jueves, 22 de enero de 2015

Daniel Santoro, mitógrafo


¿El peronismo es una ideología política? ¿O una mitología? Hoy no queda ya nada del sueño: una presidenta, otra viuda del peronismo, rodeada de tipos siniestros, un fiscal que se "suicida" el día antes de llevar a la Señora Presidenta ante los tribunales, mucha verborrea, una situación económica desastrosa y, como siempre, los ricos, ricos y los pobres, pobres. 

Pero no podemos juzgar aquella revolución seguramente por lo que vemos hoy. España y Argentina se malentienden demasiado como para que un español como yo pretenda saber qué fue el peronismo en sus buenos tiempos. Reconozco que lo desconozco todo, además, ha llovido ya mucho desde entonces y, como todas las buenas historias, el relato se ha ido desfigurando con el tiempo. 

Los hechos al narrarse se convierten en historias, en mitos, los personajes se transforman en santos, en centauros, en mártires, en demonios, se asimilan a los prototipos de la leyenda heroica, del martirologio cristiano o del cuento folklórico. Queda una Utopía que pudo haber sido y no fue, queda el desengaño o la nostalgia, queda un historia del corazón más que de una Nación. 

Ser peronista es una emoción, como ser carlista, como ser falangista, como ser comunista, como ser cristiano. O no, no sé, vivo en un país donde las emociones acaban a tiros o a pedradas. Los argentinos son emocionales, sentimentales, los españoles, como decía alguno, somos unos cabreros que, como Caín, siempre tenemos la piedra en la mano, no lo podemos entender.

El que sí que sabe, sí que siente, sí que ha vivido en peronista es el pintor argentino Daniel Santoro, nacido en Buenos Aires en 1954. El autor con una potencia gráfica impresionante recrea el universo peronista, su santoral y su martirologio, sus centauros, sus esfinges, los descamisados, los grasitas, toda esa tipología que uno ha mamado desde la infancia en los manuales de propaganda,  en el colegio, tipología que él, como buen pintor, como ojo educado, junta con imágenes procedentes del simbolismo (Böcklin) de las vanguardias europeas (Ernst, Magritte, De Chirico, etc), del arte religioso, del arte popular, del cartelismo o el muralismo, del cine, del arte oriental... 

Muchas son las influencias, las tradiciones que el autor dosifica sabiamente para construir el relato de su vivencia del peronismo, para dar testimonio de su patria, un testimonio, me temo, doliente, irónico, desencantado, aunque sin renegar del pasado, sin ira, aunque tal vez también sin nostalgia. Los españoles, que hemos borrado nuestro pasado, o que seguimos aún en lucha con él, como Jacob con el ángel, podríamos quizás aprender de Daniel Santoro, cómo mirar al pasado sine ira et studio.

































































































































Por sus palabras los conoceréis: Las veinte Verdades Peronistas


"Estas son las Veinte Verdades del Justicialismo Peronista. He querido reunirlas así para que cada uno de ustedes las grabe en sus mentes y sus corazones; para que las propaguen como un mensaje de amor y justicia por todas partes; para que vivan felices según ellas y también para que mueran felices en su defensa si fuera necesario..." Juan Perón, 17 de octubre de 1950
1.     La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.
2.     El Peronismo es esencialmente popular. Todo círculo político es antipopular, y por lo tanto, no es peronista.
3.     El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es sólo de nombre.
4.     No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
5.     En la Nueva Argentina el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
6.     Para un Peronista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista.
7.     Ningún Peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
8.     En la acción política la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento, y luego los Hombres.
9.     La política no es para nosotros un fin, sino sólo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.
10. Los dos brazos del Peronismo son la Justicia Social y la Ayuda Social. Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor.
11. El Peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes pero no mártires.
12. En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños.
13. Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el Peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo.
14. El Justicialismo es una nueva filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.
15. Como doctrina política, el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad.
16. Como doctrina económica, el Justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.
17. Como doctrina social, el Justicialismo realiza la Justicia Social, que da a cada persona su derecho en función social.
18. Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre, y políticamente soberana.
19. Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.
20. En esta tierra lo mejor que tenemos es el Pueblo.

