lunes, 31 de marzo de 2014

Mira ese cuadro: Niñas pobres


Recuerdo lejanamente una visita al Museo de Bellas Artes de Sevilla, y recuerdo también lejanamente este cuadro que me gustó mucho, de un autor al que no conocía en absoluto (ahora sigo sin saber gran cosa, la verdad) y que presenta una escena con cuatro personajes estáticos, como en un momento contemplativo. Para ser niñas, parecen unas niñas muy buenas, muy modositas, algo tristes. 

El cuadro se titula "Niñas pobres" y pobres deben de ser a juzgar por el trozo de tela mal aparejado que cubre la ventana, o por el plato de sardinas y el chusco de pan, en alusión al milagro de los panes y los peces, milagro cotidiano en casa del pobre, donde estirar la comida es arte, o ciencia, de sobra practicada. Me gusta ese estar quietas y silentes las niñas, como si fueran a bendecir la mesa, tan comedidas y educadas, mirando de soslayo al espectador, como a un mirón que se hubiese asomado a la ventana, no enfadadas, ni invitándole a la escena, a lo suyo, como suelen los niños. 

Me gustan esos colores pastel, que embellecen la pena de estas niñas, niñas que con una sardina en el cuerpo se van para la escuela tan aseadas y tan pulcras, pese a la pobreza, y me recuerdan a esas otras niñas que hoy tengo en clase y que no sé qué habrán desayunado, pero vienen cada día con la ropa y la mirada limpia, a pesar de la pobreza, a luchar por su derecho al futuro.



Niñas pobres, Rafael Martínez Díaz, 1952. Museo de Bellas Artes de Sevilla.



 Rafael Martínez Díaz (Madrid 1915 - 1991) Este pintor fue catedrático de paisaje de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, y académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, institución que en 1983 le concedió la medalla de honor por el conjunto de su labor artística. El cuadro titulado "Niñas pobres" fue galardonado en 1953 con la medalla de primera clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes y fue adquirido por el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde se expone en la actualidad. Pintor realista, ha dejado sobre todo paisajes, en especial de la Sierra de Gredos, donde solía pasar los veranos y retratos de buena factura.

18 comentarios:

  1. Da la impresión que va a suceder algo. La tonalidad ayuda a crear esa atmósfera nostálgica. Me choca la pulcritud que reina en la estancia.
    Muy bueno. Comparto
    Un saludo

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    1. Nostálgica es la palabra, veo a las niñas del cuadro y imagino a mi madre, que debía ser una chiquilla por esos años, con esas mismas coletas y esas rebequillas y pienso en su pueblo en la Mancha donde seguramente se podían ver muchas niñas pobres como éstas en aquella época.
      Un saludo Marybel

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  2. Me gusta tu interpretación de la obra y tu reflexión final.
    Veo tristeza y desamparo tal vez, muy bien reflejado en la mirada de las niñas.
    Una gran obra. Saludos

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    1. Las niñas tienen una mirada de resignación y sometimiento que es lo que más pena da. Gracias Soledad, un saludo.

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  3. No recordaba esta obra cuando visité el museo (hace ya muchos años, cuando me dieron uno de mis primeros destinos). Emotivas reflexiones, tan bien traídas a estos tiempos que quieren correr, pero que van a paso muy lento.

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    1. Estos tiempos, como decía aquél, son malos tiempos para la lírica. No escampa; ni siquiera se ve la luz entre las nubes, por mucho que nuestro gobierno, como todos los gobiernos, mal o bienintencionadamente se empeñe en decir que ya salimos, pero al pobre esos cantares le parecen predicar y no dar trigo. Tristes tiempos

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  4. Parecen tristes, de ahí la quietud y pulcritud de la escena..

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    1. A mi me parece casi como una escena religiosa, como la de Emaús, una partiendo el pan y las otras en recogimiento, calladas en su pena.

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  5. Inocencia, bondad, autenticidad...Valores fielmente reflejados en la mirada de las niñas que, inevitablemente, asociamos a un pasado que nos hace sentir la ausencia de lo que existió y se ha perdido, de unas vidas dotadas de un resplandor que no hallamos en la actualidad.

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    1. ¿Cualquiera tiempo pasado fue mejor?. No sé si la vida en esos años de la postguerra española era una vida muy envidiable, cuando hablamos de inocencia, bondad, autenticidad, creo que todos los niños, los de entonces y los de ahora, tienen esas cualidades, aunque hoy se expresen en formato diferente.
      No sé, me vino la idea de poner este cuadro en la entrada porque creo que ser pobre de niño debe ser algo muy triste; a esa edad no entiendes las limitaciones de la vida, por qué los demás tienen cosas que tú no tienes, por qué no puedes hacer ciertas cosas...

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    2. Crec que a eixa edat sí que s'entén perfectament, o s'entenia en aquella època. Potser en l'actualitat els resulte més difícil d'entendre perquè hi ha nens que són pobres ara, ara; fa uns anys, els pares treballaven i la família vivia bastant bé... i ara són pobres. Molt trist i lamentable.

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    3. Si, ben cert, ara trobes moltes famílies que fins fa poc vivíen normalment i ara es troben en la pobresa i, sobretot als xiquets, els costa acostumar-se. Mai no hom s'acostuma a ésser pobre, pero si ets un xiquet ha de ser més dur. Eixa és una de les característiques més lleges d'estos temps que estem travessant en Espanya

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  6. Ni mucho menos: "cualquiera tiempo" presente siempre es mejor. Pero creo que hoy en día resulta difícil leer tales valores en la mirada de niños y niñas de esa edad, que, insertos en la dinámica de los tiempos modernos, suelen conocer ya la desconfianza, competitividad, y el fingimiento para conseguir sus propósitos, pese a que, afortunadamente, su mentalidad sea infantil.

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    1. Es posible que en los tiempos modernos estemos construyendo entre todos un ecosistema poco adecuado para los niños, un mundo donde es difícil que vivan su niñez sin esos sentimientos que mencionas que vienen a perturbarla. A este respecto te recomiendo una película de Ang Lee que me impresionó mucho "Tormenta de hielo", que trata sobre lo que la civilización moderna nos está haciendo a las personas, en concreto a los niños. Muy buena.

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  7. La escena esta cargada de expectación, incertidumbre y un poco de resignación. La niña que esta sentada, nos mira fijamente, retándonos. Es muy acertada tu interpretación de la escena y el haber extrapolado la situación al presente, cuando muchos niños se han cansado de luchar. No creen en el futuro. Saludos

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    1. La generación de nuestros padres se formó en el mito del progreso, en pensar que el futuro sería mejor, eso les salvaba del triste presente de su niñez durante la postguerra, pero hoy el mito del progreso ha caído, ya no creemos que el futuro vaya a ser mejor, casi al contrario. Eso para los que ya tenemos una edad quizás no es tan malo, pero para un niño es fatal, para crecer DEBES creer en el futuro, es lo que tira de tí y te da fuerza para evolucionar y querer hacerte adulto.
      Un saludo María Eugenia

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