domingo, 18 de enero de 2015

Fantasias arquitectónicas: una de romanos

Abrimos nueva sección. Esta vez mostraremos arquitecturas pintadas, trátese de fantasías arquitectónicas, de vistas de edificios existentes, de ruinas, de proyectos etc. La pintura desde siempre ha tratado de imaginar y representar cómo habría sido la Atenas o la Roma antigua mucho antes de que aparecieran las simulaciones 3D por ordenador, o cómo debería ser la urbe ideal, o cómo serán las metrópolis del futuro. Todo esto es lo que iremos viendo en esta sección en sus distintas entregas.

En la de hoy aparece este curioso cuadro perteneciente a los fondos del Museo del Prado, a donde llegó desde el Palacio del Buen Retiro, en cuya colección se menciona ya desde los tiempos de Carlos II y que pintan dos autores contemporáneos en colaboración, el bergamasco Viviano Codazzi (1604-1670),  que trabajó alternativamente en Roma y en Nápoles, y el napolitano Domenico Gargiulo (1610-1675). El primero se dedicó a la pintura de arquitectura, siendo uno de los primeros pintores especializados en este género, y el segundo colaboraba pintando las figuras.

Vemos una reconstrucción del Coliseo Romano, pues en él está inspirado el cuadro, en una vista-sección que le ha quitado el cuarto delantero, lo que nos permite fisgar dentro del edificio y observar los juegos del anfiteatro, donde las fieras y los gladiadores divierten a un público que imaginamos numeroso y al que no parece importarle el trozo de edificio faltante. Una imagen extraña que sin duda le resultará más familiar a los arquitectos que a los pintores, pero que posee una extraña monumentalidad.





Viviano Codazzi y Domenico Gargiulo. Perspectiva de un anfiteatro romano (ca. 1638). Museo Nacional del Prado




6 comentarios:

  1. Aplaudo esta nueva sección, aunque creo que no es la primera vez que has tratado el tema de la arquitectura (¿no vi hace poco algo de Piranesi?). Así que me imagino que es algo que ya estaba latente a los que paseamos por aquí habitualmente, y ahora cobra más cuerpo.

    Saludos, Miguel. A la espera de más ;)

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    1. Me entusiasma la arquitectura, aunque soy un ignorante en el tema, pero sí, vamos a ir viendo mucha arquitectura pintada, y al natural, que también me apetece meterme con entradas donde los arquitectos y sus obras sean el tema. En realidad el blog nunca se planteó como un blog de pintura en exclusiva, pero siempre es lo que más miro y lo que más me tira y así vamos.

      Un saludo, Enrique ;-)

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  2. A mi es un tema que me encanta, ánimo, ya estoy esperando la siguiente. Tengo pendiente la visita al Coliseo !!!

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    1. Pues no te lo puedes perder. Es uno de esos edificios que aunque los hayas visto en fotografías no tiene nada que ver, hay que estar allí, por sus dimensiones y por la belleza de sus ruinas, tienes que verlo en directo, como el Panteón, otra maravilla de las que si uno va a Roma no se puede ir sin haberlas visto.

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  3. Admirable y minuciosa reproducción de la grandiosidad arquitéctónica con la que los antiguos revestían el encomiable valor que desafiaba a la muerte. Su gran realismo me hace evocar las célebres palabras del griego Jenofonte cuando le comunicaron la pérdida de su hijo en el campo de batalla: "Sabía que lo engendré mortal". Hoy en día, ¿hablaríamos de evolución, o involución, respecto a nuestra supuesta aceptación de La Muerte?

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    1. Hoy queremos ser inmortales, nuestro sueño es una mezcla entre Robocop y Corporación Dermoestética. Los antiguos tenían una estoica visión de la muerte y concebían la vida como una historia con presentación, nudo y desenlace, luego los cristianos inventaron la inmortalidad, pero traspasaron esa utopía a la otra vida, y ahora queremos ser inmortales AQUÍ, lo que es una pesadilla. El mundo moderno es el infierno de Dante, pero con GPS.

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