15 comentarios:

  1. Otra vez logras sorprendernos con un nuevo “artista desconocido”. Para mí, al menos, lo era y, como gran parte de los artistas sudamericanos, tiene esa parte hermosa y trágica a la vez como elemento representativo en todas y cada una de las imágenes que nos muestras. Muy pero que muy bueno. Entre otras la primera obra que propones, metafísica, onírica, surrealista y casi escultórica es genial. Un abrazo

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    1. Yo lo descubrí cuando estuve haciendo la entrada sobre "La isla de los muertos", de Böcklin, me llamaron mucho la atención sus parodias de esta obra con Perón y Evita como personajes. A partir de ahí estuve buscando obra suya y encontré muchas cosas de una fuerza tremenda, como la idea de convertir a los descamisados en centauros, o la de colocarlos como los soldados de terracota de Shi Huang Ti, como dando a entender que el peronismo es algo muerto y enterrado, y Perón como un emperador chino, o los paralelos iconográficos de Evita con la Virgen María (p. ej. los cuadros donde castiga al grasita o al niño marxista-leninista tienen una fuente directa en un cuadro de Max Ernst de la Virgen pegando al niño Jesús, por cierto la única vez en la pintura que se ha representado algo así). Es una obra muy singular, muy interesante, se tenga la visión que se tenga de la pintura o del peronismo.

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  2. Pues me temo que me pierdo, más allá de las claras referencias pictóricas, con el sistema político que Santoro retrata. No lo hace con excesiva acritud, tampoco con condescendencia. Es una historia, la argentina, de la que desconozco muchas cosas.

    Las pinturas, muy interesantes ;)

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    1. Reconozo que me pasa lo que a ti, no tengo ni idea de qué o cómo fue el régimen peronista en sus buenos tiempos. Los españoles, por aquello de que fue un régimen presidencialista, con un general al frente, tendemos a compararlo, o con el franquismo, con el cual me temo que no tiene nada que ver, o con el régimen de Primo de Rivera, que tampoco es muy asimilable. Tiene cosas de los fascismos europeos, pero tampoco sería justo seguramente meterlo sin más en ese saco, o con regímenes populistas como el chavismo, pero no me atrevo a hacer comparaciones porque de Argentina los desconozco todo.

      La conclusión es que, como tú dices, las pinturas muy interesantes en cualquier caso.

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    2. Se lo haré llegar a Mirta y Alberto, tal vez ellos tengan una visión más clara ;)

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  3. Perón se encontraba muy unido al sistema fascista y era muy amigo de Franco, de hecho Evita fue recibida con todas la pompas por el generalísimo cuando hizo su gira por Europa, en su momento desde Argentina se enviaron toneladas de trigo en un momento difícil para España, pero a la vez se cobijaban acá a todos los exiliados del régimen, caso Miguel de Molina (predilecto de Eva Duarte), por poner uno; esto podría mostrar una de las contradicciones de aquellos años.
    Los argentinos siempre culpamos de todo al otro, en una época el diablo era Rosas, después fue Perón, después Menen y sigue, yo siempre les digo "hace años que desaparecieron y los gobiernos que vinieron después no hicieron nada"
    El fenómeno peronismo, el de Perón no coincide exactamente con los que mencionas José Miguel, aunque tienen muchos puntos en común.
    ¿Nuestra actualidad? Un cachivache, ¿culpa del peronismo?, no, culpa de un pueblo al cual se lo esta haciendo cada día más ignorante...Un ejemplo: la vez pasada, en un acto partidario, unas "señoras" llevaban una remera con el nombre de movimiento "Tupac Amaru", cuando les pregunte si sabían quién era me respondieron que hacía poco que estaban en el movimiento, les dije es un personaje histórico...me miraron sin verme y siguieron comiendo sus empanadas en Plaza de Mayo.
    Aclaro que soy apartidaria, solo amo a mi país y a los que lo hicieron grande: Moreno, San Martín, Belgrano...de los cuales cada vez se habla menos.
    El peronismo fue dictactorial en muchas de sus actitudes, pero no con las características que nosotros conocemos del franquismo (no puedo decir si eran verdaderas o no, es lo que siempre escuche).
    Es muy difícil ponerse en la piel de los otros, también a mi me resulta complicado entender lo que les pasa a ustedes, aunque a veces se parece tanto a lo nuestro.
    Espero haber servido de algo, de lo contrario continuemos compartiendo.
    Un abrazo muy fuerte a los dos y gracias.

