domingo, 11 de mayo de 2014

¡Mira ese cuadro!: El roc de l'estany

Me fascina este cuadro, lo reconozco, es una imagen como de cueva encantada, donde la humedad y los musgos manchan la piedra y adornan las rocas de una riquísima variedad de colores, los rayos escasos de luz crean zonas irisadas que semejan a joyas prendidas de las pétreas paredes, las estalactitas tienen esa textura vítrea, viscosa, húmeda de columnillas translúcidas, el agua del estanque refleja como un negro espejo la bóveda y la roca en medio, como un Leviatán de coloridas escamas sobrenada la superficie centrando la mirada.

Me recuerda la fascinación que sentí de niño la primera vez que me llevaron a una de estas cuevas, no sé si las de Mallorca  o, más cerca de casa, las de Canelobre, esas catedrales subterráneas que la naturaleza ha esculpido con paciencia durante miles de años, las portentosas columnas, las estalactitas colgando de la bóveda, los colores que entonces las iluminaban, según el gusto escenográfico de la época.

La obra pertenece al período mallorquín del pintor Joaquim Mir i Trinxet (Barcelona 1873 - id. 1940). La obra de Mir hoy es menos conocida de lo que merece, yo creo que porque no sabemos dónde colocarla, su estilo singularísimo es fruto de una evolución interna que, si bien asimila modos similares al impresionismo, también tiene aspectos de los iluministas italianos o del simbolismo y de las tendencias decorativas del art nouveau, sin embargo todas esas influencias van a fusionarse de un modo muy personal, dando origen a una obra prodigiosa, en especial la que produce durante su período en Mallorca, adonde marcha con otro paisajista maravilloso, Santiago Rusiñol, dos pintores por los que siento verdadera adoración y a los que es dificilísimo ver hoy en día en ninguna exposición.

Joaquim Mir permaneció en Mallorca desde 1899 hasta 1904, para su arte fueron unos años intensísimos, de extenuante trabajo artístico (pinta más de un centenar de telas, más algunos encargos decorativos muy extensos en Barcelona). El propio pintor en una carta a su amigo Rusiñol describe lo que son sus días de trabajo en la isla: "pinto en un sitio por el que sólo paso yo y alguna bestia inconsciente. El paso, en el que sólo caben, justo, los pies, es un terraplén de rocas resbaladizas que van a parar directamente al mar. Si me fallaran los pies y cayera no creo que volviera a hablarse de mí en el mundo de los vivos. Pero cuando se está allí, Santiago, ¡Qué espectáculo!". 

Todo este vagar haciendo la cabra por los roquedos acabará mal; tras una caída lo encuentran malherido y debe volver a Cataluña, donde será ingresado unos años en una institución psiquiátrica ¿exceso de trabajo? ¿desequilibrios emocionales? no sabemos, pero el tremendo esfuerzo creativo de fusión y comunión con la naturaleza y la obsesión incansable del trabajo van a pasar su factura. De todo ese esfuerzo sin embargo nos ha quedado una obra inclasificable, bellísima, un canto panteísta de puro placer y gozo del paisaje, y de entre esta obra mallorquina, como muestra, he traido aquí este "El roc de l'estany" para su disfrute.



Joaquim Mir i Trinxet, El roc de l'estany, 1903. Museu Nacional d'Art de Catalunya. Barcelona





13 comentarios:

  1. Qué preciosidad!! No conocía a Mir, quiero decir jamás habia oído hablar de él, y esta pintura es la primera vez que la veo. Una delicia!!. Me ha recordado un cuadro que vi cuando estudiaba Historia del Arte (COU). Quizá puedas decirme quién es el autor, he intentado buscarlo pero..era un estanque con nenúfares y en medio, en uno de los nenúfares salía la cabeza de un joven (creo recordar tipo claro de luna). La lúz incidía en su cabeza y los tonos eran parecidos a los del cuadro de Mir. No recuerdo más, pero me encantaba!!!
    Triste final el de este hombre!!
    Un saludo.

