miércoles, 18 de febrero de 2015

De la utilidad de lo inútil


El carpintero Shi de camino al reino de Qi llegó a Quyuan y vio un roble, dios sagrado de aquellas tierras. Tan inmenso que podía dar sombra a varios miles de bueyes, y su tronco medía unos cien palmos. Su altura rondaba la de una montaña y sus primeras ramas brotaban a veinticinco metros del suelo. Con sólo diez de ellas hubieran podido construirse barcos. Oleadas de gente se amontonaban en torno a él para admirarlo. El carpintero Shi, sin detenerse a mirar, prosiguió su camino. 

Su aprendiz, después de contemplarlo, se aproximó a Shi y le dijo: "Maestro, desde que manejo el hacha bajo tus órdenes, no he visto nunca un árbol tan bueno como éste. ¿Por qué continúas tu camino sin dignarte ni siquiera mirarlo?"

"¡Ya está bien, calla! -dijo el carpintero-, ¿No ves que su madera es inútil? ¡Haz barcos con ella y se hundirán! ¡Haz ataúdes y se pudrirán! ¡Haz herramientas y se romperán rápidamente! ¡Haz vigas y pilares y los devorará la carcoma! ¡Haz puertas y ventanas y rezumarán resina! Su madera es inservible y no vale para nada: por eso ha durado tanto tiempo".

Cuando regresó a su casa, el carpintero soñó que el roble le decía: "¿Con qué me has comparado?, ¿con los árboles nobles? A los acerolos, perales, naranjos, pomelos y otros árboles, cuando sus frutos están maduros, los despojan, los ultrajan, rompen sus grandes ramas y las pequeñas las arrancan. Su propia utilidad daña su vida, muriendo en pleno vigor sin acabar sus días por el Cielo decretados. Víctimas de sí mismos y víctimas del mundo. Ésa es la suerte de todas las cosas. En cuanto a mí, desde hace tiempo aspiro a ser inútil, y ahora, ya cerca de mi muerte, por fin lo he logrado: ésa es mi gran utilidad. Siendo útil, ¿habría durado tanto tiempo? Además, tú y yo somos seres. ¿Cómo puede un ser juzgar a otro? Hombre inútil condenado a la muerte, ¿qué sabrás tú de árboles inútiles?".

Al despertar el carpintero relató su sueño. El aprendiz le preguntó: "Si aspira a ser inútil, ¿por qué es un árbol sagrado?".

"¡Calla! ¡No digas nada más! Él tan sólo desempeña su papel ante los que no le comprenden. Si no se le considerara árbol sagrado, ¿no habría sido abatido? Se protege de manera diferente a los demás. Y usar del sentido común para juzgarlo, ¿no te parece un error?".

                                    Zhuang Zi, capítulos interiores IV, IV. 
                                    (Traducción de Pilar González España)





 Lin Shun Shiung, 2012.





  Lin Shun Shiung, 2012.





  Lin Shun Shiung, 2012.





  Lin Shun Shiung, 2012.





  Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012





  Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012.





  Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012.





  Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012.





  Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012.





 Lin Shun Shiung 林順雄, acuarela, 2012.





Lin Shun Shiung 林順雄 (en pinyin Lin Shunxiong) es un artista taiwanés nacido en 1948. Se graduó en Artes aplicadas en la Universidad Nacional de Taipei. Obtuvo el premio Jin Jue de la Asocación de Pintura de la República China. Viene exponiendo, solo o en compañía con regularidad desde 1979 hasta nuestros días. Enseñó en la Universidad Nacional de Taipei, en el Departamento de Artes Aplicadas, desde 1982 a 1990. Lin fue galardonado con un premio por la Asociación de escritores y artistas chinos en su vigésimo tercera edición y ha sido jurado en al 44 edición de la Exposición de Bellas Artes de Taiwan. 

Su obra muestra la influencia de la pintura clásica china en los motivos, a la vez que utiliza las técnicas y materiles del arte occidental. Su pintura quieta y concisa aborda la naturaleza con una afinidad concentrada y poética, si su técnica puede ser muy occidental en ocasiones, su mirada es sin duda oriental, es la mirada del taoísta que no concibe una separación entre el yo que mira y la Naturaleza mirada. Me ha gustado especialemente su serie de acuarelas sobre troncos de árboles, producida en 2012, porque pienso que es una extraordinaria muestra de un arte maduro y reflexivo, de una belleza infrecuente y necesaria.



6 comentarios:

  1. La lectura del interesante relato me ha recordado la alusión de Paul Valery a "La horrible facilidad de destruir", pues, como se desprende de las palabras del viejo roble, lo mejor suele suceder con lentitud y dificultad, cobrando, al principio, un aire de imposibilidad, de sueño absurdo - como ocurre con el crecimiento del roble - y cuando parece que nuestra vida cambia por un regalo del azar no solemos darnos cuenta de que habíamos estado entrenándonos para su irrupción. Por otra parte, las palabras del carpintero y las del roble manfiestan que las cosas necesarias no necesitan buscar comprador, pues son buscadas por sí mismas. Solo lo superfluo, el lujo - "lo inútil"- necesita el reclamo de su exposición pública.
    Gracias por mostrarnos la "inútil" serenidad que aflora de tanta Belleza.

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    1. En la cultura china dos corrientes de pensamiento se disputan el alma de cada chino al nacer, por un lado el confucianismo, con su ética de la responsabilidad, sus virtudes filantrópicas y su búsqueda del buen gobierno, y por otro el taoísmo con su aproximación a la Naturaleza, su defensa de la individualidad, de la espontaneidad, con su denuncia del fariseísmo ritualista.

      Los taoístas buscan a menudo defender sus ideas mediante paradojas o relatos con apariencia absurda. Así la defensa de la inutilidad en este caso se vuelve un ataque a lo socialmente considerado útil frente a un modo de vida más enfocado hacia la búsqueda individual en contacto con la verdadera naturaleza, con el verdadero ser.

      Me alegro de que te haya gustado, descubrí las acuarelas de Lin Shun Shiung y me han maravillado, aún estoy bajo el efecto de su hechizo, y al mismo tiempo me acordé del texto del clásico taoísta Zhuang Zi, que es uno de los libros sapienciales chinos que más me gustan y pensé hacer una combinación de ambos porque me parecía que venía muy a cuento.

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  2. Me ha recordado las fotografías de Marie-Claude White, en ese intento de dejar que las cosas hablen, sin que la mano del artista interfiera en su mensaje.

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    1. En el caso de la pintura eso sería un imposible, ya que no hay nada en el lienzo o en el papel que no haya sido puesto allí por la mano del artista, pero a su propio modo podría ser algo así, a veces copiar algo tal como lo ves y ponerlo ahí delante es también un modo de No interferencia, de quitar de en medio el ego del artista y toda esa faramalla romántica que es una basura, volver a mirar y mostrar lo que hay fuera de nosotros es una forma necesaria de arte, basta del artista mostrando su yo, basta de exhibicionismo como pretexto para el arte, Lin Shun Chiung como buen taoísta busca otra cosa, una compenetración silenciosa con el objeto

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  3. Hermoso blog, cada una de tus entradas un regalo.
    Mi enhorabuena.

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    1. ¡Muchísimas gracias, Pilar! Me alegro mucho de que te guste el blog, espero seguir viéndote por aquí, señal de que te sigue gustando.
      Mis saludos

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