martes, 17 de noviembre de 2015

Sofonisba Anguissola, una mujer a contracorriente

Me gustan las historias que acaban bien, me gusta la gente que consigue salirse con la suya, no a costa de los demás, sino gracias a su habilidad, a su ingenio o a su arte. Esta es una de esas historias, una historia de arte para pintar y arte para vivir, su protagonista es Sofonisba Anguissola (Cremona ca.1532 - Palermo 1625). Nace en el seno de una familia noble de origen genovés, su padre, Amilcare Anguissola, buscando el varón acabó engendrando seis hijas, noble y excéntrico para aquellos tiempos, educó a las hijas igual que al varón y procuró que todos sus hijos desarrollaran al máximo sus capacidades, así cinco de sus hijas aprenderán a pintar. Una de ellas, Lucía, hubiese quizás eclipsado a nuestra autora de no haber muerto muy joven, otra lo dejó cuando ingresó como monja en un convento y las otras dos cuando se casaron, así pues la única que será pintora es Sofonisba. Aún queda una sexta hermana, Minerva, que se hará escritora y latinista, como su hermano Asdrubale. Explico este detalle porque, incluso entre las familias aristocráticas de la época, no era tan frecuente que los hijos se educaran de esta manera y menos aún las hijas, lo de Don Amilcare era un caso muy singular.

Nuestra futura pintora recibirá lecciones de un pintor cremonés, Bernardino Campi y luego continuará con otro Bernardino, llamado Gatti. El hecho de tener su familia recursos le posibilitó continuar su formación en Roma, donde recibe, de modo informal, consejos y apoyo por parte de Miguel Angel, quien alaba su talento y seguramente la impulsa a seguir su vocación como pintora. Con todo no resultaba fácil para un miembro de la nobleza dedicarse a una profesión mercenaria como la pintura, que era considerada oficio de menestrales, y menos aún siendo mujer, ya que, que las mujeres de clase baja se ganasen la vida mediante algún oficio tenía su disculpa, pero las mujeres nobles estaban mucho más sometidas a los códigos sociales del honor y del recato, por lo que la vida les ofrecía sólo dos caminos: un matrimonio concertado o el convento. Su padre debía quererla mucho para apoyar su vocación sin forzarla al matrimonio.

Sofonisba frecuenta los ambientes artísticos italianos y va a ser en una estancia en Milán donde conozca al Duque de Alba, entonces gobernador de la ciudad en nombre del rey de España. Pinta un retrato del duque y éste, asombrado por su talento (y seguramente también un poco como rareza) la recomienda al rey Felipe II y la envía a Madrid. En ese momento el rey se acaba de casar con la mujer que se había prometido a su hijo Don Carlos, Isabel de Valois, de la que está profundamente enamorado. Apreciando las dotes pictóricas, pero también la nobleza de Sofonisba, el rey la nombra dama de honor de la nueva reina, de la que será maestra de dibujo y con la que le unirá una tierna amistad. En esa época pinta muchos retratos de los personajes de la corte, aprendiendo mucho de Alonso Sánchez Coello, el pintor de cámara del rey. Tan estrecha será su identificación que hoy algunos de los cuadros atribuidos a Coello se están reestudiando y algunos de ellos han sido reatribuidos finalmente a Anguissola .

La reina francesa muere de un mal parto y Sofonisba, cuarentona, o sea, incasable ya para los estándares de la época, se queda sin lugar en la corte. El rey, agradecido, le busca una colocación al estilo de aquellos tiempos, un matrimonio ventajoso con un noble de altos vuelos, Don Francisco de Moncada, hijo del Virrey de Sicilia. Así, durante los cinco años que durará el matrimonio, a Sofonisba se la traga la tierra, suponemos que acompañará a su marido y llevará el gobierno de su casa. El caso es que el marido de conveniencia tiene el buen acuerdo de morir pronto: Durante un viaje a Nápoles sufre un asalto de los piratas de Berbería y muere como un héroe dejando viuda, y rica, a nuestra Sofonisba. 

La reciente viuda decide regresar a su Cremona natal con su familia, pero el destino le prepara la sorpresa de su vida: El navío donde embarca desde Sicila hacia Génova es gobernado por un joven y apuesto capitán, Orazio Lomellino, este hombre será el gran amor de su vida en la edad madura. Ambos están muy enamorados y sin hacer caso de las numerosas presiones que van a recibir (ella es mayor que él, bastante, según parece, pero aún peor, él no es noble, ¡es un matrimonio desigual!) se casan y se instalan en Génova. Allí vivirá la pareja todavía bastantes años, hasta que se muden a Palermo, donde fallece en 1625. La última instantánea de su vida nos la aporta Van Dyck, que la visitó allí con noventa y tantos años y salió admirado de su carácter vivo, su buena memoria y su extrema amabilidad. Genio y figura hasta la sepultura.





 Sofonisba Anguissola. Retrato de su hermano y dos hermanas. ca 1555





Sofonisba Anguissola. La partida de ajedrez. 1555. Museo Narodowe, Poznam, Polonia





 Sofonisba Anguissola. Retrato de familia. 1557. Nivaagaard Museum, Dinamarca





 Sofonisba Anguissola. Retrato de la reina Isabel de Valois. Museo Nacional del Prado, Madrid





Sofonisba Anguissola. Retrato de la reina Ana de Austria. Museo Nacional del Prado, Madrid





Sofonisba Anguissola. Retrato del rey Felipe II. Museo Nacional del Prado, Madrid





Sofonisba Anguissola. La dama del armiño. ca 1610. Pollock House, Glasgow, UK.





