lunes, 22 de septiembre de 2014

Una Edad de Oro I: Rosalba Carriera


La pintura al pastel conoce durante el siglo XVIII una breve Edad de Oro de la que me propongo mostrar en entradas sucesivas los ejemplos más sobresalientes. Los lápices o barras de pastel consisten en pigmentos secos aglutinados mediante goma o resina, el color se aplica directamente sobre papel, de manera que permite una técnica rápida y ágil en la que el artista puede jugar con los efectos de tramaje sobre el papel más o menos rugoso, con la línea, las superposiciones de colores que facilita el lápiz o incluso combinarlo con gouache. Es una técnica difícil, pero muy vistosa por las delicadas texturas y coloridos que ofrece.

El gusto del arte rococó por la delicadeza, la obra de pequeño formato, el aprecio por el dibujo, por la obra en fase de boceto, posibilitó que este período viese surgir a los más grandes talentos que han ilustrado esta técnica artística con sus obras, como Rosalba Carriera, Jean-Étienne Liotard o Maurice Quentin de La Tour. Esta primera entrega de la serie está por derecho propio dedicada a la singular figura de Rosalba Carriera que fue la primera que, por así decirlo, impuso y extendió la moda del retrato al pastel por toda Europa gracias a sus extraordinarias dotes técnicas y su sensibilidad artística.

Rosalba Carriera (Venecia 1675 - ibid. 1757) nace en una familia de artesanos y comienza a pintar motivos decorativos en cajas de rapé y miniaturas sobre marfil hasta que del miniaturismo fue derivando hacia el retrato al pastel. Sin embargo probablemente el hecho de residir en Venecia, uno de los jalones obligatorios del Grand Tour, contribuyó no poco al lanzamiento de su obra a nivel internacional, pues aquellos ilustres turistas llevaban sus retratos por Europa, donde no tardaron en ser admirados, de modo que todo aristócrata que recalaba en Venecia deseaba ser retratado por Carriera. Con todo su obra tarda en obtener reconocimiento, ya que no es hasta 1705 que es admitida como académica de la Accademia de San Lucca de Roma. 

El momento de su apoteosis y triunfo a nivel internacional tiene lugar con ocasión de su viaje en 1721 a París, donde el "todo el mundo" de la época se pelea literalmente por ser retratado por la signorina Rosalba, desde el regente o el rey hasta el último gacetillero de moda. A partir de ese momento seguirá recibiendo multitud de encargos y reconocimientos y podrá vivir muy holgadamente de su arte, cosa no muy frecuente en su época y en absoluto frecuente para una mujer, para más inri, soltera. Sus últimos años fueron amargos, unas cataratas la privaron progresivamente de la visión, hasta que intentó una operación que la dejó ciega (¡las técnicas quirúrgicas del momento!).

La obra de Rosalba tiene una técnica impecable, pero sobre todo la artista posee una perspicacia enorme, no sólo por la gran facilidad con que consigue captar los rasgos característicos del sujeto retratado o sugerir su psicología, sino por la seductora manera de enfrentar a sus modelos con la imagen que desean ver de sí mismos, y de hacerlo sin que la adulación sea demasiado evidente. A mí en particular, si me parecen muy bellos todos esos retratos de la nobleza, me gustan sobre todo los retratos, menos aduladores, de sus compañeros de profesión, ese maravilloso retrato de Tiepolo o el retrato de Watteau, es que "ése" es Watteau, con su naturaleza melancólica y atormentada, nadie habría sabido representarlo mejor. Finalmente sus autorretratos me parecen lo mejor de toda su obra, sinceros y desprovistos de toda coquetería, de una belleza conmovedora.





 Africa, alegoría. Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden





 Retrato de Gustavus Hamilton, segundo vizconde Boyne. 1730-31. The Barber Institute of Fine Arts, Birmingham.





 Retrato de Charles Sackville , segundo duque de Dorchester





 Retrato de Henry Pelham-Clinton, segundo duque de Newcastle-under-Lyme





 Retrato de Sidney Beauclerk, 1720-23. Colección privada





 Retrato de señora mayor, 1740. Galleria dell'Accademia. Venezia





 Retrato de Luis XV como Delfín, 1720-21. Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden





 Cabeza de niña de perfil, 1720. Museo del Hermitage, San Petersburgo.





 Retrato de un niño de la familia Le Blond, 1730. Galleria dell'Accademia. Venezia





 Retrato de Giambattista Tiepolo





 Retrato de Jean-Atoine Watteau, 1721. Museo Civico Lugi Bailo. Treviso





 Retrato de Sir Horace Walpole, 1741. Colección privada.