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    1. El Perón que yo recuerdo era el que vivía exiliado en España, casado con aquella extraña mujer, Mª Estela Martínez, un personaje de novela negra, pero ese fue su segundo mandato que debió durar muy poco. De la época mítica de Eva Duarte sólo sé lo que he visto en los noticiarios de la época. El peronismo tenía rasgos de los fascismos, pero comparado con Franco que llegó mediante una sangrienta guerra civil, fue un régimen más humano, llamémosle así. Es curioso como dices, Mirta, ese cobijar a la vez a los exiliados alemanes y a los españoles que huían de Franco, sus veleidades obreras y su contenido de derechas, una melange bien extraña, reconozco que lo poquísimo que he sabido de ese régimen siempre me ha causado una mezcla de extrañeza y una cierta fascinación.

      Te agradezco muchísimo que hagas algo de luz sobre el peronismo y sobre cómo lo habéis vivido, lo vivís los argentinos, porque nosotros acá tenemos también nuestro modo de convivir con el pasado franquista y es una convivencia incómoda, más bien una desmemoria oceánica que ha borrado 40 años de nuestro pasado como si nunca hubieran existido. Muchas gracias de nuevo por tu interesantísimo comentario. Un abrazo muy fuerte

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  4. Comencemos por el principio. Descalifico al pintor, no por su arte al que no califico, sino por haber nacido en 1954. Indudablemente todo lo que dice se lo contaron. Yo nací en 1949 y apenas tenía 6 años cuando lo destituyeron. Me crié en una familia peronista. Mi padre era una especie de activista del partido, se encargaba de realizar las reuniones que se hacían para los chicos, donde se les pasaban películas infantiles y posteriormente se les regalaban juguetes, siempre recalcando que era obsequio del general Perón. La primera vez que pude viajar fuera de mi pueblo y conocer un balneario diferente fue por los planes sociales que el general había puesto en práctica. Mi padre había ingresado en la municipalidad recomendado por un caudillo conservador. Esto significaba que ante el cambio de política lo iban a echar. El coronel Perón, siendo ministro de trabajo, estableció la estabilidad del empleado público, con lo que pudo continuar con la tranquilidad del trabajo asegurado. Esto nos dió la base económica para poder comprar nuestra casa y posteriormente ir creciendo hasta darme la oportunidad de continuar hasta recibirme de médico. ¿cómo alguien con esas ventajas no iba a ser seguidor de un hombre que lucía como un príncipe y junto a su esposa, una mujer violenta, agresiva y vengativa, proveniente de las capas más bajas del pueblo, construían la imagen mítica perfecta. También recuerdo que el único libro de lectura que llegué a usar, apenas a los seis años, tenía una página con una lectura y una con la imagen de Perón o Evita. Me quedó en el recuerdo una página que mostraba la Ciudad de los Niños y una leyenda que decía "Se la debemos a Evita". Como habrás leído en esas frases que este pintor enumera para un peronista no hay nada mejor que otro peronista y el que no es peronista es un oligarca. Si sacamos una conclusión de esto estamos frente a una separación de clases violenta y agresiva. Una división de la sociedad que modifica el concepto de democracia y genera odios de clase que necesariamente llevan a actitudes que no se conllevan con las intenciones del crecimiento de la Patria como se pretende. Perón había hecho su preparación con Mussolini. Y aquí estaba llevando a la formación de algo similar a las camisas negras.Tenía una excelente relación con Franco y era absolutamente germanófilo, de hecho tenemos en nuestro país ciudades que se armaron sobre el asentamiento de soldados alemanes que se refugiaron y evitaron sus juicios. Sin embargo, como te cuenta Mirta, muchísimos hombres de la República, se refugiaron en Buenos Aires, durante la terrible época franquista. El peronismo nunca fue un partido, ni una idea, ni nada concreto. Fue un momento en donde históricamente se dieron una serie de circunstancias que llevaron a un hombre y una mujer (Porque Eva fue tal vez la parte más importante de este mito) a ocupar un puesto que terminó por completar la calamidad de una política absurda que viene desde nuestro inicio histórico. En otra oportunidad, posiblemente en privado porque no quiero transformar estos espacios en foros de discusión política, te voy a explicar mi visión histórico política de mi país. Lo que si es cierto que hoy estamos metidos en una melange sin sentido, en donde un peronismo que siempre se definió como de centro derecha, hoy resulta que se lo atribuyen la gente de izquierda (¿?) Menem dijo que era peronista y se inclinó por el conservadorismo. Kirchner se definió como peronista y se inclinó para la izquierda. La realidad es que el peronismo no existe porque nunca se creó. El Justicialismo es un nombre de fantasía que adoptan con total desparpajo gente de cien mil raleas, como dice la canción de Serrat. No se puede hablar del peronismo sin referirse a toda la historia argentina. si me apurás te lo definiría solamente con esta frase: Fue un momento... ya pasó...

