viernes, 10 de febrero de 2017

Luces del extremo Norte III. Camille Seaman

No puedo acabar mi periplo por el extremo Norte sin mostrar las bellísimas fotografías de Camille Seaman (1969). Sus series The Last Iceberg son un himno, una apasionada declaración de amor a una Naturaleza amenazada. Los Icebergs, como las grandes ballenas, son hoy una especie en peligro de extinción, quién sabe, quizás Seaman al fotografiar estos grandes Leviatanes helados esté intentando preservar para la posteridad al menos su imagen, para poder algún día decirles a nuestros nietos: Así eran de bellos. Para que los venideros, que acaso no lleguen ya a ver estas gigantescas moles surcando los mares, puedan al menos recordarlos al mirar sus fotografías. 

Ojalá que no sea así, ojalá lleguemos a tiempo, pero hay indudablemente algo de despedida en estas fotos, antes decía un himno, más bien un canto del cisne. El calentamiento global disminuye cada año la capa de hielo, tanto en la Antártida como en Groenlandia, la banquisa de hielo mengua cada año; es un hecho: según datos de la Agencia Espacial Europea el sur de la península antártica pierde 60 Km3 de hielo al año desde 2009 por el calentamiento de los océanos. En este contexto la obra de Camille Seaman, además de su extraodinaria belleza como obra artística, adquiere un valor de testimonio, de denuncia que nos conmina a actuar. 

A veces, cuando se habla de las catastróficas consecuencias del cambio climático, se suele incidir, como es lógico, en las letales consecuencias que tendrá para la especie humana, otros, los animalistas, denuncian que estamos viviendo la era de la Gran Extinción, miles de especies desaparecen cada día y nos quedamos cada vez más solos en el planeta. 

Sin embargo Seaman ha sabido llegar aún más lejos, ha sabido percibir que hay además otras cosas, como los Icebergs, que también merecen perdurar y que no deben desaparecer. Estaríamos tentados de decir ¿qué es un trozo de hielo frente a la posible desaparición de los seres humanos? Todo cuenta en la Creación de Dios y nada debería poder arrogarse ser más valioso que nada, desde el microorganismo hasta el ser humano, desde los volcanes hasta los Icebergs, todo contribuye en la economía de Gaia, nuestro amado planeta viviente.






 Stranded Iceberg I (Horizontal). Cape Bird, Antarctica, December 25, 2006.





 Stranded Icebergs Detail II. Cape Bird, Antarctica, December 25, 2006.





 Iceberg in the Evening, Greenland, 2012.





 Falling Down Iceberg. Antarctica, December 3, 2007.





 Breaching Iceberg. Greenland, August 8, 2008.





 Iceberg with Seal Blood. Qassiarsuq, West Greenland, September 2009.





 The Cloud Makers (Detail) I. Antarctic Sound, Antarctica, February 2010.





 The Shape of Things to Come II. Antarctic Sound, Antarctica, February 2010.





 The Shape of Things to Come. Antarctic Sound, Antarctica, February 2010.





 There is a Crack in Evereything. Antarctic Sound, Antarctica, February 2010.





 Grand Pinnacle Iceberg. East Geenland. September 2006.





 Sun Dimpled Iceberg in Errera Channel, Antarctic Peninsula, December 2007.





 Giant Non-Tabular (Wedge) Iceberg, Weddel Sea, Antarctica, December 2005.





 Death is Not the End. Antarctic Peninsula, December 2008.





 Lost at Sea. West Geenland, August 2009.





 Rouded Bergy Beat. Antarctic Peninsula, February 2010.





 Tabular Iceberg Detail. Antarctic Sound, Antarctica, February 2010.





 Floating Icebergs in Drift Ice II, Ross Sea, Antarctica, December 2007.





 Bottoms Up. Qassiarsuq, Greenland, September 2009.





Iceberg at Sunset. West Greenland, August 2009.