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    1. Marybel, ¿podría tratarse de Ophelia, de Redon?

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    2. Es normal que no hayas oído hablar de Mir, hoy, por razones que a mí me parecen completamente inexplicables, es un autor casi desconocido salvo para los historiadores del arte, quizás entre los catalanes tiene algo más de reputación, pero está muy olvidado, y es una pena, porque a la luz de este muestra te puedes imaginar lo genial que es, sobre todo me gusta porque ha creado un estilo propio que no se parece a ningún otro.

      El cuadro que dices no me despierta ahora mismo recuerdos de mi memoria visual ¿Podría ser el que dice Enrique? Yo lo he visto ahora al decirlo él y no lo conocía, pero me parece muy bonito, Redon es otro de esos que hay que recuperar...

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  2. Quina meravella de quadre, quina màgia se'n desprén! M'ha encantat. Coneixia Rusiñol però no aquest pintor, i val la pena.

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    1. ¡A que sí! és una meravella, quina parella devien de fer aquests dos, el Rusiñol i el Mir, pujant i baixant, rodolant pels monts i els penyassegats com dos cabres per tal de cercar un paissatge nou, encara no pintat per ningú. No m'extranya que el Mir acabara despenyat i mig boig, però, a la vista dels resultats, va meréixer la pena, és un artista que té màgia, fa unes coses úniques.

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  3. Yo lo descubrí, no hace demasiado, después de haber visto la exposición de Anglada-Camarasa. Profundicé en su obra, y la verdad, los paisajes de Anglada-Camarasa recuerdan un poco a los de Mir.
    Un cuadro bellísimo ;)

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    1. Los tres, Rusiñol, Mir y Anglada-Camarasa, tienen muchas cosas en común, probablemente de los tres Mir es el más introvertido, pero también el más experimental, al menos en algunas épocas de su vida, mientras que Rusiñol en España y Anglada-Camarasa en París, como eran tipos sociables, cosmopolitas y con el grado de excentricidad justo para quedar de artistas fetén, triunfaron y dejaron una obra en su tiempo muy cotizada y hoy casi toda en colecciones particulares, de Rusiñol están esos preciosos jardines en los que se centró a partir de cierta época y Anglada tiene toda una serie de retratos fastuosos. ¿No te resulsta raro que los tres hoy en día estén tan en el olvido?

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    2. Bueno, de Anglada-Camarasa llegó una exposición al Thyssen de Málaga, que lo revalorizó mucho y, de alguna manera, contribuyó a sacarlo del anonimato.

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    3. Anglada-Camarasa sigue siendo una autor que se cotiza bastante bien en las subastas de arte, lo que me parece lógico, ya que pinta el tipo de cosas que te gustaría ver colgadas de tu paredes, muy bonitas, con un colorido intenso y vital, ¡lástima ser un pobretón!

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  4. Maravillosas fusiones. Qué gran aportación, intento compartir, últimamente no acierto mucho con los enlaces. Saludos cordiales, José Miguel.

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    1. Se ha compartido con éxito, muchas gracias por cierto. Me alegro de que te guste, la verdad es que es un pintor por el que siento verdadera devoción, su época mallorquina es la más audaz y experimental, pero incluso sus períodos posteriores algo más convencionales son maravillosos. A cualquiera que le guste la pintura de paisaje le tiene que gustar Joaquim Mir, es uno de los grandísimos.
      Un cordial saludo, Esther.

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  5. Maravilloso remanso de paz protagonizado por la gran fuerza motriz de la naturaleza, el agua, plácidamente dormida, arropada por una capa multicolor que refleja la inigualable belleza de la recóndita naturaleza. La contemplación del cuadro a corta distancia debe de ser transmitirnos una sincera invitación a la relajación.

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    1. Para verlo "en directo" tendrás que ir a Barcelona, el Museu Nacional d'Art de Catalunya tiene una buena cantidad de tesoros que merece la pena ver. Vale más que aprovechemos mientras podamos vistarlo sin tener que cruzar la frontera, que a este paso, no queda muy lejos...

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