viernes, 17 de junio de 2016

Cocina extrema: Cariño, ¡He cocinado a los niños!

Me encanta la mitología, cualquier mitología, pero en especial la mitología griega. Uno de los motivos por los que me gusta es que es una especie de máquina de reciclar historias, historias procedentes en ocasiones del cuento folklórico, otras veces relatos religiosos sobre la creación, en ocasiones etiologías que justifican costumbres y rituales, hasta elaboradas narraciones literarias de intriga, amor o heroísmo, o incluso fábulas con moraleja. De todo se puede encontrar en el crisol de la mitología.

Un hecho que es muy característico del relato mitológico es la repetición de ciertos motivos, motivos que según el contexto narrativo en que se situan pueden adquirir diferentes significados cada vez. Uno de estos motivos que siempre me ha impresionado tiene por tema el canibalismo: alguien trocea y cocina a uno o más niños y se los da a comer a un invitado, por supuesto ignorante del tipo de guisado que está a punto de comer. ¿Una muestra de barbarie y salvajismo? ¿Recuerdos de algún sacrificio humano antiquísimo? ¿Una metáfora? ¿Qué significa este motivo? Vamos con algunas historias y veamos qué sacamos en claro.





TÁNTALO

Gioacchino Assereto.Tántalo.

Tántalo es un hijo de Zeus y Pluto, rey de Frigia, o de Lidia, como Midas. De él sabemos que tenía una gran familiaridad con los dioses olímpicos, hasta el punto de que estos le invitaron a banquetear con ellos en el Olimpo, siendo acusado después de haber revelado los secretos que había visto y oído en semejante banquete y de haber incluso robado la ambrosía, un personaje de la talla y el tipo de Prometeo. En una ocasión fueron los dioses quienes vinieron a comer a casa de Tántalo y éste les sirvió a su hijo Pélope troceado y guisado como plato principal. Se dice que los dioses conocieron el engaño y se abstuvieron de comerse a Pélope; sólo Démeter, que estaba hambrienta, se zampó la paletilla y luego los dioses tuvieron que recomponerlo poniéndole un omóplato de marfil. Recompuesto y mejorado el joven llegó a ser raptado por Posidón y convertido en su amante y todavía llegará a dar mucho que hablar. Por esta y otras hazañas semejantes Tántalo es uno de los castigados célebres en el Hades: eternamente atormentado de hambre y de sed, pues está colocado bajo un árbol cuyas frutas se elevan cada vez que quiere alcanzarlas, y bajo su cintura hay agua que desaparece cada vez que ansía beber.





LICAÓN

Pieter Paul Rubens. Licaón. Museo Nacional del Prado

Era este Licaón un rey de la Arcadia, comarca pastoril y un poco atrasada de Grecia. En el relato de Ovidio éste nos lo pinta como un incrédulo y además un hombre malvado que atenta contra la ley de la hospitalidad. Cuando el padre Zeus, se disponía a hacer caer el diluvio sobre los hombres por las impiedades que oía que se cometían en la tierra, quiso con todo hacer un último intento y se personó, bajo el manto de peregrino, en la mansión de Licaón. Éste en su impiedad quiere demostrar a sus súbditos que los dioses son también mortales matando a Zeus al que ha reconocido como tal, pero antes quiere hacer una prueba de la omnisciencia divina: sacrifica a un extranjero, un moloso, y lo cuece en parte, en parte lo asa y se lo presenta como don de hospitalidad a Zeus. El dios derriba la abominable mesa y castiga al impío convirtiéndole en lobo, siendo el primer hombre-lobo del que tenemos noticia. Tras esta demostración Zeus se convence de la maldad del género humano y hace caer el diluvio.





TIESTES

Orlando Parentini. Banquete de Tiestes. Museo Gregoriano Etrusco.

Atreo y Tiestes son hijos de Pélope (está visto que hay males que se heredan de familia). Exiliados en Micenas los gemelos disputan por el trono. Atreo encuentra como señal un cordero de oro que promete sacrificar a Ártemis, en lugar de ello se lo da a su esposa Aérope para que lo esconda, mas los dioses lo castigan porque Tiestes recibe el cordero de su amante, Aérope, la ya mencionada mujer de su hermano. En la disputa por el trono trata de sorprender a su hermano con un ardid, sugiere que el que posea el cordero de oro sea el rey. Atreo pensando ser él el poseedor, accede y entonces Tiestes presenta el cordero. Entonces Atreo por inspiración de Hermes hace decir a su hermano en medio de su soberbia que le devolverá el trono cuando el sol gire al revés, cosa que Zeus hace que suceda y así Atreo recupera el trono. Finalmente Atreo, como venganza del adulterio de Tiestes con Aérope, invita a Tiestes a un banquete donde trocea y cocina a sus hijos. Sólo cuando éste ya ha comido le muestra las cabezas y los pies de los niños. Tiestes le maldice y los dioses escucharán su maldición, pues si Atreo será padre de Agamenón, Tiestes lo será de Egisto, ya se sabe, todo queda en familia...





