que desea enfatizar de ella.





 6- Balsa de La Medusa. Esbozo en óleo sobre tabla. En esta otra aproximación el pintor prueba a imaginar la balsa sobre las olas y los efectos de luces y sombras sobre el maderamen.





 7- Escena de canibalismo sobre la balsa de La Medusa. Tiza y gouache sobre papel. Museo del Louvre. Este expresivo dibujo le sirve al autor de una primera aproximación de la balsa con los naúfragos en color, con un fuerte contraste lumínico, actitudes dramáticas y un destacado contraste entre los diferentes planos. Sigue siendo deudora de los clásicos italianos en las actitudes y, quizás, de grabados de Goya.





 8 - La balsa de La Medusa. Tinta sepia sobre papel. Este estudio de luces presenta una visión más madura, se aproxima ya bastante más a la obra definitiva y consigue por fin sintetizar la idea de un modo mucho más intuitivo y eficaz. A ello contribuye también el intenso y dramático contraste entre luces y sombras.





 9 - Esbozo cuasi-definitivo de la balsa. Óleo sobre tabla (36 x46 cm). El autor hace este primer ensayo al óleo para probar las tonalidades y los contrastes, una vez que la idea está ya casi fijada. Con todo aún hay detalles que pulir, las figuras del fondo carecen de la fuerza suficiente, el barco en la versión definitiva aprarece mucho más lejos y se muestra en primer plano un patético y bello cadáver semidesnudo que aquí aún no está incluído.





 10 - Segundo esbozo al óleo donde por fin se resuelven con más contundencia las figuras del fondo gracias al negro en alto agitando el pañuelo y la leve inclinación de la balsa que da más movimiento a la composición. El cielo también aporta mayor dramatismo a la escena.





11- En este dibujo a la acuarela con la versión definitiva en la mente del autor aparece por fin el cadáver semidesnudo del primer plano y, salvo por la tonalidad más ligera de la acuarela, la obra está ya completa.





12 - Esta es ya por fin la versión definitiva que se presentó en el Salón de 1819 en París y que habéis visto en primer lugar. Gracias por seguirme en este recorrido. Espero que os haya gustado.



Para los que deseen adentrarse en más detalles sobre la obra les dejo el enlace a la Wikipedia francesa:
http://fr.wikipedia.org/wiki/Le_Radeau_de_La_M%C3%A9duse
También es interesante el vínculo al propio Museo del Louvre:
http://www.louvre.fr/oeuvre-notices/le-radeau-de-la-meduse

8 comentarios:

  1. ¡Felicidades! magnífica presentación de los esbozos, que desconocía por completo, de la obra de Géricault. Observándolos, la influencia de Michelangelo y de Rubens es indiscutible :)

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    1. Géricault se pagó una temporada de aprendizaje en Roma, ya que era una persona de medios económicos, y de aquel tiempo volvió con una rendida admiración por la obra de Miguel Ángel, admiración que se puede observar mejor aún en los dibujos de detalles anatómicos, como el torso del marinero negro, del que tiene un espléndido dibujo que iguala los del maestro. De su admiración por Rubens él mismo habla en escritos conservados y no cabe duda de que en el Louvre tuvo ocasión de estudiar todo el ciclo dedicado a María de Médicis.

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  2. Excelente gestación de una obra maestra que acentúa dramáticamente la fragilidad de la condición humana frente a la omnipotencia de las fuerzas naturales. Resulta llamativo el contraste expresivo de los rostros de los náufragos, encarnando las dos facetas de nuestra trayectoria: la vida y la muerte. Así, frente al júbilo de los musculosos jóvenes - de realismo, nada, pese a su exhaustivo estudio - que albergan la esperanza de su salvación en una remota embarcación, resulta patética la inalterable desolación del anciano que parece acoger en su regazo la muerte de un allegado.

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    1. Creo, como tú dices, que en el dibujo de los cuerpos, sobre todo en los desnudos, es muy clásico, sigue la tendencia a la idealización heroica herencia de Miguel Ángel, aunque matizada por el interés realista por el color cadavérico de los muertos, muy romántico, y creo también que la fuerza del cuadro es la acertada representación de las emociones contrapuestas, esperanza e instinto de supervivencia por un lado y duelo y desesperanza por otro, que crean una tensión dentro del cuadro que intensifica su dramatismo.

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  3. No conocía los bocetos del cuadro. Visto en vivo, con esas grandes dimensiones, resulta aún más conmovedor. Creo recordar que estaba en una sala con otros lienzos de grandes dimensiones de Delacroix, pero no me hagas mucho caso.

    A pesar de su influencia clásica, la idea es estrictamente romántica. Lleva al lienzo la idea schilleriana de lo sublime, que sin duda Géricault conocía. La idea de triunfo sobre las fuerzas superiores de la Naturaleza posibilitan concebir la tragedia en su versión primaria (lo sublime patético, estrictamente kantiano) y secundaria (que mueve a compasión, el hombre es enaltecido por su compromiso moral con sus iguales).

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    1. Hace tiempo de mi última visita al Louvre, pero no sería raro, ya que Géricault y Delacroix tienen grandes afinidades entre sí, la menor de las cuales no es el hecho de que el retratado como el muerto que sostiene el anciano velado sea justamente Delacroix y que Géricault aparezca en correspondencia retratado en "La barca de Caronte" de Delacroix.

      Coincido contigo en que, pese a la gran influencia clásica que salta a la vista, la obra ya es plenamente romántica por su espíritu, por esa reivindicación de la idea de lo sublime que tras muchos siglos de intervalo, volviera a poner en ciculación Kant y a partir de él otros como Schiller o Lessing y que constituye la piedra angular para interpretar la obra de los artistas románticos.

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    2. ¿Es Delacroix? Vaya, pues no tenía ni idea... Aquí encaja aquello de que nunca te acostarás sin saber un montón de cosas (y no una) nuevas.

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    3. El que no sé qué personaje es es Géricault en el cuadro de Delacroix, no creo que sea Dante ni Virgilio, pero los muertos que intentan trepar a la barca tampoco me parecen... Ni idea.

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