martes, 11 de agosto de 2015

Rinko Kawauchi

Si alguien desea ver lo que los demás no ven,
observe lo que los demás no miran.
Si desea alcanzar lo inalcanzable,
ejercítese en lo que los demás no practican."

LIE ZI. Zhong Ni, 13




He llegado a la obra de la fotógrafa japonesa Rinko Kawauchi (Singa, Japón, 1972) por pura casualidad, si es que las casualidades existen, y he llegado como quien, después de caminar entre lo yermo, entre lo vasto, lo inane, lo ruidoso, llega por fin a un oasis, a un pequeño rincón de verdor y de silencio. 

Un oasis es la obra de esta joven artista que ha comprendido que sólo hay que aprender a mirar, pues una vez que se ha conseguido mirar adecuadamente las cosas que uno tiene alrededor, las cosas cercanas, se empieza a comprender, pero ese aprendizaje de la mirada es una ascesis que requiere un largo entrenamiento, requiere, sobre todo, silencio, paz interior, que el yo no estorbe al ojo que simplemente VE. Sólo entonces la belleza aflora donde menos se la espera y el alma del mundo se muestra, pues siempre ha estado ahí, delante de nuestros ojos, sólo que no podíamos, no sabíamos verla. 

Eso es lo que hace Rinko Kawauchi, mirar en su entorno cercano para desvelar toda su poesía, extraer pequeños fragmentos para centrar el mensaje; sus fotografías buscan la economía, la simplicidad, para obligar a nuestros ojos a prestar atención, a centrarnos, nos guía en ese camino de descubrimiento llevándonos de la mano, consciente de que demasiada información dispersa y confunde, por eso quita, simplifica, limita, y de ese modo destila, al modo del haiku, una imagen, una emoción, una revelación. 

El Dao De Jing dice: "Sin salir de casa se puede conocer el mundo. Sin mirar por la ventana puede conocerse el dao del cielo. Cuanto más lejos se viaja, tanto menos se sabe". Así la obra de esta artista japonesa no busca el exotismo, la imagen espectacular y abigarrada, no cree en eso, ella explora en su mundo cercano, en su familia, en la gente que conoce, en su propia trayectoria vital, en sus emociones, el arte es para ella un camino de exploración y autoconocimiento, porque el arte es, como el comer, el hablar, el pensar, el respirar, el arte es nuestro modo de vivir, de estar en el mundo, de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. 

"El que sabe no habla, el que habla no sabe". Mejor que las palabras, el silencio. La imagen dice en silencio todo lo que es preciso decir.





















































































































































Lo mejor es siempre ir a la fuente, así pues les recomiendo que visiten la propia web de la artista para conocerla mejor: http://www.rinkokawauchi.com/main/index.html



2 comentarios:

  1. Cambiando el modo de mirar nuestro entorno, este cambia irremediablemente, pero, para no variar, tu estupenda reflexión me hace cuestionarme el vano e insistente anhelo humano centrado en la búsqueda refinada de la Belleza, cuando Esta, presente en el más nimio detalle de nuestra vida cotidiana - que, precisamente por su propia humildad, pasaba desapercibido a nuestros ojos - aliada con el Silencio, potente incitador a la reflexión, constituyen una inagotable fuente de placer. Evidentemente, nos traicionan nuestras palabras, no nuestras acciones: la Belleza de estas fotografías se ve incrementada por el gran caudal de sugerencias que suscitan en nuestro mundo interior.

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    1. La fotografía tiene una enorme versatilidad: Uno puede fotografiar una guerra, un país, un grupo social, y hacer narración épica o costumbrista, o hacer reportaje político, puede fotografiar lo exquisito, lo socialmente admitido como bello, como la moda, y hacer esas bellas evanescencias de Dukovic, pero también puede volverse a explorar el mundo cercano y cotidiano, ese mundo que está impregnado todo él de nuestros recuerdos, de nuestras vivencias, de emociones, e intentar trasmitir ese amor que se ha quedado prendido en los objetos. Si me encantan las fotografías de Kawauchi, además de por su impactante belleza plástica, es por esa carga emocional que trasmiten.

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