lunes, 1 de agosto de 2016

Vicente Carducho, un italiano muy español

Hay una perversión  producida por el nacionalismo en la Historia del Arte que consiste en decidir que arte español es aquel, y sólo aquel, que ha sido producido por artistas nacidos en España. Esto hace que se reivindique como artistas españoles a personajes como Picasso, que vivió la mayor parte de su vida en Francia, y cuyas influencias y medio artístico no tienen nada de españoles, pero en cambio se pase de largo ante una figura como Vicente Carducho, que vivió y trabajó casi toda su vida en España, por el hecho de no haber tenido la suerte de nacer en Madrid o en Albacete, sino en Florencia. Lo malo de esto no es el hecho de colocar a fulano o a mengano en esta o en aquella casillita, que eso da igual, lo malo es que a veces, y es lo que ocurre con el pintor que ahora nos ocupa, se queda en tierra de nadie, fuera de la historia de la pintura española y fuera de la historia de la pintura italiana, lo que es una notoria injusticia.

La monarquía de los Austrias, y esto es lo que se debe comprender, no era una monarquía española, era un imperio europeo multinacional. Tanto en las armas, como en las finanzas o en las artes, la monarquía empleaba a una pléyade de servidores que acudían de todas partes de Europa: sus banqueros eran genoveses, portugueses, flamencos o alemanes, sus mandos militares incluían apellidos como los Espínola, los Saboya, los Doria, los Borbón o los Farnesio, mientras que los artistas de Italia, los Países Bajos y Alemania concurrían y competían con los españoles por los encargos regios.

Así es como llega un grupo de italianos, Federico Zucchero, y los hermanos Bartolomé y Vincenzo Carduccio, a Madrid, en concreto al Escorial, donde el rey Felipe II está decorando el nuevo monasterio-palacio y hay encargos para todos. Esta troupe de pintores se encargarán de la decoración de la capilla del monasterio en el estilo del manierismo postrenacentista que estaba de moda en Florencia por aquel tiempo. Zucchero volverá luego a Italia para fundar la Academia de san Luca, pero los hemanos Carducci se quedarán en España, donde pronto va a recibir numerosos encargos y donde van a llegar a ser, un hemano después del otro, pintores de cámara del rey Felipe III.

Vicente Carducho (Florencia 1576 - Madrid 1638) sintoniza bien con el gusto de su público, tanto aristocrático como religioso, y recibe numerosos encargos, llegando a montar un rentable y nutrido taller en la calle de Atocha para satisfacer la elevada demanda. Goza de la protección del Duque de Lerma, pero a su caída consigue mantener su posición bajo Felipe IV, como muestra haber sido el pintor que más encargos recibe para la decoración del Salón de Reinos en el palacio del Buen Retiro. En su tiempo es un pintor de la fama e importancia de Velázquez. Además de pintor es un culto e influyente tratadista que publica obras de referencia como sus "Diálogos de la Pintura", de 1633, y es amigo de intelectuales como Lope de Vega o don Luis de Góngora.

Sin embargo la obra más importante de Vicente Carducho es la serie de cuadros que va a realizar entre 1626 y 1632, en plena madurez artística, para la Cartuja de El Paular por encargo de su prior, Juan de Baeza, quien le solicita la realización de 56 grandes lienzos para decorar el claustro del monasterio. El prior le detalla los temas que deberán tratar los lienzos, sobre la vida de san Bruno, fundador de la Cartuja, o diversos episodios de la historia de la orden: milagros de algunos de sus santos o escenas de martirio. Por esta obra recibirá la impresionante cifra de 130.000 reales, una fortuna.

De los 56 cuadros hoy quedan 54, lo que es un milagro dadas las vicisitudes y la dispersión de las obras desde la Desamortización. En la actualidad las obras han sido de nuevo reunidas y restauradas por el Museo del Prado y desde 2011 se muestran de nuevo en la ubicación para la que fueron pintadas: el monasterio de Santa María del Paular, en Rascafría.