PROCNE

Pieter Paul Rubens. Mito de Procne y Filomela. Museo Nacional del Prado.

De Procne sabemos que era hija del rey de Atenas y que su padre la casó con el rey de Tracia, Tereo. El matrimonio tiene un hijo Itis, y parece un matrimonio ni más ni menos feliz que cualquier otro. Llegado el momento Procne siente nostalgia de su hermana Filomela y pide a su marido que la traiga con ella o que la deje a ella ir a visitarla. El marido accede y va a Atenas a pedir al anciano rey que le deje llevarse a Filomela consigo para dar gusto a su esposa. El rey accede, pero algo terrible va a pasar. Ovidio nos dice que "no de otro modo se encendió Tereo al ver a la joven que cuando se enciende fuego debajo de las espigas que blanquean". Tereo concibe una pasión impía por Filomela y nada más llegar a Tracia se la lleva a un caserío donde la viola. Cuando ella amenaza con pregonar su deshonra a los cuatro vientos, Tereo le corta la lengua y la deja encerrada en aquel lugar. A su esposa le dirá que la joven ha muerto y ahí queda la cosa por el momento, pero Filomela ingenia un modo de contar lo sucedido a su hermana: teje un tapiz donde se narra todo el estupro y lo envía con una esclava a su hermana. Procne enterada libera a su hermana y trama su venganza: sacrifica a su hijo Itis y entre las dos hermanas lo cocinan y lo dan de comer a Tereo, quien demasiado tarde averigua qué es lo que había comido. Enfurecido persigue a las hermanas que huyen volando, pues se han convertido en aves, Filomela en ruiseñor, Procne en golondrina. También Tereo se convertirá en un ave, la abubilla, un ave de mal agüero que come carroña.




P. S. Explicar el significado de las historias es como explicar los chistes: no tiene gracia. De todos modos es curioso que el motivo que en la historia de Tántalo tiene los visos de recordar, seguramente de un modo que los propios mitógrafos habían ya olvidado, un rito de iniciación chamánico (el iniciado contempla su propia muerte y despedazamiento, incluso su consumo por los dioses para renacer como un homo divinus), en el de Licaón ya se nos relata como una infracción contra la ley de la hospitalidad, o bien con un resabio evemerista, y en las otras dos historias forma parte de una bárbara venganza, convirtiéndolo en un tema de novela de horror. En un motivo como éste se puede apreciar bien la transición del mito como explicación de determinadas prácticas rituales o de un cierto misterio de fe, hasta convertirse en un relato meramente literario en el sentido que hoy le damos a este término.





2 comentarios:

  1. Tus pedagógicas explicaciones alegóricas de los cuadros me recuerdan - evidentemente por deformación profesional - a la más truculenta de las tragedias shakesperianas, "Tito Andrónico", basada precisamente en el mito ovidiano, como eficaz recurso para mostrar la necesaria lección moral: hay que atajar la violencia para restablecer la paz y la justicia. Este era el consuelo de los acongojados espectadores de una de las muchas obras terroríficas que se representaban en la época isabelina utilizando sangre de cerdo para simular la humana. Como suele ocurrir, los clásicos fueron los Creadores por excelencia.

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    1. Bueno, en realidad se podría decir que son los cuadros los que en esta ocasión ilustran los mitos respectivos. Te diré que me fascinan las variaciones, tanto en música, como en pintura, y también en literatura, que un mismo o similar elemento tenga esa capacidad para transformarse y mutar según el contexto de modo que adquiera significados diferentes es un aspecto del arte que me intriga mucho. En este caso el rocambolesco tema de un ser humano que es servido como comida en un extraño tipo de banquete (¿una prueba?) a otro ser humano y los distintos significados que ese macabro tema adquiere según sus contextos narrativos me parece apasionante.

      Es curioso, Tito Andrónico es una obra que también me gusta mucho y llama la atención ese gusto de los isabelinos por las obras donde literalmente muere hasta el apuntador, no sé si la moraleja es una excusa o más bien un recordatorio de lo que sus contemporáneos tenían demasiado cerca en el tiempo, y de lo que les podía psar si el gobierno de su graciosa majestad dejase de protegerles.

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