domingo, 16 de abril de 2017

RESURRECCIÓN


"Y pasado el sábado, María Magdalena y María la de Santiago y Salomé compraron perfumes con el fin de ir a ungirle. Y muy de madrugada, el primer día de la semana, vienen al monumento salido ya el sol. Y se decían unas a otras: ¿Quién nos correrá la losa de la entrada del monumento? Y mirando atentamente, observan que la losa había sido corrida a un lado; porque era enormemente grande. Y entrando en el monumento, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de un largo ropaje blanco, y quedaron espantadas. Él les dice: No os espantéis. A Jesús buscáis, el Nazareno, el crucificado. Resucitó, no está aquí. Mirad el lugar donde lo pusieron. Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que va antes que vosotros a Galilea; allí le veréis, conforme os dijo. Y saliendo huyeron del monumento, pues les había invadido el temor y temblor, y nada a nadie dijeron, pues temían."

                                                                 Evangelio de Marcos, 16, 1-8.




Jacek Malczewski (1854-1929). La Resurrección (Inmortalidad), 1920. Muzeum Narodowe, Poznan, Polonia



 ¡¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!!


4 comentarios:

  1. Acertado claroscuro para resaltar el contraste existente entre la luminosidad de la pureza espiritual, representada mediante la dulzura y bondad de la mujer-ángel, de tan logradas plumas aladas, y la sombría humanidad, encarnada en la figura masculina, quizá para universalizar su insignificancia - como la de un insecto -. Sorprendente originalidad la de esta pintura que tanto se distancia de la pintura religiosa que solemos visualizar estos días.

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    1. Este pintor polaco en otras obras como "Jesús ante Pilatos" cultiva la imaginería más o menos tradicional, pero en esta ocasión, si bien se ha inspirado en la escena de la Resurrección que narran los evangelios, ha decidido de un modo deliberado eludir una "ilustración" literal. El cuadro es más bien una escena alegórica entorno al tema de la Resurrección y/o de la Inmortalidad.

      Parece como si cada uno de los personajes encarnara un aspecto de la cuestión: el ángel femenino abre un recipiente de donde salen volando unas mariposas, símbolo de renacimiento o resurrección por excelencia -el gusano se encierra en un capullo que es como un sudario (muerte) y de él sale un ser completamente nuevo, diferente, alado, bello- Los antiguos representaban a Psyché, el alma, con alas de mariposa, porque la mariposa es un símbolo de la eternidad del alma.

      Por otro lado el hombre en la penumbra, que parece un ciego, sujeta una cigarra, otro símbolo de eternidad, pero en este caso más ambivalente: Titono era el amante de Eos, la Aurora, y ésta como diosa le concedió el don de la inmortalidad, pero no se acordó, dicen, o no pudo, sumar a este don el de la eterna juventud, con lo que Titono, vivía y vivía, pero cada vez más viejo y decrépito, su piel se fue convirtiendo en una costra, un exoesqueleto, sus miembros se redujeron hasta convetirse en patas de insecto, se había convertido en cigarra, el runrún de sus alas dice constantemente, cansinamente: mori, mori, mori...

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  2. Por cierto, no sé si te has fijado, en todas las narraciones evangélicas Jesús resucitado se aparece primero a las mujeres, los cuatro evangelios concuerdan en esto. Sólo bastante más tarde se muestra al resto de los discípulos. Curioso ¿no? Y teniendo en cuenta que en este tipo de textos TODO significa ¿qué significado le atribuyes?

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  3. Tus amenas explicaciones son paradigmas del horaciano "docere et delectare".
    Estoy convencida de que Jesús de Nazaret fue el auténtico artífice de la gran revolución en favor de la mujer. En la antigua simbología el Hombre era el Sol, pues tiene luz propia y es fuente de vida, mientras que la mujer, representada por la Luna - receptora de la luz solar - dependía de él. El profeta conocía muy bien la Biblia, y era consciente del injusto papel al que se había relegado a la mujer tras el exilio babilónico, por lo que le confirió, desde el principio, los mismos derechos que disfrutaban los hombres: en la calle, donde estaba prohibido hablar o tocar a una mujer, Él llegó a abrazar a prostitutas; en el templo, ella se situaba separada de los hombres, y no podían estudiar la Biblia, en cambio, Él permite gustoso su compañía junto con los discípulos, y ordena a la mujer samaritana, no judía, que le represente como misionera; salva la vida de la mujer adúltera, a la que los hombres iban a lapidar.. En general, en la Biblia la mujer se halla en situación de inferioridad respecto al varón, aunque se suele exaltar la importancia de su belleza para agradar al hombre, y el uso que de ella hace para lograr sus propósitos, llegando a tejer auténticas epopeyas, como el caso de Judit, que logró cortar la cabeza del general asirio Olofernes, humillando al gran rey Nabucodonosor, el gran enemigo de Israel.
    En suma, la mujer judía tiene en la Biblia un relevante papel, quizá porque Dios no había concebido a Eva, al igual que en otras religiones paganas, como "madre de la tierra", sino con la dignidad de ser "la madre de la vida".

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