De esta larga serie he escogido aquí sólo veinte obras como muestra del extraordinario talento artístico de Vicente Carducho. El pintor se manifiesta en ellas en la plenitud de su saber artístico, su praxis es consciente continuación de los maestros del clasicismo italiano, en la colocación armónica de las figuras gusta de la simetría y dota a la figura humana de una cierta monumentalidad escultórica, rehuyendo deliberadamente el excesivo naturalismo de Caravaggio, aunque aprovecha sus enseñanzas, en especial en el uso de la luz, allí donde le conviene. En el empleo del color se muestra influido por los venecianos, si bien en su gusto por los fondos arquitectónicos o por la composición geométrica se manifiestan sus orígenes toscanos. En todos los casos se ciñe a los modos de representación avalados por la tradición y trata a sus sujetos con dignidad y elevación, conforme a un ideale de belleza clasicista, su destreza en la composición de escenas complejas es notable. 

Creo que la serie de lienzos de El Paular constituye por sí misma uno de los monumentos más importantes de toda la pintura española. Es ya hora de restituir a este gran pintor español de origen italiano al lugar que merece en la historia de nuestra pintura, en la liga de los grandes, junto con el Greco, Ribera, Zurbarán, Velazquez o Murillo.




Vicente Carducho. La conversión de San Bruno ante el cadáver de Diocres.




Vicente Carducho. San Bruno se despide de San Hugo antes de su viaje a Roma.




Vicente Carducho. San Bruno despide a San Hugo.




Vicente Carducho. El prior Bosón resucita a un albañil.




Vicente Carducho. La aparición de Basilio de Borgoña a su discípulo Hugo de Lincoln.




Vicente Carducho. La observancia de la regla cartuja más allá de la muerte.




Vicente Carducho. Muerte del venerable Odón de Novara.




Vicente Carducho. La aparición de la Virgen a un hermano cartujo.




Vicente Carducho. Muerte de San Bruno.




Vicente Carducho. El milagro del manatial.




Vicente Carducho. Esteban de Chatillon, obispo de Die, predicando al pueblo.




Vicente Carducho. La humildad del conde Guillermo II de Nevers.




Vicente Carducho. Incendio en la cartuja de Praga y persecución de los cartujos.




Vicente Carducho. Martirio de los padres John Rochester y James Walwort.




Vicente Carducho. Martirio de los priores de las cartujas de Londres, Nottingham y Axholme.




Vicente Carducho. Prisión y muerte de los diez miembros de la cartuja de Londres.




Vicente Carducho. El martirio de tres cartujos en la cartuja de Londres.




Vicente Carducho. La visión de San Hugo, obispo de Grenoble.




Vicente Carducho. La fuente milagrosa de la tumba de San Bruno.




Vicente Carducho. La Virgen, acompañada de San José y San Juan Bautista, ampara bajo su manto a la orden cartuja.



Para ver toda la serie al completo les recomiendo este excelente blog: Gabitos
Para conocer más sobre la biografía y ver las obras en gran formato: Museo del Prado/Vicente Carducho




3 comentarios:

  1. Absoluto desconocedor de este pintor. Son tantísimos los que están ahí, en los pliegues de la historia, ensombrecidos por el genio de unos, pero también, como resaltas en la entrada, por no tener una "patria" donde encasillarlos.
    Se te debe el mérito de arrojar luz sobre estas partes oscuras, que no debieran estarlo.

    Un saludo, y espero que estés pasando un feliz verano. Yo, a ver si lo empiezo...

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    1. La verdad es que yo apenas había oído nada sobre Carducho, lo único que recuerdo haber visto son los cuadros de batallas que hizo para el Salón de Reinos, que están en el Prado. Por otra parte a la cartuja del Paular sólo he ido hace mil años cuando era crío y vivíamos en Madrid, de manera que esta serie no he tenido ocasión de verla en directo, cosa a la que pienso poner remedio en algún viaje veraniego. Me daba rabia que un pintor con mucho mérito como éste ni sea reivindicado por los que escriben la historia del arte italiano porque hizo toda su obra en España, ni por los españoles, porque no ha nacido aquí, son esos pliegues que te ocultan y te dejan fuera de juego.

      Te deseo que tengas un muy buen verano, ¿te vas a Francia como otros años? yo he estado por Castilla escalando castillos y comiendo lechazo, un placer.

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    2. Pues no, este año sólo una breve escapadita a Madrid para ver las exposiciones de El Bosco y Caravaggio. He estado de obras, de ahí que el verano esté empezando para mí.

      Saludos, envidio ese viajecito por la ancha Castilla.

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