viernes, 23 de septiembre de 2016

La burra de Balaam

Hace poco estuve en Madrid de fin de semana y aproveché para visitar la exposición que bajo el título "De Caravaggio a Bernini: Obras maestras del Seicento italiano en las colecciones reales" se puede ver en el Palacio de Oriente hasta el próximo 16 de octubre. La exposición contiene una buena cantidad de pinturas muy dignas de verse, de autores como Velázquez, Ribera, Caravaggio, Giordano o Reni, además de otros artistas menos conocidos pero no menos interesantes. 

El cuadro del que deseo hablarles en esta entrada es uno muy bello del pintor napolitano Luca Giordano, artista que en los reinados de Felipe IV y Carlos II pintó mucho y muy bien en la villa y Corte, e influenció a los pintores de la escuela madrileña de la segunda mitad del XVII, como Francisco Rizzi o Claudio Coello entre otros. Este cuadro fue pintado entre 1665 y 1666 y tiene por título "La burra de Balaam". 

Si ustedes se fijan en la pintura verdaderamente lo que primero atrae la atención y lo que está pintado con más realismo y cuidado es la burra, su rostro en particular. El resto está subordinado, tanto el anciano que la golpea  quien, siguiendo los cánones del tenebrismo post-caravaggista, queda medio en sombras, como el ángel, que por su parte está pintado de un modo muy convencional con su aspecto andrógino y una cierta blandura. La burra es la absoluta protagonista del cuadro. Eso muestra lo gran artista que era Luca Giordano, como buen narrador, va a contarnos lo importante de la historia. 

La historia de Balaam y su burra hoy no la conocen ya ni los curas, pero en los tiempos en que el cuadro fue pintado debía ser algo más familiar para unos espectadores provistos de una cultura cristiana y por tanto bíblica más extensa -e intensa- que la nuestra. Como la historia es interesantísima les introduzco el contexto y copio a continuación el pasaje bíblico. 

El relato pertenece al libro de los NÚMEROS 22: El pueblo de Israel, en su largo peregrinar por el desierto hacia la tierra prometida, ha llegado finalmente a la tierra de Moab, cuyo rey, al ver a un pueblo tan numeroso en sus tierras, ante tal avalancha de inmigrantes temió que "Esa multitud va a devorar nuestros confines como devora un buey la hierba del campo". Así pues hizo el rey llamar a Balaam, el profeta, para que maldijese al pueblo de Israel, "pues sé que es bendito aquel a quien tú bendices y maldito aquel a quien maldices tú". Balaam ora a Yavé y Éste le dice que no vaya porque el pueblo de Israel es siempre bendito en su presencia, pero los mensajeros del rey tanto y tanto le insisten que Balaam finalmente va al encuentro del rey con intención de maldecir a Israel.... 

A partir de aquí copio al autor del texto bíblico (Números 22, 21-32) "Levantóse Balaam y aparejó su burra y se fue con los príncipes de Moab, pero Dios estaba indignado de que fuese y el ángel de Yavé se puso delante de él en el camino para cerrarle el paso. Iba Balaam sobre su asna y llevaba consigo a dos de sus criados. El asna, al ver el ángel parado en el camino con la espada desenvainada en la mano, se salió del camino y echó por el campo, y Balaam se puso a fustigarla para retraerla al camino. Entonces el ángel se puso en una estrechura entre las viñas, entre pared de un lado y pared de otro; y al verle el asna, echóse contra una de las paredes, cogiendo entre ella y la pared la pierna de Balaam. Este se puso de nuevo  a fustigarla. El ángel de Yavé volvió a ponerse en una angostura, de donde ni a derecha ni a izquierda podía desviarse; y al verle el asna se echó debajo de Balaam, quien enfurecido la fustigó más. Abrió entonces Yavé la boca del asna, que dijo a Balaam: "¿Qué te he hecho yo para que por tres veces me hayas fustigado?" Y Balaam respondió: "¿Por qué te burlas de mí? Si tuviera a mano una espada, ahora mismo te mataría" Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Tú me has montado desde que yo soy tuya hasta hoy ¿Te he hecho yo nunca cosa semejante? Y él respondió: "No". Entonces abrió Yavé los ojos a Balaam y vio al ángel, que estaba en el camino con la espada desenvainada en la mano."

Finalmente Balaam comprende que el pueblo de Israel es grato a Dios y desiste de su sacrílego propósito y sólo usa su verbo profético para, como le ordena Yavé, bendecir al pueblo elegido. Pero en esta ocasión lo que me interesa de esta preciosa historia es la parte de la pobre burra, que se nos muestra como más sabia que el hombre, ya que ve lo que éste en su obstinación no puede ver y con mejor corazón, ya que abnegadamente intenta salvar a su dueño por tres veces, sólo para ser fustigada en recompensa otras tres veces, hasta que Dios la hace hablar para recriminar a su amo el injusto trato.