 Retrato masculino, 1720-21. National Gallery, London





 Autorretrato en la edad madura, 1746. The Royal Collection Trust





Autorretrato con laureles, 1746. Galleria dell'Accademia. Venezia




8 comentarios:

  1. BELLISIMO, tanto la tecnica del pastel como Rosalba Carriera son dos grandes desconocidos, yo la vi en Venecia, y sus pequeños (de tamaño) retratos me parecieron inolvidables. Gracias por el artículo.

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    1. En efecto, el dibujo al pastel ha sido cultivado sólo en unos pocos períodos del arte y no es muy conocido. En general el público prefiere las obras de formatos más grandes y conoce mejor la pintura al óleo. Rosalba Carriera es un caso muy particular, fue muy famosa en vida y sin embargo hoy en día casi nadie ha oído hablar de ella. Lástima, porque como bien dices, cuando se ve en directo (yo también vi su obra en Venecia) uno se queda enamorado de la belleza de esos pequeños retratos. Gracias por tu comentario, un saludo.

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  2. Me ha llamado la atención particularmente su Autorretrato en la edad madura por lo que supone de aceptación de la serena Belleza que, aunque muy poco reconocida, puede acarrear el - sabiamente asimilado - paso del Tiempo. Careciendo del mínimo indicio narcisista, la pintora nos trasmite una indudable paz interior que se exterioriza mediante el suave tono de su piel, así como en la serenidad de su pose y sus gestos. Lo dicho: una auténtica maravilla.

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    1. La Rosalba Carriera que aparece en este autorretrato se nos muestra como una mujer que ha tenido éxito, ha vivido mucho, ha sufrido también, y es como si hubiese llegado a una serenidad desde la que puede contemplar en paz lo que ha sido su vida hasta el momento. No es una mujer exactamente guapa, pero sí desprende dignidad, autoconfianza y benevolencia ¿Qué más podría uno pedir al llegar a la madurez? En efecto es un retrato maravilloso, por muchos motivos.

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  3. Por fin he sacado un hueco para ver estas últimas indagaciones sobre la pintura al pastel, una técnica muy en desuso y que, tras la vindicación por parte de los impresionistas (Degas a la cabeza), no recuerdo que haya tenido otros partidarios más modernos.

    Creo (o sé) que para apreciar mejor la belleza de estos cuadros debería ir a Venecia, ¿verdad?

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    1. Tienes razón, después de Degas no recuerdo haber visto ningún dibujo al pastel de autres contemporáneos o de la época de las vanguardias, me temo que hoy es una técnica en desuso.

      De la Carriera yo he visto algunas obras en la Galleria dell 'Accademia en Venecia y creo recordar que en el Museo Gulbenkian de Lisboa, seguramente debe haber obra en el Hermitage, pero ahí no he ido y probablemtne mucha obra está aún en colecciones privadas o en castillos británicos o sitios así, por lo que no es fácil ver mucho de su obra hoy día. A mí, sin pensar que sea un genio de la pintura universal, me gustan sin embargo bastante sus retratos y el trazo tan bonito que tiene. Es una pena pero hoy estas pequeñas obritas no se valoran todo lo que deben, que no es poco.

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  4. Después de Degás, en España usaron la técnica del pastel Anglada Camarasa (1871-1959) y Joaquín Martínez de la Vega (1846-1905), éste último al final de su vida y tan arruinado que no tenía ni para comprar pintura al óleo y canjeando sus obras sobre cartón y papel realizadas con tizas, por comidas en tabernas del centro de Málaga, donde años atrás había desempeñado con enorme éxito el cargo de Profesor de la Academia.
    Como dice don José Manuel Matilla -jefe del departamento de dibujo del Museo Thyssen- los pasteles no son muy conocidos del gran público porque no se suelen exponer en los museos -aún disponiendo de ellos en los fondos- dada su fragilidad.
    Por ello es encomiable su labor divulgadora en este "blog", dando a conocer a artistas semiolvidados que merecen toda nuestra atención y admiración. CORDIALES SALUDOS.

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    1. Muchas gracias por la información, de Anglada Camarasa conozco algo de su obra al óleo, pero no sabía que hubiese usado a técnica del pastel. Igualmente le agradezco el descubrimiento de Joaquín Martínez de la Vega, autor que desconocía por completo.
      El pastel seguramente ha tenido más cultivo de lo que se puede ver en los museos por lo que bien señala, son difíciles de mostrar por su fragilidad y además el público no muy entendido prefiere las exposiciones de óleos, que siempre es obra más vistosa, al dibujo o a la obra gráfica. es una pena porque el pastel es una tecnica muy versátil que ha dado grandes pequeños momentos a la pintura. Gracias. Un cordial saludo

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