Sofonisba Anguissola. Retrato de joven dama de perfil. 1565.





 Sofonisba Anguissola. Retrato de Elena Anguissola. Pinacoteca de Brera, Milán





Sofonisba Anguissola. Retrato de Giulio Clovio. 1556. Colección Eugenio Malgeri, Roma





Sofonisba Anguissola. Retrato de pareja desconocida. National Trust. Attingham Park





Sofonisba Anguissola. Autorretrato pintando. 1556. Museo Lancut, Polonia





Sofonisba Anguissola. Autorretrato. 1558. Frits Lug Collection, Paris.




Este completísimo, bien documentado e interesantísimo artículo podrá ilustrar a todos aquellos que quieran saber más de la vida de Sofonisba Anguissola. De verdad muy, muy recomendable:
http://www.homines.com/arte/sofonisba_anguissola/index.htm


12 comentarios:

  1. No había leído nada de ella hasta ahora y me ha parecido muy interesante José Miguel. Le echaré un vistazo al enlace que has dejado, gracias!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo sólo conocía de Sofonisba Anguissola los cuadros que tiene en el Museo del Prado de Madrid, pero había oído muy poco de su vida tan interesante. Después tuve ocasión de tropezarme con "La partida de ajedrez" donde pinta a sus hermanas en una ocasión distendida y me gustó mucho la alegría que tramite y lo relajado del ambiente entre las niñas y fue así como leí un poco más sobre su vida. Me alegro de que te haya gustado la entrada, seguro que te encantará el enlace, ya lo verás.
      Un saludo y gracias, Sonia.

      Eliminar
  2. Gracias, José Miguel. Me gustó mucho el artículo y tener noticias de una pintora viva y muy dueña de sí en una época tan difícil para la experiencia femenina.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es agradable saber que en otros tiempo también había mujeres luchadoras y que no se resignaban a asumir los papeles que la sociedad les tenía asignados, sino que buscaban los medios de salirse con la suya y llevar una vida rica y autónoma. Gracias por tu comentario. Un saludo, María Eugenia.

      Eliminar
  3. Extraordinarios testimonios de la justificación del Arte como producto de la necesidad: solo un talento tan vocacionalmente artístico podría plasmar así la perfecta captación de la luz, el detalle, la naturalidad de la pose, los gestos y la mirada, fruto de la compenetración spicológica con los modelos, al parecer, ya bastante familiares para ella. El enlace es interesantísimo. La frase boccacciana que lo cierra, en mi opinión, no deja de ser un desafortunado comentario derivado de las frustraciones personales experimentadas con el sexo opuesto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta de esta pintora el contraste entre las obras donde pinta a sujetos de su familia, donde estos aparecen en poses naturales e interactuan con una gran riqueza de gestos y por otro lado las obras más oficiales, los retratos de las personas reales, donde la tradición representativa de la realeza se impone y deben mantener unas poses más rígidas que manifiesten su dignidad.
      Lo que más me llama la atención de Sofonisba es que hizo durante toda su vida lo que quiso, o más o menos, pero consiguió seguir llevándose bien con todos, eso muestra una extraordinaria habilidad en como manejaba las relaciones personales. Debió ser todo un personaje.

      Eliminar
  4. ¡Qué gran pintora! Gracias por este excelente articulo; no la conocía. Se puede decir que la perfección es su sello, equiparable o otros grandes de su época.

    Me encanta de estos cuadros la sonrisa irresistible de la niña del cuadro del ajedrez; la complicidad cálida de esa Dama del armiño; y la piadosa dulzura de la monja. Retratos rebosantes de humanidad. Pero ¿qué decir del niño que mira al padre con admiración y de la ternura del mismo en esas manos que los unen?

    Muy interesante. Sigo profundizando en tu enlace.

    Un saludo cordial :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El cuadro de la partida de ajedrez es el primero en el que pensé para hacer esta entrada, la risa de la niña (son sus tres hermanas jugando) y los gestos de las otras dos son naturales y frescos, algo rarísimo en la pintura de la época. Me parece que la pintora supo compaginar los géneros pictóricos al uso con una visión personal que muestra en determinadas obras. Hay que reivindicar a mujeres así, ser artista en aquel momento no es que fuera difícil, es que era casi imposible, y sin embargo ella lo hizo.

      Gracias! Un saludo :)

      Eliminar
  5. He propuesto el nombre de Sofonisba para el centro cultural de la calle Ibiza.Me parece que hay que empezar a dar relevancia a mujeres artistas tan extraordinarias como ella.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece una idea estupenda dar visibilidad a mujeres que hicieron cosas relevantes y que son un ejemplo como personas. Gracias por la información, ojalá que te acepten la idea

      Eliminar
  6. Muy buena presentación de Sofonisba Anguissola. Aquí te dejo otra con un vídeo documental por si puede ser de utilidad. Enhorabuena! https://gabrielrosselloblog.wordpress.com/2017/04/01/mujeres-en-la-historia-sofonisba-anguissola-a-la-sombra-de-miguel-angel/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha gustado mucho leer tu entrada, muy bien escrita por cierto, y gracias por el video que no había visto hasta ahora. Un saludo, Gabriel. Enhorabuena!

      Eliminar