Para conocer mejor la obra de esta extraordinaria fotógrafa americana, nada mejor que su propia página web donde están los portfolios de todas sus series:
Camille Seaman Portfolios

También es muy recomendable este vínculo a una página muy completa sobre la obra de esta artista:
http://www.soulcatcherstudio.com/artists/seaman.html



6 comentarios:

  1. Preciosas fotografías, gracias por descubrírmelas. En ellas he visto la inspiración arquitectónica de la ópera de Oslo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes razón, no había establecido yo la conexión, había visto la ópera de Oslo en fotos, pero no me había fijado.

      La verdad es que las fotos de esta mujer me gustan muchísimo (la primera la tengo de fondo de pantalla en mi ordenador desde hace años), pero sobre todo me da una gran envidia el hecho de que ella ha estado allí, ha visto esos icebergs de cerca y ha podido sentir lo que debe ser navegar cerca de una mole semejante...tú que navegas lo puedes entender.

      Eliminar
  2. Viendo estas impactantes fotografías es inevitable experimentar esos sentimientos. Ahora entiendo las palabras de Anacarsis, formuladas en el siglo VI a.C.: "Hay tres clases de hombres: los vivos, los muertos, y los que van por el mar". El bagaje emocional de los últimos debe de ser la punta del inmenso iceberg que enriquece su vida interior.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta la frase de Anacarsis situando a los navegantes en un lugar intermedio entre los vivos y los muertos, me suena a lo del Holandés errante, como un alma en pena por los mares... Es curioso que estas imágenes a mí me inspiran una gran serenidad, y sin embargo imagino que en esos mares australes, tan llenos de tormentas repentinas y tan duros a la navegación, el encuentro con uno de estos icebergs no debe ser precisamente venturoso para el navegante, sobre todo si le surge de improviso entre la niebla o en medio de un oleaje que empuja la nave contra la pared de hielo, debe ser algo terrible, lo cual no le quita ni un ápice de belleza ¿no crees?

      Eliminar
  3. Nunca unas fotografías tan serenas y sus acertados comentarios -sin estridencias-, podían decir más sobre el tema de la futura desaparición de las elegantes masas de hielo que surcan los océanos de esta Tierra, abocada a un SUICIDIO COLECTIVO.
    Producir para tirar, innovar tecnológicamente consumiendo recursos irreemplazables, grandes brechas sociales entre milmillonarios y una mayoría indigente..., todo ello auspiciado por nuevos personajes "iluminados" como el inculto e inepto Mr. Trump, para desgracia del Planeta, nuevo presidente de EE.UU.

    Ojalá su sereno artículo, plagado de bellísimas imágenes, sirva de gota de agua que en su expansión, logre un día la formación de otros mares donde de nuevo vuelvan a deslizarse esas moles de hielo.

    Un abrazo,
    gonzalo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desgraciadamente unas pocas palabras escritas en un blog (que es lo que más se parece a aquel "in vento et in rapida aqua" donde decía Catulo que debían escribirse las promesas que la amada le hacía a su enamorado) no cambiarán de rumbo un asunto tan grave y tan amenazador como el cambio climático, y menos si en el país más poderoso de la tierra (y uno de los que más contribuyen a su estado actual de degradación) llega al poder un sujeto como Mr. Trump. Espero que muchas de las idioteces que ha dicho en su campaña sean eso: bravatas y promesas hueras de campaña, y que luego en la realidad del gobierno sea capaz de asesorarse un poco más sensatamente, si los EEUU se salen del tratado de Kyoto habremos tirado un montón de esfuerzos a la basura y estaremos un paso más cerca del abismo... le reconozco que este asunto me preocupa mucho y no soy precisamente optimista, no creo que vayamos a cambiar nuestro modo de vida, sencillamente es más sencillo seguir igual hasta que sea demasiado tarde.

      De todos modos me consuela contemplar las imágenes de Camille Seaman, su belleza es un recordatorio de lo que debería ser sagrado para nosotros, quizás algún día podamos volver hacia esa comprensión de la Naturaleza como un gran organismo vivo y santo que merece nuestro respeto y veneración.

      Un abrazo
      J. Miguel

      Eliminar