jueves, 2 de junio de 2016

Julio Larraz

Hace mucho tiempo, casi desde que comencé a editar este blog, que deseaba publicar una entrada sobre Julio Larraz (La Habana, Cuba 1944). Su pintura es de las que proporcionan un auténtico placer visual, uno se asoma a las imágenes que este pintor cubano crea y parece que le conducen a un universo con más intensidad,  siempre me ha gustado su colorido fuerte y saturado, sus preciosos azules, ese mar tan presente en su obra, me gusta su sencillez formal, o mejor dicho, su eficacia, que le hace un narrador extraordinario, va al grano, sus escenas cuentan con precisión ejemplar historias, intrigantes, ambiguas, la imagen es un gancho hacia la fantasía. Pintor figurativo, que no realista, Larraz no quiere retratar tal o cual paisaje, a tal o cual personaje, Larraz monta en su imaginación sus escenas, sus cuadros son a menudo, como las frases iniciales de un libro, una incitación al viaje.

Este pintor nacido en La Habana, hijo de un editor de periódicos que, desilusionado con el régimen castrista, emigró a los Estados Unidos en 1961, comenzó su carrera en New York dibujando caricaturas políticas para los principales periódicos, lo que le conectó desde sus inicios con la política, tema que nunca abandonará su área de intereses, tras un tiempo en esta actividad decide intentar pintar y con la ayuda de amigos pintores, como David Levine y Burton Silverman, adquiere los rudimentos de la técnica pictórica (aunque, como él mismo reconoce, su formación es en gran parte autodidacta) y de ahí surgieron los contactos necesarios para empezar a exponer. Su primera exposición individual tiene lugar en las Pyramid Galleries de Washington en 1971.

Cuando empezó su carrera pictórica la pintura abstracta estaba en los Estados Unidos en toda su fuerza y la pintura figurativa estaba prohibida por la crítica, que la consideraba un "arte degenerado" (¿de qué nos suena eso?), él sin embargo quiso ser desde el principio un pintor realista, remontar a contracorriente, como los salmones, pensó, "se supone que esto es lo que no debo hacer, estupendo, pues esto es justo lo que voy a hacer", como ha reconocido en una entrevista. Según parece fue una decisión correcta, porque desde sus inicios el éxito de público le ha seguido en toda su carrera. Julio Larraz ha vivido en México, en París, en Florencia, en Miami, es un ciudadano del mundo que va donde le lleva el trabajo y que expone regularmente con las más prestigiosas galerías, como la Malborough británica o la Contini de Venecia o la Ascaso Gallery de Miami, entre otras. En su ya larga trayectoria ha acumulado numerosísimos galardones americanos e internacionales.

En esta extensa obra se reencuentran determinados temas que a lo largo de los años van marcando una trayectoria artística y mental, la política es uno de esos temas, y es entonces cuando su pintura, normalmente clara y diáfana, se entenebrece, vuelve el caricaturista que traza un retrato inmisericorde de los poderosos, de esos saurios que nos gobiernan desde sus lujosos despachos, aquí el cubano que tuvo que exiliarse de su Cuba natal afila su crítica contra esos dictadores latinoamericanos, por desgracia tan frecuentes. Otro gran tema que recorre la obra de Larraz es el eros, siempre de un modo, creo observar, ligeramente irónico, sus escenas eróticas complacen y son bellas y sensuales, pero siempre hay como un punto de reticencia, de distanciamiento o de humor.
 
Sin embargo yo diría que el gran tema de Julio Larraz es la mar. Parece, por lo que he leído, que es un navegante asiduo, no sé si de largas o cortas travesías, pero en cualquier caso tiene inoculado en la sangre el virus del mar, me recuerda a mi amigo el también pintor y también navegante, Martín Alía, los óleos de tema marino de Julio Larraz son los más gozosos, vitales, plenos y optimistas de su obra, cuando toca tierra nos cuenta historias enigmáticas o inquietantes,  pero cuando sale al mar vuelve a respirar el aire salino y excitante, vuelve a experimentar y transmitir el gozo del sol, del viento sobre la vela, la mirada se le llena de azul, de brillos, de espumas.



A mi compañero y amigo Martín Alía Alía.



 Julio Larraz. Dream, Children Please, 2004.





  Julio Larraz. Amalfi, 1996.





  Julio Larraz. En Cuba, 2000.





 Julio Larraz.  The Big Fish.





 Julio Larraz. Swimmer, 2006.





 Julio Larraz. Sicilia Catania.





  Julio Larraz. The house of the tragic poet, 2004.