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    1. He leído tu comentario y las historias que cuentas en él y me ha parecido muy muy interesante. Algunas cosas concuerdan más o menos con la memoria que yo tengo de los años de Franco (por ejemplo la propaganda en el colegio, recuerdo un libro de lecturas tremendo protagonizado por dos huerfanitos, hijos de un falangista caído en la cruzada, una cosa de terror) pero luego hablas de algunas medidas sociales que el régimen emprendía, pese a ser un movimiento de derecha, que ya no coinciden nada con nuestro régimen de Franco acá, el franquismo nunca tuvo la menor veleidad de mejora social. Tampoco coincide nada la imagen, mientras Juan Domingo Perón, como dices, lucía como un príncipe junto a esa mitológica Eva Duarte, una especie de Teodora de Bizancio, tanto por su proveniencia social como por su glamour, en cambio aquí Franco era un tipo rechoncho y con voz atiplada y su mujer una especie de urraca anoréxica que no generaban admiración sino terror.

      Te agradezco muchísimo, lo mismo que a Mirta, tu comentario y todo lo que cuentas, gracias a tí le pongo cara y cuerpo a algo, el peronismo, que para mí había sido sólo una historia vista en los noticieros y apenas comprendida. Ojalá que tu país sepa encontrar el camino al futuro porque es una gran nación, como España, pese a sus políticos. Muchas gracias Alberto Osvaldo, un fuerte abrazo.

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  5. Perdón por lo pesado. Te envío unas fotos que tomé del Museo de Ejercito Argentino en San Rafael y que muestra con bastante equilibrio las distintas etapas de la historia de mi pais.

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    1. No me han llegado en el correo, si me las puedes enviar me encantaría verlas. Muchísimas gracias por el interés

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    2. Te mencioné en G+ para hacértelas llegar, José Miguel. Están tomadas en el Museo Militar Argentino, en San Rafael. Como me decía Alberto por FB, si no estuvieran etiquetadas, cualquiera podría pensar que se tratan del ejército alemán.

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    3. Las vi, sí, impactantes, como tú dices parecen del ejército alemán totalmente, qué cosas, es raro hoy pensar la admiración que Alemania despertaba en ciertas partes del mundo (entre otras nuestra España).

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  6. Gracias a ambos por ilustrarnos, sois grandes ;)

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