miércoles, 13 de mayo de 2015

Imaginando a los romanos III: Los Idus de marzo

Cierto día, mientras César ofrecía un sacrificio a los dioses, uno de los sacerdotes especializados en extraer agüeros consultando las vísceras de los animales sacrificados, un arúspice etrusco llamado Espurinna, le anunció que se guardara de un gran peligro que no se demoraría más allá de los idus de marzo (15 de marzo). 

El día anterior a los idus, se vio en Roma un presagio funesto: un reyezuelo que volaba llevando en el pico una rama de laurel en dirección a la curia de Pompeyo, era atacado por una multitud de otras aves y despedazado en pleno vuelo. 

La noche de la víspera, el propio César se ve en sueños volando por los aires y estrechando la mano de Júpiter; al mismo tiempo su esposa Calpurnia sueña que el techo de su casa se hunde mientras su esposo es apuñalado entre sus brazos, al despertarse del sueño pudo ver cómo las puertas de su dormitorio se abrían súbitamente sin que nadie las empujara.

Este momento nocturno es el que parece haber representado el pintor victoriano Sir Edward John Poynter (1836 - 1919), aún de noche, Calpurnia, desvelada, intenta convencer a su esposo de que no asista a la sesión del Senado que tendrá lugar de aquí a unas horas, le explica su sueño que, está segura, es una advertencia de los dioses. La hora es oscura, pero el gesto de Calpurnia señala la salida del sol más allá de la colina del Capitolio, aún hay tiempo, César podría decir que está indispuesto. 

Y de hecho se encuentra indispuesto, según parece, aquejado de su afección epiléptica, no pudo salir de casa hasta sino hasta bien avanzada la mañana e incluso llegó a pensar en no hacerlo. Al final el César, sobreponiéndose y rechazando los malos presagios como meras aprensiones, se dirige a la curia de Pompeyo donde se ha convocado la reunión del Senado. 

Por el camino se encuentra a Espurinna, el arúspice, y bromea con él tachándolo de impostor, le dice: "¿Ves? ya han llegado los idus de marzo", a lo que el otro le responde una frase memorable: "Han llegado, César, pero aún no han pasado".





Edward John Poynter, Los idus de marzo, 1883. Manchester City Art Galleries.




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