  Julio Larraz. Punta Agravox, 2011.





  Julio Larraz. Il mar Tirreno a Cumae, 2012.





  Julio Larraz. Emperor & Slave, 2000.





 Julio Larraz. Meeting in Alexandria, 2009.





  Julio Larraz. Smoking Room, 2009.





  Julio Larraz. Dreaming of Delacroix, 2001.





  Julio Larraz. Casanova, 1987.





  Julio Larraz. His Last Dream 29 July, 2010.





  Julio Larraz. For you, Anaxagoras.





 Julio Larraz. Mirage.











 Julio Larraz. Mr. War, 2006.





 Julio Larraz. The age of reason, 2001.





  Julio Larraz. Dress Rehearsal, 2001.





  Julio Larraz. Brigadier General Andrés Malacara, premio Lenin de la Paz, 2005.





  Julio Larraz. Mariner Odysseus, 2005.





 Julio Larraz. Raining Stars, 2011.




Para saber más acerca de Julio Larraz:

6 comentarios:

  1. Efectivamente, sus temas marinos reflejan una sensibilidad exquisita. El primero me ha hechizado: en directo debe de tener un efecto embriagador para el espíritu. En cambio, las solitarias figuras de varios cuadros me han recordado la pintura de Hopper, en la que siempre he visto el reflejo de la soledad con mayúsculas. Solo un genio puede ser capaz de trasmitir sensaciones tan profundas, lo cual es todo un reto en estos tiempos en los que lo artístico se considera prescindible, olvidando nuestra natural inclinación al refinamiento espiritual mediante el arte, la religión o el amor.
    Reflexiones aparte, tengo que darte la razón sobre el tema de la conversación mantenida esta mañana: esas familiares escenas marinas solo puede captarlas quien tiene al mar por compañero de alegrías y fatigas. ¡Y, si no, que se lo digan a Martín!

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    1. Es curioso, en efecto a Julio Larraz lo han comparado con alguna frecuencia con Hopper, esos personajes solitarios de Hopper aparecen a veces aquí también. Hay como dos caras en la pintura de este cubano, una clara, gozosa, sensual, y otra algo mas oscura, de personajes inquietantes o meramente solitarios, lo que no cabe duda es de que es una pintura que transmite emociones, además de lo enigmático de algunas de sus escenas contribuye a ello su fuerte colorido y sus grandes formatos. Como bien dices en directo debe ser una experiencia importante. Yo por mi parte estoy enamorado de sus azules, no me importaría nada tener algún cuadro suyo, creo que no me cansaría de mirarlo, aunque los pobres me parece que nos tendremos que contentar con disfrutar de él "en diferido".

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  2. Magnífico pintor que domina la luz, el color y el dibujo. Sorprendentes composiciones y encuadres. Blancos luminosos y azules purísimos. Como apuntas seguro que es navegante, sólo así se entiende sus visiones de la mar, de la Costa, islas y acantilados . Y la luz, podría decirse que es un pintor de la Costa Blanca alicantina: blancos y azules...
    Un pintor inclasificable y muy personal que sabe unir la belleza y la crítica de forma magistral.
    Felicidades otra vez y muchas gracias por tu dedicatoria. Un abrazo

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    1. Julio Larraz tiene muchas de las cualidades que hacen que a uno le guste su pintura: un uso del color intenso, desinhibido y alegre, unos encuadres sorprendentes, el hecho de que cada cuadro sea en sí mismo una historia, como si fuese una viñeta, pero sobre todo, trasmite la sensación de ser alguien que disfruta pintando, es decir, disfruta del hecho físico de extender la pintura en el lienzo, de crear escenas coloridas y vivaces, es un pintor que me encanta, y que me recuerda mucho a tí, por eso la dedicatoria, entre otras cosas. Un abrazo

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  3. Qué puedo decir que no hayas dicho. A mí con la pintura, me pasa como con la escritura, hay veces que no encuentro las palabras. No he tenido la oportunidad de ver en directo nada suyo, pero la muestra que nos traes es exquisita. Sí, hay belleza en su obra.
    Gracias por encontrar belleza y el acierto de invitarnos a mirarla.

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    1. Sí, la aspiración, el amor por la belleza no es un atavismo cursi del pasado, ni la obra de arte un mero adorno para las paredes de la burguesía, todo ser humano aspira a la belleza, la busca y trata de trasmitirla, eso nos hace mejores en cierto modo, porque, como dijo el poeta, beauty is truth, truth beauty, eso es todo lo que sabemos y todo lo que
      necesitamos saber...

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