miércoles, 24 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD


Parvulus enim natus est nobis, 
Et filius datus est nobis;
Et factus est principatus super humerum eius;
Et vocabitur nomen eius:
Admirabilis, Consiliarius, Deus, Fortis,
Pater futuri Saeculi, Princeps pacis.



Giotto di Bondone, Natività. Cappella degli Scrovegni, Padova



Porque nos ha nacido un niño, 
nos ha sido dado un hijo, 
que tiene sobre los hombros la soberanía, 
y que se llamará 
maravilloso Consejero, Dios fuerte, Príncipe de la paz.

                                                                      Isaías, 9, 6.


Giotto di Bondone, Natività (detalle). Cappella degli Scrovegni, Padova









viernes, 19 de diciembre de 2014

Tres colores: AMARILLO


En mi tierra, La Mancha, una vez al año el paisaje se vuelve amarillo, los campos de trigo que en la primavera alfombraban de verde los llanos interminables, con el calor del verano se vuelven rubios y es posible ver un mar de oro compuesto de miles y miles de espigas que forman ondas al movimiento del más suave soplo de viento. Es una época gloriosa, todo ese esplendor dorado que reverbera a la luz del sol y la multiplica ¿Quién quiere mar si mar ya tiene? Así se sintió Midas cuando constató, entre maravillado y aterrado, que todo cuanto tocaba se transmutaba en oro ¿Acaso el dorar de los trigos no le deberá a él precisamente su primera causa? Quién sabe. Todo tiene un comienzo mítico y La Mancha es tierra de mitos no menos que la Hélade. Amarillo, sol, arena, verano. Ése es mi otro recuerdo del color amarillo, cuando mis padres y yo nos veníamos de Madrid a veranear a la costa; siempre me acuerdo del cambio que se producía en la luz, en un determinado momento la luz se hacía más intensa, más dorada, eso solía suceder ya a la altura de Novelda (el mar no estaba lejos), pero al llegar a Alicante era como si el aire estuviera impregnado de partículas de oro que lo hacían brillar más intensamente, para mí aquello era el anuncio de un tiempo de vida más intenso, un tiempo de pura felicidad sin sombra, de largas jornadas de playa de arenas blancas por la mañana, y de granizados de limón a la tarde noche, de cines de verano con pipas de girasol, de cenas en la terraza a base de bocadillos de tortilla de patata. Infancia, verano, amarillean los recuerdos como viejas fotografías; verano, infancia, tiempo de oro que aún brilla en la memoria.






Giuseppe Castiglione. Retrato del emperador Qian Long





Vincent van Gogh. Naturaleza muerta con dos girasoles. 1887.





Henri de Toulouse Lautrec. Pareja sobre colcha amarilla. 1895.





René Gruau





Albert Edefelt. Mujer leyendo en el salón.





Euan Uglow.





Georgia O'Keefe. Verde, naranja y amarillo.





Edouard Vuillard.





Liu XiaoDong.





Giuseppe Arcimboldo. El Invierno.





Briton Riviere. Su único amigo. 1871.





Jamie Wyeth. Cat bates of Monhegan. 1995.





Odilon Redon. Orfeo.





Eliza Mary Burgess.





Julio Larraz. 2010





Piet Mondrian. New York




miércoles, 17 de diciembre de 2014

Tres colores: ROJO


"Dame un poco de rojo y prenderé el mundo", podría haber dicho algún pintor incendiario. Basta una mancha roja sobre cualquier superficie y allá se nos van los ojos. El rojo nos sube la tensión, nos anima, nos perturba, nos irrita; lo que no hace nunca es dejarnos fríos, se le ama o se le odia. Te pones un jersey, un vestido rojo y ya pisas de otro modo, dispuesto/a a comerte el mundo. Una bandera roja es alarma, es pasión, multitudes exaltadas detrás. Rojo es el Infierno, iluminado con una luz de puticlub, rojo se pintaban el rostro los generales romanos el día del Triunfo, como dioses vivientes, como Marte. Roja es la ira, la guerra, pero también la caridad, el amor; un amor rosa parece poco amor, ñoño-amor, el amor-amor es rojo como la manzana de Eva. Roja es la túnica del Ecce Homo, símbolo de sacrificio, aunque debería ser púrpura. Rojo es el color del poder, los mantos de terciopelo rojo, la alfombra roja, los rojos zapatos del papa, y del emperador de Roma. Roja es la muleta en la suerte de matar. ¿La sangre es roja? Homero decía siempre "la negra sangre", pensaba en la sangre derramada, "cruor" llamaban los latinos a esa sangre, y "crudelis", cruel, al que gusta de contemplarla. Sangre roja siempre derramándose por esto o por aquello, horrible e hipnótica. Los Serafines, los más elevados de las nueve jerarquías angélicas, los ardientes, los que están continuamente en presencia de Dios, son rojos; así, el centro del Cielo es rojo, como el Infierno.





Georgia O'Keefe. Red hills and bones.





Kees van Dongen. París.





Mark Tansey. Forward Retreat





Timothy Cummings





Domenico Ghirlandaio. Anciano con su nieto.





Domenikos Theotokopouli, El Greco. El expolio. Catedral de Toledo, sacristía.





Abshalon Jac Lahav. Eva Hesse





Anónimo medieval.





Alex Katz. Retrato





Béla Kontuly. Retrato de niña en rojo, 1937.





Vicente López Portaña. Retrato de Félix Máximo López. Museo del Prado





Arturo Ballester.





René Gruau.





Santiago Carusso. La condesa sangrienta.





Avigdor Arikha. Granadas.





Giovanni Boldini. Mujer de rojo



lunes, 15 de diciembre de 2014

Tres colores: AZUL


Digo azul y comienzo a respirar, porque azul es aire, y cielo, ¿Frío? sí, también hay frío, desiertos árticos de hielo esplendente. Azul es profundidad y misterio, el silencio suena azul. Azul es el mar, lejanía infinita. Me siento azul, dicen en inglés para decir si están tristes, ¿Es triste el azul? Cuando yo me siento azul tintinea un sonido argentino y vibrante, como una campana de vidrio; cuando me siento azul huele a salitre y a noche, y en el azul todo concluye y se deshace como un azucarillo en un vaso de agua. Mi sueño es una película muda rodada en azul de Prusia. La noche, cuando apaga los fuegos del día, tiende su velo azul sobre los mortales para que puedan descansar y volver a sí mismos. Y la muerte, sí, también la muerte será un gran azul.





Gottfried Helnwein. Untitled after Caspar David Friedrich, 1998.






Pablo Ruiz Picasso, Celestina, 1903.





Edmund Charles Tarbell, El velo azul, 1898.





Lyonel Feininger





Joaquín Sorolla y Bastida, El pescador, 1904.





Edward Robert Hughes, "Oh what's that in the hollow".





Jean-Louis Forain, Bambalinas, sinfonía en azul. c. 1900.





James Ensor, Naturaleza muerta en azul.





Kees van Dongen, Venecia Nº 2, el abrigo de cisne. 1925-30.





Giuseppe Velardo, Retrato.





Rockwell Kent, Seal hunter, North Geenland, 1933.





Julio Larraz, Buceadora desnuda.





Harald Oscar Sohlberg, Noche de Invierno en las montañas.





Henri Matisse, Vista de Nôtre Dame desde el Quai Saint Michel, 1914.





Peter Fiore





Jean Delville, Orfeo, 1893.