viernes, 23 de mayo de 2014

La muerte, la vida


"La vie" es con toda probabilidad el cuadro más conocido de la época azul de Picasso. La obra nos muestra a un joven casi desnudo, salvo por un paño que recuerda el paño de pureza que cubre a los crucificados, con una mujer desnuda que se abraza a él, su amante. El gesto de la mano del joven nos introduce al otro personaje, una mujer con un manto de pliegues estatuarios que lleva a un niño y que parece simbolizar la maternidad. En el centro unas telas semiacabadas quieren representar que la escena tiene lugar en el estudio de un artista. 

La iconografía de la joven pareja abrazada desnuda se remonta a las representaciones de Adán y Eva en el momento de ser expulsados del Paraíso. Por otra parte el ambiguo gesto del hombre parece indicar una elección necesaria entre la figura de la mujer-madre y la mujer-amante. Los dibujos que ocupan el centro de la composición redundan en la idea de aflicción y soledad, lo mismo que el color azul , que en los cuerpos adquiere un aspecto cadavérico que a mí personalmente me recuerda mucho a la pintura de el Greco, a quien Picasso estudia por esos años. 

La imagen aumenta su misterio o su poder enigmático si pensamos que, en los dibujos preparatorios, la mujer que abraza al hombre mostraba estar embarazada, y que el hombre no era otro que el propio Picasso, quien en la versión definitiva ha sido sustituido por Carlos Casagemas, el amigo con el que el joven malagueño marchó a París desde Barcelona y cuyo trágico suicidio dejó devastado al artista.

La muerte de Casagemas va a marcar un antes y un después en la vida y en la obra de Picasso. Según sus propias palabras: "fue pensar en la muerte de Casagemas lo que me hizo empezar a pintar en azul". 

Este joven malogrado representa para Picasso en primer lugar una advertencia sobre el aspecto oscuro de la vida bohemia que llevaba los primeros años en París, a dónde puede conducir esa vida de excesos, esa concepción del arte como marginalidad; por otra parte Picasso va a sentir una extraña podríamos decir identificación o impersonación con el difunto, de hecho, a su vuelta a París tras su suicidio se va a instalar en el mismo estudio que compartían y va a tener un affaire con Germaine, la amante cuyo rechazo provocó la muerte de su amigo, es como si Picasso quisiera "ser" Casagemas, ¿una extraña manifestación del duelo? Por último el malagueño sintió un cierto remordimiento por haber desatendido a su amigo en los momentos en que éste estaba más deprimido y en su persistente rememoración de Casagemas hay algo de eso tan conocido por nosotros los católicos españoles: la culpa. 

Si tenemos en cuenta todos estos factores, el enigma de este cuadro se adensa, ya que la obra se va cargando de capas de significados, pero al mismo tiempo sus propósitos parecen abrirse a una posible interpretación y apuntar en una doble dirección: Una obra-exorcismo, un pasar por el dolor y la tristeza justamente para exorcizarlos, para que los muertos por fin descansen en paz, y al mismo tiempo una reivindicación de la vida, la apertura de un camino a la esperanza. Picasso ha superado el duelo por el amigo muerto y en ese proceso ha madurado como hombre y como artista.




Pablo Ruiz Picasso, "La vie", (Barcelona 1903). Óleo sobre lienzo [239 x 170 cm]. Cleveland Museum of Art


Mi especial agradecimiento a Pilar Tébar Martínez, la inspiradora de esta entrada.

6 comentarios:

  1. A través de tu blog voy aprendiendo algo más sobre un tema (como ya te comenté, ignoro). Desconocía la obra, pero si nos fijamos un poco, el hombre yaciente de atrás (la de los tonos grises) recuerda a alguna figura del Gernika incluso la madre con su hijo...
    Saludos.

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    1. En Picasso hay unos temas, unas iconografías que parecen perseguirle durante toda su vida, a través de los diversos estilos y las diversas épocas, hay unos ejes temáticos que son constantes en sus pinturas, la maternidad es uno de ellos, o la sexualidad en sus muchas vertientes, esas figuras en cuclillas como signo de sufrimiento o fragilidad también aparecen con frecuencia en su obra.

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  2. Conocía el cuadro, como dices es la obra más representativa de ese período azul de Picasso, aunque no que el suicidio de su amigo y el remordimiento fueron los orígenes de esa etapa. Siempre se aprende leyendo, :)
    Saludos!

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    1. Más que el remordimiento, que algo debió de haber, yo creo que la muerte de Casagemas, tan dramática (se disparó en una cena delante de todos sus amigos y tardó unas horas en morir) dejó a todos sus amigos destrozados. Picasso estaba muy identificado con él, eran dos chavales de 20 años, dos colegas de escapada que se han ido juntos a París huyendo de sus burguesas familias para vivir la bohemia, y por un amor desgraciado, su alter ego muere dejando a Picasso con un duelo entre manos que imagino que no sabía cómo superar. Debió ser una experiencia terrible

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  3. No conocía los detalles de gestación de esta obra que, lamentablemente, está tan lejos de Málaga. Sus grandes dimensiones obligan a verlo en directo.

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    1. Sí, tanto las dimensiones como el hecho de que en las reproducciones los tonos de azul salen muy dispares y no hay forma de hacerse una idea cabal de cómo es exactamente la obra, harían necesario verla en directo, pero me temo que Cleveland no es un lugar que yo vaya a visitar en esta vida, salvo imprevistos.
      Como no lo traigan para acá en alguna exposición...

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