viernes, 5 de diciembre de 2014

El velo de la muerte.


Recuerdo todavía la intensísima emoción de mi primer viaje a Nápoles, ahora hace ya bastantes años. La ciudad me sigue pareciendo una de las más bellas de Europa, y una de las más desconocidas. De los muchos tesoros que hacen obligatoria la visita, probablemente el que más me conmovió (entre otras cosas porque ni siquiera tenía noticia de su existencia y fue una completa sorpresa) fue el Museo Capilla Sansevero

El lugar del museo es la Capilla Sansevero, vinculada a la familia de los duques di Sangro y creada, a raíz de una aparición mariana, como exvoto por uno de los duques a finales del siglo XVI con la finalidad de convertirse en panteón familiar. En el siglo XVIII Raimondo di Sangro, séptimo príncipe de Sansevero la redecora al completo con el complejo de estatuas más impresionantes del barroco italiano. Si uno viaja a Nápoles debe sin duda ver esta capilla y sus maravillosas esculturas. 

Hoy me propongo hablar de una de ellas en particular, la que creó el escultor Giuseppe Sanmartino (Nápoles 1720 - ibid. 1793) en el año 1753 con el título de "Cristo velado". El encargo inicialmente estaba destinado a otro autor, Antonio Corradini, que sin embargo murió antes de poder acabar la obra y fue Sanmartino quien asumió su realización a partir de los bocetos que dejó su predecesor. La obra final sin embargo ha sufrido una importante reelaboración. Nos encontramos ante una escultura del barroco tardío, no sólo técnicamente impresionante, sino de una intensidad emocional que sobrepasa al mismo Bernini a Maderna o incluso a Miguel Angel. 

Cristo yacente está representado cubierto por un sudario que, más que cubrirle, resalta la fragilidad del cadáver; la técnica de paños mojados sirve para mostrar y al tiempo encubrir un exceso de naturalismo (piénsese en los cristos yacentes de las tallas españolas) sin en modo alguno atenuar el drama de la pasión, el dolor de la muerte. Uno en una primera impresión se siente abrumado por el virtuosismo técnico, pero la contemplación más tranquila deja huella por la hondura emotiva con que el escultor afronta el tema. Su situación en el centro de la nave, como un cenotafio en esta capilla funeraria, acentúa su efecto dramático. El  mármol nunca ha parecido tan leve ni tan carnal, ni la piedra dura ha estado tan cerca del llanto como en este monumento al Cristo muerto.






 Giuseppe Sanmartino. Cristo velado, detalle.






  Giuseppe Sanmartino. Cristo velado, detalle.






  Giuseppe Sanmartino. Cristo velado, detalle.






  Giuseppe Sanmartino. Cristo velado.






  Giuseppe Sanmartino. Cristo velado.






Cappella Sansevero, Napoli.






François Couperin. Troisième  leçon des ténèbres. Monserrat Figueras y María Cristina Kiehr.
He pensado que la seriedad de la tercera lección de tinieblas de Couperin, en la preciosa versión de Monserrat Figueras es un buen complemento para la contemplación de esta escultura yacente de Cristo.

9 comentarios:

  1. Impresionante escultura. Me imagino que, en una capilla silenciosa, debió ser todo un momento.

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    1. La capilla es un monumento al barroco más desaforado y extremo, pero este Cristo en particular es lo más bello. Curiosamente el autor luego se dedicó a hacer belenes, en la cartuja de San Martino tienen uno suyo que es una preciosidad.

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  2. Wow precioso! impresionante! Muy buen artículo!

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  3. ''de una intensidad emocional que sobrepasa al mismo Bernini a Maderna o incluso a Miguel Angel.'' ¡Qué no es un competición! A cada uno lo suyo que hay mármol para todos. Gracias por el post. Sadulos.

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  4. Magnífico "blog", que descubro hoy con satisfacción. Muy bien diseñado y mejor redactado, lo cual no es habitual en este medio. ENHORABUENA.
    Le recomiendo, por si es de su interés, el spot "Pudor de mujer" del blog PINTURA MALAGUEÑA DEL SIGLO XIX /misceláneas/, sobre la historia de cómo se concibió la ejecución de una escultura en mármol cuando su autor pretendía en principio otro resultado (misceláneaspintura19.blogspot.com.es).
    En adelante seguiré con suma atención sus artículos. Gracias y cordiales saludos.

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    1. Muchísimas gracias, procuro cuidar un poco la redacción de las entradas y, en un medio donde todo el muno copia a todo el mundo como es internet, poner un poquito de originalidad aportando mi punto de vista o mi estilo propio. A veces la cosa sale más lograda, a veces menos, pero se trata de disfrutar del arte y mostrarlo a otras personas a las que, al igual que a mí, les guste. Si en todo esto sacamos algo de disfrute y de provecho, bendito sea!

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  5. Tuve la suerte de verlo hace unas semanas. que estuvimos en Nápoles.. y como tú no tenía ni idea de lo que iba a encontrar... No soy una entendida solo sé que me EMOCÍONÓ TANTISIMO... como se puede hacer algo así?! y buscando para recordar me he encontrado este blog estupendo. Felicidades

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    1. Toda la capilla Sangro es maravillosa, pero el Cristo velado es una obra inigualable, que, como bien dices, emociona más aún por lo inesperado de su hallazgo.
      Me alegro de compartir emociones y de que hayas pasado por este blog y te haya gustado. Muchas gracias y un saludo.

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  6. Lo mejor para ver esta maravilla es hacerlo con una culta guia Napolitana!!!

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