Ahora seguro que vuelven a mirar la pintura de Luca Giordano con otros ojos. Esa burra tan expresiva ¡está hablando! Si los animales hablaran, qué de cosas dirían ¿No? Seguro que muchas serían más sensatas y más dignas de escucharse que las infinitas tonterías que nuestros congéneres humanos dicen, y dicen, y vuelven a decir...







 Luca Giordano. La burra de Balaam, 1665-66. Colecciones Reales. Patrimonio Nacional






 Luca Giordano. La burra de Balaam, 1665-66. Colecciones Reales. Patrimonio Nacional. Detalle.




"De Caravaggio a Bernini. Obras maestras del Seicento italiano en las colecciones reales".
Exposición temporal. Madrid, Palacio de Oriente, del l7 de junio al 16 de octubre de 2016.
Este es el vínculo al  microsite de la exposición: De Caravaggio a Bernini



4 comentarios:

  1. Como siempre, antes de nada mi felicitación por el estilo, la exposición y sobre todo, el "fondo".
    Cuando describe el relato bíblico contenido en el libro de los NÚMEROS 22, hace una inteligentísima alusión a la crítica actual de los países occidentales -principalmente los europeos, más afectados- sobre la AVALANCHA DE INMIGRANTES que trae desconcertadas a las clases políticas que nos gobiernan.
    Muy sutil, don José Miguel, y adecuado para una lectura entre líneas de sus lectores, no precisamente de los que se quedan con el tema gráfico, que también es excelente.
    Estos movimientos demográficos que están teniendo lugar, motivados en algunos casos por guerras, hambrunas e injustos desequilibrios económicos no propios de un siglo XXI, van a requerir más de un ángel con espada desenvainada y un Yavhé que ponga orden en el caos que se avecina.

    Un placer leerle. SALUDOS

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    1. En realidad lo que le pasa al rey de los moabitas es que viven ellos tan tranquilos en sus fértiles tierras y hete aquí que se les viene encima una multitud de hebreos desharrapados provenientes de vaya usted a saber dónde y a los moabitas les entra el lógico y excusable temor de qué va a pasar con tanto inmigrante, si podrán convivir o si van a ser anegados por la marea migratoria.

      Si se fija usted, lo mismo que nos ocurre hoy a nosotros con los inmigrantes sirios, o eritreos, o sudaneses, etc, etc, que huyendo de unas realidades de guerra o de pobreza extrema vienen a nuestras tierras. No hay soluciones fáciles a un problema de semejantes dimensiones, uno puede comprender y ponerse en la piel del rey de Moab, sin embargo Yavé les impide, por medio de Balaam, que se cierren al pueblo de Israel, les está indicando que el camino del miedo, de la insolidaridad no es el adecuado, ése es un mensaje que sigue siendo válido hoy para nosotros: no podemos cerrar nuestras puertas y nuestros corazones a personas que lo han perdido todo, que están en una extrema necesidad, algo hay que hacer.

      Es verdad que hay muchos riesgos, entre ellos el hecho de que entre los inmigrantes, como en cualquier colectivo humano, no todos los gatos son pardos, pero si nuestros valores son los propios de una cultura humanista no podemos dejar a seres humanos en la cuneta, de que sepamos afrontar este reto con ingenio y con corazón depende lo que Europa va a ser en el siglo XXI. Que Yavé nos ayude.

      Un saludo y muchas gracias

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    2. Usted habla de resolver el reto con ingenio y corazón porque su alma es noble y posee una formación solidaria y una educación profundamente humana, pero el problema tiene otra cara: el Imperio Romano hubo de retroceder tanto en Oriente como Occidente ante el empuje de las hordas que le invadieron por el Este provenientes de unas empobrecidas estepas asiáticas y que arrasaron con cuanto encontraron a su paso. Aquello propició la llegada de la oscura Edad Media.
      Napoleón también avisó de futuros movimientos migratorios procedentes del Asia y ante los que no iban a valer murallas ni baluartes defensivos -su pensamiento, equivocado políticamente, ponía énfasis en lo meramente militar y estratégico- y como otros pensadores más cercanos en el tiempo, afirmó que los pueblos que desconocen su Historia son los que yerran y tropiezan siempre en la misma piedra.
      Estoy con Usted: "¡Que Dios nos ayude!"

      Le deseo un feliz curso académico y ánimos para seguir motivándonos con estas páginas.

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  2. Mi más sincera admiración hacia tan exquisita disertación. Felicidades a ambos.

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